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Natalia Morales: "En Jujuy también rechazamos el proyecto de falsas denuncias"
2 de julio, por Legislatura — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Jujuy, Violencia de género, Falsas denuncias, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Jujuy, Violencia de género, Falsas denuncias
La Legislatura provincial aprobó el rechazo al proyecto de la senadora Carolina Losada sobre "Falsas denuncias" que criminaliza a las mujeres, personas de la diversidad sexual e infancias que denuncian violencia de género y abuso. El proyecto salió como despacho de mayoría de la Comisión de Género presidido por el PTS FITU, se opusieron al mismo el bloque de la LLA y diputados del PJ.
El rechazo se da en el marco de cuestionamientos que hubo a esta iniciativa como reacción al movimiento de mujeres y diversidades sexuales y sus conquistas.
La diputada Natalia Morales, del bloque PTS FITU, manifestó que tomaron el planteo de organizaciones feministas que fueron recibidas en la Comisión de Género que preside, y a partir de eso se propuso sacar la declaración que tuvo la mayoría de las firmas de la comisión, de tres bloques, salvo el diputado Ballesty de la Libertad Avanza y Daniela Vélez del PJ.
También sostuvo que "es importante el rechazo y repudio a los proyectos de "falsas denuncias", como el de la senadora Carolina Losada, que hoy pretenden replicarse en los ámbitos legislativos como el de Jujuy".
"Sabemos que bajo una supuesta búsqueda de "equidad", lo que realmente se esconde es un intento reaccionario de disciplinar, amedrentar y silenciar a las mujeres que sufren violencia de género", afirmó.
"Instalar el fantasma de las "falsas denuncias" es una operación política y negacionista que carece de sustento real. Los datos de ONU Mujeres demuestran que estas representan menos del 1% a nivel internacional, y en Argentina son apenas el 0,25% de las condenas, vinculadas en su mayoría a delitos económicos, no de género. El Código Penal ya las tipifica; no hay ningún vacío legal que llenar".
También indicó que la Declaración que salió de la Comisión de Género y que fue aprobada en la Legislatura por mayoría, plantea que el proyecto de Carolina Losada busca que la falta de pruebas —común en delitos que ocurren en la intimidad— sea reinterpretada como falsedad, trasladando la carga de la prueba a la víctima.
"Si ya es una carrera de obstáculos denunciar ante un sistema judicial largo, costoso y sin patrocinio gratuito, ahora pretenden meter penas de 3 a 6 años de prisión, persiguiendo incluso a peritos y testigos. Por eso el propio Comité de la CEDAW instó al Estado argentino a retirar este proyecto que solo busca obstaculizar el acceso a la justicia", desarrolla la Declaración.
Morales apuntó que la respuesta política de la avanzada reaccionaria y el accionar profundamente misógino del gobierno de Javier Milei ante la histórica organización de las mujeres que generó antecedentes enormes en la Argentina. "Le temen al movimiento que instaló el Ni Una Menos y que en nuestra provincia se movilizó masivamente ante el brutal femicidio de Agostina Vega, donde quedó en evidencia, una vez más, el rol cómplice de un Estado y una Justicia patriarcal que no accionaron, que miraron para otro lado y llegaron tarde como siempre".
"Quieren imponer las "falsas denuncias" para que ninguna mujer se atreva a denunciar. Pretenden tapar con impunidad legal y recortes presupuestarios la violencia estructural. Pero no se lo vamos a permitir. ¨Por eso es importante que la comisión de género haya expresado rechazo ante este atropello y que el ámbito legislativo lo haya acompañando", manifestó.
"Frente al negacionismo de género, apostamos a la fuerza organizada, la movilización persistente y la lucha en las calles del movimiento de mujeres y diversidades para frenar este intento de impunidad patriarcal".
