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Tras el desalojo, Jorge Macri redujo un 65% las plazas del Refugio Mariquita Sánchez para víctimas de violencia
29 de mayo, por CABA — Mundo de l@s trabajador@s, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, Violencia de género, refugios, Mundo de l@s trabajador@s, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, Violencia de género, refugios
Las trabajadoras del histórico refugio para mujeres víctimas de violencia de género y trata denuncian que el Gobierno porteño las desalojó en 48 horas y trasladó a las familias a un espacio precario y hacinado. El edificio había sido remodelado integralmente y contaba con capacidad para 47 plazas, y ahora sólo tienen espacio para 16 personas.
Las trabajadoras del Refugio Mariquita Sánchez denunciaron que el Gobierno de Jorge Macri desalojó en apenas 48 horas el histórico dispositivo especializado en violencia de género y trata de personas, el primero de su tipo en la Ciudad de Buenos Aires y con más de 40 años de trayectoria. Según explicaron, el traslado implicó una reducción brutal de la capacidad de alojamiento: de 47 plazas pasaron a sólo 16, en un espacio que describen como precario, reducido y sin condiciones adecuadas para alojar a mujeres, niñeces y disidencias atravesadas por situaciones de extrema vulnerabilidad.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>El dato cobra todavía más gravedad porque el edificio original había atravesado una remodelación integral iniciada en 2022 y finalizada en diciembre de 2024. El lugar contaba con habitaciones, baños, espacios comunes, talleres, parque para las infancias, salas de entrevistas y oficinas destinadas al resguardo de documentación confidencial. “Un refugio no es un negocio inmobiliario. Un refugio salva vidas”, denunciaron las trabajadoras, que además sostienen que el Gobierno porteño cedió el edificio al sector privado, específicamente a Fundación Apertura / CIS Nuevos Rumbos.
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Para las trabajadoras, la decisión constituye “un grave retroceso en políticas públicas de género” y una vulneración de derechos básicos, ya que las personas alojadas fueron trasladadas a condiciones de hacinamiento y sin garantías mínimas de seguridad y privacidad. “Consideramos que esto constituye un grave retroceso en políticas públicas de género y una vulneración de derechos humanos básicos, incumpliendo normativas nacionales e internacionales de protección integral” denunciaron.
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[Bibliografía Obligatoria] Bicicletas: La máquina del diablo que revolucionó la vida de las mujeres
29 de mayo — Géneros y Sexualidades, Moda, Historias de mujeres, Feminismo, Sufragistas, Principal grande timeline, Géneros y Sexualidades, Moda, Historias de mujeres, Feminismo, Sufragistas, Principal grande timeline
¿Por qué decían que la bicicleta era un "agente del diablo"? ¿Por qué decían que los pantalones iban a destruir la familia? ¿Por qué los bolsillos eran y siguen siendo un campo de batalla? Tres cosas de todos los días en el centro de la lucha por la emancipación de las mujeres.
Bibliografía Obligatoria es una columna de @cel_murillo para La Izquierda Diario.
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Quieren borrar la violencia machista del crimen de Julieta González
28 de mayo, por Fue femicidio — Géneros y Sexualidades, Mendoza, Femicidios, Violencia machista, 3J, Ni Una Menos, Agrupación de mujeres Pan y Rosas, Géneros y Sexualidades, Mendoza, Femicidios, Violencia machista, 3J, Ni Una Menos, Agrupación de mujeres Pan y Rosas
A casi 10 años del femicidio de Julieta González, la Corte Suprema de la Nación debe decidir si sostiene la condena por violencia de género o retrocede sobre una conquista histórica del movimiento de mujeres. Frente a la avanzada reaccionaria del gobierno de Javier Milei con el proyecto de falsas denuncias y una Justicia adicta que busca garantizar impunidad, este 3 de junio tenemos que ser millones en las calles de todo el país: por Julieta y por todas, sigamos gritando Ni Una Menos.
En septiembre se cumplirán diez años del femicidio de Julieta González. Diez años desde que Mendoza quedó conmocionada por la desaparición y asesinato de tres jóvenes- Janet Zapata, Julieta González y Ayelén Arroyo- aquella semana de la primavera de 2016. Diez años de una pelea incansable de familiares, organizaciones de mujeres y organismos de derechos humanos para que la Justicia reconociera lo evidente: que a Julieta la mataron por violencia de género.