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[No somos una hermandad] El feminismo es revolucionario
1ro de julio — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Edición Estado Español, Feminismo, José Carlos Mariátegui, Donald Trump, #NoSomosUnaHermandad, antifeminismo, Contrapunto 189 - 04/07/2026, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Edición Estado Español, Feminismo, José Carlos Mariátegui, Donald Trump, #NoSomosUnaHermandad, antifeminismo, Contrapunto 189 - 04/07/2026
“En esencia, el feminismo es una cosmovisión que trata muchas de las cosas que hacen únicas a las mujeres como obstáculos a superar en lugar de regalos divinos a abrazar”. Esto lo dijo Erika Kirk en la apertura de la conferencia de mujeres de Turning Point Action (la organización fundada por Charlie Kirk, un activista de ultraderecha asesinado en 2025 en Estados Unidos). Erika, que hoy preside la conferencia, repitió algunos de los hits ya conocidos: “tené más bebés de los que puedas mantener”, “los hijos, la familia, tu marido, matrimonio, son recursos no renovables”.
Otra de las estrellas de la conferencia fue la influencer Savanna Faith Stone, una celebridad entre las girlies conservadoras, que dice que el objetivo del feminismo es “destruir el matrimonio y la familia” y es “la mentira más grande que le vendieron a las mujeres”. Savanna apoya el sistema de “un voto por hogar”, a cargo del jefe de familia, porque cree que es mejor para la sociedad. De esta forma, dice, se evitaría la polarización que provoca “la tiranía sobre los hombres o pensar que somos iguales a ellos”.
Estos discursos no son ni una novedad ni lo más interesante de esta conferencia. Las narrativas sobre resguardar lo que hace únicas a las mujeres, los supuestos privilegios femeninos bajo amenaza, son tan antiguos como el movimiento feminista. Son una reacción al desafío de prejuicios y discriminaciones (por eso se llaman discursos reaccionarios). Entre los sectores que se oponían al sufragio femenino era muy común destacar que las mujeres gozaban de “privilegios” que la igualdad eliminaría como la exención del servicio militar o del deber cívico de participar del jurado (en Estados Unidos hay jurados populares para diferentes causas) o el “derecho” a ser mantenidas por sus esposos (que en los hechos era dependencia económica).
Los mismos argumentos que usaron los grupos antisufragio femenino a comienzos del siglo XX los usaron en los años 1970 referentes como Phyllis Schlafly, la arquitecta del movimiento “pro familia” que supo transformar la oposición a la igualdad en una identidad política. Muchas de las oradoras y participantes de la conferencia de mujeres conservadoras no lo saben pero mucho de lo que dicen y creen fue diseñado por Schlafly. Ya sé que la recomendé hasta el hartazgo pero si te interesa esta historia, te diría que vayas corriendo a ver Mrs. America. Schlafly también hablaba de los privilegios amenazados por la Enmienda de Igualdad de Derechos; de hecho su organización se llamaba STOP (un acrónimo en inglés para “Dejen de sacarnos nuestros privilegios”). Alertaban sobre el fin de la exención del servicio militar (con dramatismo de la guerra de Vietnam en curso, ¿qué familia querría enviar a sus hijas a la guerra?) o los beneficios por viudez para amas de casa.
Nada más efectivo que presentar como amenaza un desafío a los prejuicios que naturalizan la opresión y la dependencia económica de las mujeres. La defensa del “voto por hogar” se basa en argumentos como priorizar la familia o respetar la autoridad tradicional masculina, todo enmarcado en una apelación al pasado, como si la decadencia social o la degradación de las democracias capitalistas fueran una consecuencia de esos desafíos. Algo interesante de ese regreso al pasado es que mucho de él se trata de una construcción -como la imagen de las amas de casa exaltada por la tendencia tradwife. La “feminidad bíblica” (que incluye la sumisión al marido) que circula en podcasts conservadores y conferencias como Turning Point Action, también es una construcción y es desafiada por historiadoras como Beth Allison Barr, que cuestiona la idea de que el sistema “un voto por hogar” restauraría una costumbre norteamericana perdida. Al contrario, la hipótesis provocadora del libro de Barr (ella misma formada en el cristianismo), The Making of Biblical Womanhood, es que “el patriarcado puede ser parte de la historia cristiana, pero eso no lo hace cristiano. Solo nos muestra las raíces históricas (y muy humanas) de la feminidad bíblica”.
Me fui un poco por las ramas, pero decía que estos discursos no eran ni novedad ni lo más interesante de esta conferencia. Si el perfil de las oradoras de la conferencia de mujeres conservadoras es claro, pasa todo lo contrario en las asistentes. Algunas usaban pines que decían “las chicas lindas no votan socialistas” pero solo una minoría minúscula celebró el sistema de “un voto por hogar”. Las visiones antifeministas del público tienen más que ver con la imagen construida de los feminismos que con las ganas de volver al hogar a depender del marido sin voz ni voto: “la sociedad se apropió de la palabra feminismo, que debería ser simplemente la igualdad de los sexos, en la que realmente creo”; “se trata de juntarse, apoyar a las mujeres, estar en un espacio seguro para abrazarnos”; “¡creo que podría haber una futura presidenta de los Estados Unidos en esta sala hoy!” ¿Feminismo en una conferencia antifeminista?
Otra cosa llamativa de este semillero conservador fue que Donald Trump ya no despierta las pasiones que encendió en esta misma conferencia hace unos años.“Ya no creo en Trump”, dice la influencer Savanna Faith Stone, “hizo parecer que todo iba a ser más accesible; ahora la economía está peor… Prometió no más guerras en Medio Oriente y estamos en guerra”. ¿Se apagaron los motores de la batalla cultural o esa batalla no está tan disociada de las condiciones materiales como querrían los guionistas de la ultraderecha?
Creo que existe una explicación adicional y menos coyuntural a los matices y las contradicciones que flotaron en ese encuentro de mujeres conservadoras. La resumió José Carlos Mariátegui en un artículo de 1924: “El feminismo, como idea pura, es esencialmente revolucionario”. Nada de eso borra los debates y el choque de estrategias que a menudo existe dentro del movimiento: “nadie debe sorprenderse de que todas las mujeres no se reúnan en un movimiento feminista único”. El impacto del movimiento feminista, que revive cada vez que decretan su muerte, es tan hondo que llega a lugares impensados y por eso creo que sigue siendo relevante pensarlo.
Mariátegui fue un entusiasta temprano del feminismo en nuestro continente, tan convencido de su relevancia como de las discusiones que creía ineludibles (como en cualquier movimiento policlasista): “las feministas de la burguesía aceptan todas las consecuencias del orden vigente, menos las que se oponen a las reivindicaciones de la mujer. Sostienen tácitamente la tesis absurda de que la sola reforma que la sociedad necesita es la reforma feminista. La protesta de estas feministas contra el orden viejo es demasiado exclusiva para ser válida”. Me gusta su ímpetu para discutir, como hacés cuando te sentís parte de una lucha. Cada tanto pienso qué interesante sería leer a otros como él hoy, cuando los feminismos latinoamericanos siguen provocando reflexiones, con el mismo entusiasmo y la misma convicción de quien siente propia esa lucha y no solamente una causa noble o legítima que merece su apoyo o acompañamiento.
Hablando de José Carlos Mariátegui. El sábado conversamos con Martín Bergel, que es historiador e investigador sobre su obra, sobre la reedición de La escena contemporánea (Fondo de Cultura Económica). En ese texto y en general en sus textos se pueden encontrar muchas formas de pensar las batallas culturales que siempre fueron políticas.
Se tiene que morir mucha gente es una serie española, una comedia negrísima, basada en la novela homónima de Victoria Martín. Cuenta la historia de tres amigas de treinta y pico que se conocen desde la primaria y cuya relación cambió bastante (y sigue cambiando durante los seis episodios). Las tres se encuentran en un momento en el que supuestamente deberías tener todo encaminado pero, como en la vida real, las cosas son más complicadas. Ansiedad, incertidumbre laboral, económica, en realidad todos los tipos de incertidumbre y esa insatisfacción que cada una siente distinto: Bárbara como vacío, Maca como inseguridad con sus vínculos y Elena como un abismo al que se asoma después de ahogarse en las apariencias de una fiesta de gender reveal. Hay dos cosas que me gustaron mucho. Una es la niña interior de Bárbara que la acompaña y persigue para recordarle qué patética es su vida (me gusta un poco porque la actriz Sofía Otero es increíble y otro poco porque te enfrenta a esa voz que a veces te taladra desde adentro en un mundo que no suele ayudar). La otra es que cuando todo se nubla, el refugio es femenino: con la comunidad de señoras que comen, toman, fuman y se desnudan en el campo o con las amigas que más o menos lejos, más o menos como pueden, siempre están. Es de Movistar+ y se encuentra por ahí.