Ese reconocimiento que costó años de lucha, hoy vuelve a estar amenazado. El femicida, Andrés Di Césare, hijo de un poderoso empresario del transporte mendocino, acudió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para pedir que se cambie la condena de prisión perpetua por femicidio a homicidio simple. Es decir: pretende borrar la violencia machista del crimen. “Solo alguien con muchos recursos y con el poder económico de Di Césare puede llegar a la Corte Nacional, mientras que Julieta no puede hacerse escuchar ni defenderse de ninguna manera”, sostuvo Leticia Morcos, abogada de la organización Líbera que ha sido parte de sacar a la luz esta situación.
Los avances en el caso de Julieta fueron producto de la pelea colectiva
La propia historia judicial del caso de Julieta demuestra por qué fue -y sigue siendo- tan necesario llenar las calles. En septiembre de 2019 -en el primer juicio por Julieta- el Segundo Tribunal Colegiado integrado por los jueces Jorge Coussirat, Mauricio Juan y María Alejandra Ratto descartó la figura de femicidio y condenó a Di Césare por homicidio simple. El argumento formal fue la falta de una relación de pareja estable, pero los fundamentos fueron escandalosos: el tribunal construyó un relato misógino plagado de estereotipos para culpabilizar a la víctima. Según explicaron las abogadas de la organización Líbera, los magistrados dictaminaron que Julieta no encajaba en el perfil de una víctima de violencia de género por ser una joven "extrovertida", que "tomaba sus propias decisiones" o que tenía "varias relaciones". El fallo fue repudiado por organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos por su falta absoluta de perspectiva de género.
Recién después de una enorme movilización social, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza revirtió aquel primer fallo misógino. El camino estuvo lleno de trampas: por leyes de la provincia, a Susana González —la mamá de Julieta y querellante en la causa— intentaron dejarla afuera del derecho a apelar solo porque el asesino ya tenía una condena menor. Prácticamente le dijeron que no tenía derecho a reclamar más.
Sin embargo, la exigencia de justicia fue más fuerte. La Corte provincial tuvo que tomar el reclamo de la fiscalía y dictó una sentencia con perspectiva de género, en dos instancias. Como explica la abogada Morcos, el tribunal entendió que correspondía condenarlo a Di Césare por la pena de prisión perpetua por femicidio, no por homicidio simple “porque mata a Julieta González por su condición de mujer mediando violencia de género".
El retroceso que podría implicar un fallo de la Corte Nacional
Actualmente, el caso se encuentra en una instancia decisiva y con un serio riesgo de retroceso. Para resolver la impugnación del femicida, la Corte Suprema de la Nación "ha convocado a dos jueces más, uno es el juez Gustavo Castañeda de Dios, que es juez federal de Mendoza, y otra es una jueza federal de Resistencia, para poder resolver esta cuestión. Existe un serio riesgo de que la Corte Nacional convalide la posición de la defensa de Césare, y eso sería lo mismo que decir que las mujeres pueden ser matadas por los hombres, y que eso no va a ser por su condición de mujer porque se va a considerar que para que eso pase tiene que haber sido una mujer que viniera sufriendo la violencia de género durante muchos años. Y encima, también sería convalidar la idea de que Julieta González no podía ser víctima de violencia de género porque ella no tenía las características de una víctima porque estima que no era una mujer retraída, sumisa y sufriente", sostiene la abogada.
Esas dos ideas, resume Morcos, implicarían invisibilizar por completo la violencia de género y convalidar las desigualdades estructurales que habilita a este tipo de violencias en nuestra sociedad. Por eso el caso de Julieta es tan importante. Porque lo que está en discusión es si la Justicia reconoce que las mujeres somos víctimas de una violencia estructural o si vuelve décadas atrás, reforzando la impunidad de los poderosos.
La ausencia de Susana, la mamá de Julieta que falleció en 2024, se siente aún más en esta instancia decisiva. Fue ella quien sostuvo durante años el reclamo de justicia, enfrentó el fallo misógino y se convirtió en una voz imprescindible contra la impunidad. Hoy, nadie puede hablar formalmente por Julieta ante la Corte Suprema Nacional pero podemos volver a hacer temblar la tierra para que su nombre resuene hasta en los palacios de la Justicia.
La decisión que tome el máximo tribunal del país puede sentar un precedente gravísimo en momentos en que el gobierno de Javier Milei y sectores reaccionarios buscan avanzar contra derechos conquistados por el movimiento feminista. No se trata de una discusión técnica o aislada. Ya intentaron eliminar la figura de femicidio del Código Penal y miles en todo el país respondimos al grito de: “Son femicidios”.