Parroquiales. Los sábados a las 12 en Radio Con Vos hacemos El Círculo Rojo. Podés vernos y escucharnos y, si tenés ganas, sumarte a nuestra comunidad (nos ayudás con lo que podés y a cambio hay algunos descuentos). Si querés contarme algo, escribime respondiendo este correo, y acá podés leer las entregas anteriores.
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Anti derechos: ¿A Clara Muzzio le pagan para atacar los derechos de infancias, adolescencias y personas LGTBIQ+?
30 de junio, por CABA — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Educación, Ciudad de Buenos Aires, Salud sexual y reproductiva, ESI (Educación Sexual Integral), CABA, Docentes, Clara Muzzio, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Educación, Ciudad de Buenos Aires, Salud sexual y reproductiva, ESI (Educación Sexual Integral), CABA, Docentes, Clara Muzzio
Como salida de una caverna, la vicejefa de Gobierno porteño volvió a cuestionar la Educación Sexual Integral (ESI), negando la diversidad sexo-genérica. Además, arremetió contra la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) e intentó ligar la baja de la natalidad con avances de derechos.
En una entrevista reciente en el canal MDZ, la vicejefa del gobierno porteño, Clara Muzzio volvió a atacar a las mujeres y a las diversidades con posiciones cargadas de prejuicios hacia la diversidad sexual y hacia quienes defendemos la ESI todos los días en las aulas. Aseguró que la ESI transmite “ideas monstruosas” a los niños, a través de una “ideología siniestra”. Parece que la funcionaria, aún no se ha dado cuenta de que, la ESI es un derecho y brinda herramientas fundamentales para abordar los abusos y violencia en infancias y adolescencias. Aunque a ella le moleste, la diversidad sexual existe, resiste y defiende el derecho a la educación sexual en las escuelas.
Decir barbaridades de este calibre siendo funcionaria pública no debería pasar desapercibido. No sólo porque vulnera y pasa por arriba las leyes y los derechos conquistados, sino porque además habla sin ningún tipo de sustento científico ni pedagógico sobre cómo se trabaja realmente dentro de las escuelas.
A Clara Muzzio le decimos con claridad: existen tantas identidades como las personas decidan autopercibirse, y el mundo no se reduce únicamente al binomio hombre-mujer, lo mismo que ocurre con las orientaciones sexuales. La diversidad sexo-genérica no es un capricho ni lo que esta señora cree; no responde a un mero designio biológico, sino a una construcción subjetiva y cultural que se desarrolla en distintos entornos sociales. Con su discurso, Muzzio niega también la vigencia de la Ley de Identidad de Género.
Por otro lado, es necesario refrescarle la memoria y los datos a la vicejefa de Gobierno: la baja de la tasa de natalidad es un problema mundial y las propias estadísticas desmienten que sea por el derecho a la IVE. Lo que sí festejamos haber reducido en nuestro país es el índice de embarazo adolescente y esto es gracias a la implementación de políticas públicas de cuidado. Por otro lado, la enseñanza en prevención de la ESI, el Plan ENIA (Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencionado en la Adolescencia), el acceso a la salud sexual y reproductiva, y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) —que tanto le molesta— son conquistas que salvan vidas y garantizan autonomía sobre los cuerpos de las mujeres y personas gestantes.
Clara Muzzio aseguró que la Educación Sexual Integral (ESI) trasmite ideas monstruosas a través de una ideología siniestra, ¿hay algo más monstruoso que querer eliminar la herramienta que permitió que casi el 80% de los niñxs víctimas de abuso pudieran denunciar a raíz de las…
— Alejandrina Barry (@Barry__Ale) June 30, 2026
<script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>En toda la entrevista demostró que su nivel de ignorancia no tiene límites. Plantear que el aborto es un "bebé descuartizado" es desconocer —o querer manipular— que la Ley IVE permite la interrupción del embarazo hasta la semana 14 de gestación. No es un bebé, señora.
Por otra parte, mientras habla livianamente de “destruir la cabeza de los niños” y se alarma por la baja tasa de natalidad, el gobierno que ella integra desaloja a niñxs y adolescentes de sus viviendas en los barrios populares. Les importa que las mujeres tengan hijxs, pero si esos niñxs nacen en la pobreza, les patean la cabeza.
La funcionaria también dice que las infancias deberían tener únicamente información biológica. Con esto desconoce y niega que la biología ya es parte de la enseñanza escolar, pero que va necesariamente acompañada del cuidado, la prevención del propio cuerpo, la salud y, fundamentalmente, la prevención del abuso sexual infantil.
Además, Muzzio, los juguetes no tienen género. Las y los niñxs pueden jugar con lo que quieran. Sin más.
Es evidente que la funcionaria nunca se ha sentado en una escuela pública a escuchar las verdaderas necesidades y deseos de las infancias y adolescencias. Desconoce por completo el dolor de quienes históricamente no encajaron en el binarismo heteronormativo que hoy Muzzio y los sectores más reaccionarios pretenden volver a imponer a la fuerza.
A las reaccionarias como ella tenemos que responderle todas, todos y todxs. Atacan a nuestras infancias y adolescencias, y a nuestros derechos como mujeres y diversidad sexual. Necesitamos fortalecer la organización en las escuelas para que sean verdaderos espacios de libertad, cuidado y derechos.
Mientras la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) continua siendo objeto de cuestionamientos y depende en gran medida del compromiso docente frente a la falta de recursos estatales, una ofensiva en “Educación emocional” avanza en las agendas escolares.
En CABA se difunde permanentemente en materiales escolares, orientaciones pedagógicas, modificaciones curriculares como la reforma BA Aprende. Como ya hemos señalado en acá y acá éstas políticas educativas diseñadas bajo lógicas empresariales, no están al servicio de garantizar derechos y transformar una realidad cada día más hostil para las infancias y adolescencias. Continuamos organizándonos contra este avance, poniendo al movimiento de mujeres a la ofensiva como dice nuestra compañera Myriam Bregman y como lo demostramos en las calles este último 3J.
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Una Plaza de Mayo contra los travesticidios, transfemidicios y transhomicidios
29 de junio, por Crímenes de odio — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Plaza de Mayo, Crímenes de odio, Javier Milei, Travesticidio, Discursos de odio, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Plaza de Mayo, Crímenes de odio, Javier Milei, Travesticidio, Discursos de odio
El domingo en la Ciudad de Buenos Aires activistas y organizaciones de la diversidad sexual, sociales y políticas se convocaron contra los crímenes de odio. Exigieron justicia por Sofía Fernández, por Treinti y por todas las víctimas. Apuntaron contra Milei que desde el Estado promueve discursos estigmatizantes, los crímenes contra las personas LGBTIQ+ crecieron.
Desde las 14 hs. con una ronda a la Plaza de Mayo, la participación de artistas, bandas, performances y discursos desde el escenario se realizó la 10° edición de la marcha plurinacional contra los travesticidios, transfemidicios y transhomicidios. La convocatoria estuvo atravesada por todo tipo de reclamos, destacándose el aumento de los crímenes de odio y el señalamiento al gobierno Nacional porque Milei desde el Estado hizo oficial los discursos de odio, legitimando y fomentando la violencia contra las personas LGBTIQ+.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Un discurso que la ultraderecha también utilizó para aplicar todo tipo de recortes, a la educación sexual integral, a los programas de hormonización, al acceso a la salud pública, a programas para dar respuestas o económicas o una línea telefónica para poder comunicarse ante casos de violencia contra mujeres y la diversidad sexual. Ataques que coexisten con un plan de ajuste a la medida del FMI con despidos y cierres de empresas, con la pérdida del salario y con el aumento del pluriempleo, un panorama económico que sabemos tiene más impacto aún entre los sectores discriminados a la hora de conseguir un trabajo, o de acceder a la salud, a la educación y la vivienda.