Ahora promueven proyectos como el de “falsas denuncias”, con la intención de instalar la idea de que las mujeres mienten cuando denuncian violencia. Incluso, cuando los propios datos oficiales lo desmienten: un reciente informe del Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos muestra que las falsas denuncias representan apenas el 0,09% de más de 8 millones de investigaciones penales registradas entre 2023 y 2025. El problema real no son las denuncias falsas: es la violencia machista y el negacionismo.
Porque el femicidio no es un hecho aislado ni un monstruo individual. Es el último eslabón de una cadena de violencias sostenidas por un sistema patriarcal que cuenta con la complicidad del Estado, la Justicia, los gobiernos y las instituciones que legitiman la cultura machista. Durante años, los medios tradicionales y sectores del poder intentaron mostrarnos como víctimas indefensas, sembrando miedo e impotencia. Pero hace 11 años, desde aquel primer grito por Ni Una Menos, que el movimiento de mujeres rompió con ese discurso, que dijo basta a la violencia machista y que las mujeres tenemos el derecho de rebelarnos por nuestras vidas. No vamos a volver atrás.
Sabemos muy bien que ningún derecho conquistado es permanente. Por eso tenemos que defender con uñas y dientes cada avance que logramos. Este 3 de junio tenemos que volver a ser miles y miles movilizadas en Mendoza y en todo el país. Por Julieta y por todas las que nos faltan. Porque son femicidios. Porque vivas nos queremos. Porque frente a los gobiernos ajustadores, las cortes misóginas y los discursos reaccionarios, la única garantía de nuestros derechos sigue siendo la organización y la lucha colectiva.
Junto a Pan y Rosas y el PTS, este 3J volvemos a las calles.
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Tras el desalojo, Jorge Macri redujo un 65% las plazas del Refugio Mariquita Sánchez para mujeres víctimas de violencia
28 de mayo, por CABA — Mundo de l@s trabajador@s, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, Violencia de género, refugios, Mundo de l@s trabajador@s, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, Violencia de género, refugios
Las trabajadoras del histórico refugio para mujeres víctimas de violencia de género y trata denuncian que el Gobierno porteño las desalojó en 48 horas y trasladó a las familias a un espacio precario y hacinado. El edificio había sido remodelado integralmente y contaba con capacidad para 47 plazas, y ahora sólo tienen espacio para 16 personas.
Las trabajadoras del Refugio Mariquita Sánchez denunciaron que el Gobierno de Jorge Macri desalojó en apenas 48 horas el histórico dispositivo especializado en violencia de género y trata de personas, el primero de su tipo en la Ciudad de Buenos Aires y con más de 40 años de trayectoria. Según explicaron, el traslado implicó una reducción brutal de la capacidad de alojamiento: de 47 plazas pasaron a sólo 16, en un espacio que describen como precario, reducido y sin condiciones adecuadas para alojar a mujeres, niñeces y disidencias atravesadas por situaciones de extrema vulnerabilidad.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>El dato cobra todavía más gravedad porque el edificio original había atravesado una remodelación integral iniciada en 2022 y finalizada en diciembre de 2024. El lugar contaba con habitaciones, baños, espacios comunes, talleres, parque para las infancias, salas de entrevistas y oficinas destinadas al resguardo de documentación confidencial. “Un refugio no es un negocio inmobiliario. Un refugio salva vidas”, denunciaron las trabajadoras, que además sostienen que el Gobierno porteño vendió el edificio al sector privado, específicamente a Fundación Apertura / CIS Nuevos Rumbos.
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Para las trabajadoras, la decisión constituye “un grave retroceso en políticas públicas de género” y una vulneración de derechos básicos, ya que las personas alojadas fueron trasladadas a condiciones de hacinamiento y sin garantías mínimas de seguridad y privacidad. “Consideramos que esto constituye un grave retroceso en políticas públicas de género y una vulneración de derechos humanos básicos, incumpliendo normativas nacionales e internacionales de protección integral” denunciaron.
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¿En qué anda la Comisión Organizadora del 39° Encuentro Plurinacional?
27 de mayo, por Córdoba — Géneros y Sexualidades, LGTBIQ+, Córdoba, Bloque4 A3 3, Géneros y Sexualidades, LGTBIQ+, Córdoba, Bloque4 A3 3
Han pasado casi 6 meses desde la primera reunión en que nos propusimos empezar a organizar el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Bisexuales, Intersexuales, Travestis, Trans, No binaries que se realizará en Córdoba. Acá te contamos algunos debates y conclusiones que atravesaron a la Comisión Organizadora y las distintas instancias de organización y qué planteamos desde Pan y Rosas.