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Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio que elabora la Federación Argentina LGBT, entre 2024 y 2025 hubo un crecimiento de 62% en los crímenes de odio que son denunciados. Cabe aclarar que se trata de aquellos denunciados porque, en primer lugar no hay estadísticas oficiales sobre los crímenes contra la diversidad sexual y en segundo lugar no siempre se realiza una denuncia ante un caso.
Por eso mismo, activistas y organizaciones de la diversidad sexual, sociales y políticas impulsaron la décima convocatoria de esta marcha que surgió enfrentando las políticas durante el gobierno de Macri. Entre dichas organizaciones se encuentran Las Históricas, el Hotel Gondolín, ATTTA, la Comisión por Justicia por Sofía Fernández, Act Up, la Columna Mostri, Pan y Rosas, Agrupación LGBTI 1969, Disidencias en Lucha, Libre Diversidad, Mala Junta y Las Rojas, entre otras.
Desde el escenario también se exigió la reparación histórica para el colectivo travesti-trans y se señaló a todos los gobiernos provinciales y municipales que no implementen el cupo laboral trans, y que también encubren a sus policías que, según el informe del Observatorio, fueron las protagonistas del 30% de crímenes de odio. Por eso, desde la Comisión por Justicia por Sofía Fernández, Mabel, hermana de Sofía, señaló no solo a los 10 policías de la Bonaerense implicados en el caso, sino también al Poder Judicial denunciando al juez Walter Saettone y al poder político porque el entonces Ministro de Seguridad de Axel Kicillof, Sergio Berni, le brindó múltiples recursos a los policías para garantizar su impunidad. Por eso la pelea contra la impunidad y el encubrimiento sigue siendo indispensable.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Mientras la ultraderecha en el Gobierno está cada vez más débil, sigue implementando ataques desde el Congreso, como mostró este año con la reforma laboral o más recientemente con la votación del Súper RIGI, las movilizaciones del 1F el año pasado, del 7F este año, el paro general, el 24 de marzo o la masiva movilización por Ni Una Menos el 3J, muestran una fuerza social opositora enorme. Las luchas contra la discriminación, contra los discursos y el crecimiento de los crímenes de odio, contra el ajuste de Milei y de los distintos gobiernos provinciales, se encuentran en un mismo lugar: la calle.
Fuerza y voluntad para unificar cada lucha y cada reclamo contra el Gobierno hay, por eso cualquier tipo de especulación esperando a las elecciones recién para el año que viene o aquellos discursos que, desde el propio peronismo, llaman a que la diversidad sexual o las mujeres nos moderemos en nuestras demandas, implica hoy darle más aire a Milei para seguir atacando. El desafío es organizar esa fuerza en cada lugar de laburo, de estudio, en cada barrio, para impulsar todas y cada una de las instancias desde abajo que nos permitan amplificar y construir una fuerza social y política para derrotar desde abajo a la ultraderecha.
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[Bibliografía Obligatoria] ¿Por qué junio es el mes del orgullo? La historia antes de Stonewall
25 de junio — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Columnistas Vertical , Stonewall, Edición México, Edición Uruguay, Revolución Sexual, Bibliografía Obligatoria , idz-mx 28-06-2026, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Columnistas Vertical , Stonewall, Edición México, Edición Uruguay, Revolución Sexual, Bibliografía Obligatoria , idz-mx 28-06-2026
#MesDelOrgullo Un bar administrado por la mafia, el FBI y una generación que aprendió a hacer política en la clandestinidad y salió a la calle. La historia que hizo posible #Stonewall y marcó un hito del movimiento de liberación sexual.
Bibliografía Obligatoria es una columna de @cel_murillo para La Izquierda Diario.
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