Como venimos dando cuenta en La izquierda diario, la Comisión Organizadora del Encuentro Plurinacional que quedó formalmente constituida a principios de 2026, sesiona en reuniones plenarias cada un mes y en el intervalo, se reúnen las comisiones para abordar tareas específicas de la organización: comunicación, organización y logística, extensión territorial, finanzas, cultura son algunas de las más importantes. De todas estas comisiones, así como de las plenarias mensuales. Pan y Rosas participa, lleva propuestas, se pone a la cabeza de las tareas necesarias e impulsa la mayor parte de las resoluciones abordadas en cada instancia.
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Desde este seguimiento permanente para apostar a que el próximo Encuentro Plurinacional en Córdoba sea masivo y permita volver a poner en pie el movimiento de mujeres y diversidades sexuales se impone pensar en qué se avanzó y en qué está estancada la organización del Encuentro, así como qué rol ha jugado cada organización y sector que participa de la Comisión Organizadora y las subcomisiones. A casi seis meses de la primera aquella primera reunión, ésta es nuestra lectura.
Crisis nacional: Una Comisión Organizadora que ajena a la vida de mujeres y diversidades sexuales
Lo primero que salta a la vista es que en una situación nacional convulsiva atravesada por movilizaciones y lucha contra la reforma laboral esclavista de Milei; luchas docentes y de otros sectores de trabajadoras y trabajadores por el salario y las condiciones laborales; movilizaciones universitarias masivas, y del 8M y 24M que impactan de lleno en la imagen del gobierno nacional y los cómplices de su ajuste, la Comisión Organizadora no jugó el más ínfimo rol en la realidad ni tampoco sacó elementales pronunciamientos en defensa de nuestros derechos como mujeres y diversidades.
Así, llegamos a las últimas dos reuniones plenarias (donde se decide) del 08 de mayo y la del pasado domingo 17 de mayo, que estuvieron atravesadas por una discusión necesaria: el pronunciamiento político hacia los ataques y ajustes que llevan a cabo gobierno nacional y locales; así como la estrategia del lobby permanente que sectores del peronismo (en sus diferentes variantes) quieren imponer a la Comisión Organizadora (CO) primero y al propio Encuentro Plurinacional después. Mediante esta estrategia, llaman a depositar la confianza en que las y los funcionarios de cada gobierno atenderán y resolverán nuestras demandas (no sólo las que hacen la organización del propio Encuentro sino a las más profundas que nos motorizan como la pelea contra la precariedad de la vida, el ataque de las patronales, o la continuidad de la violencia machista que se cobra nuestras vidas y arrecia cada vez más ante la crisis en curso.
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Nosotras, desde Pan y Rosas, hemos insistido una y otra vez en la necesidad de no confiar más que en nuestras propias fuerzas, autoorganizarnos y que desde abajo peleemos para que se escuche nuestra voz, independiente de cada gobierno ajustador como única vía realista para pelear por nuestras demandas. Ya está demostrado, han pasado más de 10 años desde aquel grito de Ni Una Menos y sólo nos han dado respuestas mínimas y elementales cuando fuimos millones en las calles.
El método del consenso otra vez al servicio de los responsables políticos del ajuste
Las plenarias y las diferentes comisiones que conforman la CO: de logística y organización, cultura, comunicación, finanzas y extensión territorial (junto a sub comisiones o equipo de trabajo), intentan mantener continuamente el viejo y conocido "espíritu del encuentro" que equivale a que todo se define "por consenso", de lo que resulta que sectores minoritarios imponen su posición ante lo que opinan las mayorías, bloqueando la posibilidad de tomar decisiones que impacten y transformen la realidad. Es decir, hasta ahora, todo lo que hemos visto en estos casi seis meses, y que hemos cuestionado en cada instancia, son reuniones plenarias y comisiones, donde no se busca desarrollar definiciones, no se vota, no se deciden más que la estrategia de una minoría, es decir, seguir jugando a depositar la confianza en el gobierno de un Llaryora y sus funcionarios que ha sido el principal garante de la gobernabilidad y las leyes con las que Milei nos ha atacado.
Esto se viene reproduciendo reunión tras reunión y se profundizó en las últimas dos plenarias- quinta y sexta de la CO cordobesa- donde peronistas de diferentes variantes junto con “las chinas” (militantes del PCR y la CCC, que quienes han tomado el rol dirigente de los encuentros) dilataron y apostaron a que no haya una definición política clara ante los ataques y ajustes que los diferentes gobiernos realizan precisamente cuando lo que se estaba discutiendo era elaborar un volante para difundir la realización del Encuentro, que se resolvió llevar a cabo dentro la comisión de Comunicación y fue ratificado en la plenaria. Dicho volante nació con el objetivo de ser distribuido en la próxima marcha del 03 de junio que se prevé, será masiva. Se espera que la misma marcha sea un canal de expresión de la bronca y el descontento con el gobierno nacional y sus cómplices, que ya se viene expresando en las calles, como señalamos arriba. La noticia del crecimiento de la izquierda y de la figura de nuestra compañera de Pan y Rosas, Myriam Bregman, es justamente un síntoma de que el odio que genera la degradación de las condiciones de vida de las mayorías, de las que mujeres y diversidades somos parte, busca polarizar con la derecha y aspira a salidas superadoras de la actual situación. No es un dato menor que el 77% de las que se cuentan en las encuestas como opositoras a las políticas de Milei y sus cómplices, sean mujeres.
Lejos de registrar esta situación y por fuera de la lectura de la realidad y las mediciones que indican que el propio gobierno de Milei que en Córdoba tuvo altos porcentajes de votación, viene cayendo en picada, las diversas alas del peronismo cordobés así como sus aliadas en la Comisión Organizadora, el PCR, proponen declaraciones generales sin señalar ni denunciar la política de ataque hacia nosotras que la derecha y el peronismo (sea por acción u omisión) vienen desplegando. Es decir, era la propuesta de un volante (y una organización del Encuentro) que callara las responsabilidades políticas de que que cada vez la estemos pasando peor.
Allí, desde la izquierda y como Pan y Rosas dimos una dura discusión contra la lavada de cara que quieren hacer de Milei y sus cómplices y señalamos que un material de presentación con esas características, escondía los debates actuales de la CO y los posicionamientos de quienes la componemos. Así, mientras familiares de víctimas de femicidios, abuso a las infancias y múltiples violencias de género salen a denunciar a los responsables como el gobierno de Milei y la complicidad de Llaryora, o el accionar de la justicia patriarcal subordinada al PJ cordobés, la CO solo intenta mostrar que está organizando un encuentro "a secas". En primer lugar, se negaban a nombrar a la derecha de “Milei”, con argumentos nefastos como “no podemos chocar contra los votantes mileístas” y “en los barrios está mal nombrarlos mientras el pueblo cordobés lo votó”. Ni hablar de que no decir nada de los furibundos ataques de Llaryora a la docencia - mayormente feminizada-, es una lavada de cara total al gobernador del que son aliadas.
Tras una dura discusión que encabezamos desde la izquierda junto a compañeras independientes, finalmente el volante de presentación del 39° Encuentro Plurinacional, denunciará a "Milei y sus cómplices" en las políticas de ataque por las que vemos afectadas las mujeres y las diversidades sexuales, y tomará el carácter que el Encuentro plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Bisexuales, Travestis, Trans, No binaries se planta en una posición anticapitalista, antiimperialista, antipatriarcal y anticolonialista y hasta allí.
Por un nuevo 3J que prepare la participación en un Encuentro Plurinacional masivo en Córdoba
La marcha viene siendo organizada por familiares de víctimas de violencia de género, autoconvocadas y organizaciones independientes y de izquierda, dentro de la Asamblea Ni Una Menos, dónde Pan y Rosas venimos participando desde que la conformamos en Córdoba en el 2015.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Esto permite concluir, que ante las maniobras dilatorias, burocráticas y vaciadoras de sectores peronistas y sus variantes dentro del encuentro, es necesario la fuerza de miles de mujeres y diversidades, que demos comienzo a establecer comités y comisiones que, de forma independiente y antiburocrática, podamos prepararnos para ser miles este 03 de junio y podamos ser cientos de miles en el próximo 39° Encuentro Pluri.
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Desde Pan y Rosas, queremos avanzar en la puesta en pie de comités como proponemos junto a Myriam Bregman en esta carta que cosechó numerosas adhesiones. Tenemos el desafío de desarrollar la fuerza que enfrente no sólo a estos gobiernos y sus ataques, ajustes que el FMI exige, sino de que al calor de cada una de las luchas pelear por una forma de organización que nos permita superar la experiencia de los peronismos que nos trajo hasta acá y que tampoco quiere enfrentar decididamente a la derecha de Milei que nos elegió como blanco de sus ataques permanentes. Sumate a organizar la participación del próximo Encuentro con Pan y Rosas.