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Que el 39º Encuentro en Córdoba sea el inicio de una lucha decisiva para derrotar a Milei
26 de agosto, por Ideas de Izquierda — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Bloque idz inferior2 2, Feminismos, 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Bloque idz inferior2 2, Feminismos, 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual
Milei ya decidió que el feminismo es uno de sus enemigos. Y en estos días volvió a decirlo con una claridad que conviene escuchar con atención. Hagamos que el próximo 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual en Córdoba sea el punto de partida de un plan de acción para derrotar al gobierno de Milei y sus cómplices.
El 13 de agosto, el gobierno argentino formalizó su adhesión al llamado Consenso de Ginebra, una declaración internacional que sostiene que no es un derecho de las mujeres poder decidir sobre nuestros embarazos. Por lo tanto, los gobiernos firmantes se comprometen a no aceptar ningún tratado o resolución que impulse o ratifique la legalización del aborto en foros internacionales.
Una semana después, en el Council of the Americas, Milei volvió a cargar contra el aborto legal y contra el movimiento que lo conquistó. No habló de valores, moral o religión, sino de economía. Dijo que la Argentina está pagando “muy caro” la “locura de los pañuelitos verdes”. Y expresó con bastante claridad por qué le teme a la caída de la tasa de natalidad: quiere que tengamos hijos para que haya más trabajadores que sostengan, con su esfuerzo, el crecimiento económico prometido que nunca llega y también a las generaciones que ya no pueden ser explotadas por el capital. Lo dijo sin eufemismos. Lo que ocultó es que si no hay trabajadores jóvenes aportando a la caja previsional no es solo por una cuestión demográfica, sino, esencialmente, porque el ultraliberalismo que él defiende se basa en la pérdida de derechos laborales, múltiples formas de contratación irregular y un cuentapropismo pauperizado disfrazado de “emprendedurismo” que vacía las cajas jubilatorias actuales y futuras.
Nos precarizan, endeudan y estafan
Mientras Milei nos exige aumentar la tasa de natalidad, millones de familias se endeudan con tarjetas y billeteras virtuales estafadoras para llegar a fin de mes. La situación del endeudamiento de los hogares se deterioró fuertemente durante los últimos meses. La morosidad de las familias con las billeteras virtuales habría pasado del 7,3% a fines de 2024 al 29,6% en la actualidad. Y la deuda tampoco es neutral desde el punto de vista de género. Entre los hogares más expuestos, la mayoría están a cargo de una mujer sola. El 70% de las mujeres que son el único sostén económico en hogares con responsabilidades de cuidados, recurrió a alguna fuente de financiamiento para cubrir necesidades básicas: comida, medicamentos y otros gastos vinculados con la vida cotidiana. Son los hogares, además, con mayor dependencia de los préstamos informales, que suelen tener tasas abusivas para su devolución.
Hay algo profundamente político en estos números. Cuando el Estado ajusta en Salud, Educación, Discapacidad, Pensiones, los cuidados recaen sobre los hogares y, principalmente, sobre las mujeres, aumentado la carga de trabajo no pagado y reduciendo las posibilidades de su inserción en el mercado laboral formal, con mejores salarios. Por eso, no es contradictorio que Milei ataque a las feministas por la baja de la tasa de natalidad, al mismo tiempo que aplica un programa económico que deteriora las condiciones de vida. Quiere más trabajadores que puedan ser explotados, pero con hogares que absorban el costo de su reproducción.
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Defender nuestros derechos y las condiciones materiales para ejercerlos
El aborto legal es una conquista histórica, como también la Ley de Identidad de Género, el matrimonio igualitario, la ESI, las leyes contra las violencias y tantas otras conquistas arrancadas después de años de organización y movilización. No vamos a aceptar ningún retroceso. Pero sabemos que no alcanza con defender cada conquista de manera aislada. Porque no alcanza con que exista el derecho al aborto si no podemos acceder al sistema de salud; ni una ley contra la violencia si terminamos dependiendo económicamente de quien la ejerce. No alcanza con reconocer la identidad de una persona si ni siquiera con un DNI se garantiza el acceso al trabajo, la vivienda o la salud pública. No alcanza con hablar de igualdad de derechos mientras millones de mujeres sobreviven con salarios precarios, trabajos informales, endeudándose para alimentar a sus familias o con pluriempleo.
Si el gobierno intenta disciplinar a las mujeres es porque necesita disciplinar a toda la clase trabajadora. Por eso, el feminismo no es un capítulo separado de la lucha contra el ajuste. Defender los derechos democráticos exige también luchar por las condiciones materiales que permiten ejercerlos.
No olvidar lo que aprendimos estos años
Y hay un debate que no deberíamos esquivar. Durante años, sectores mayoritarios del movimiento feminista depositaron expectativas en gobiernos que se presentaron como aliados de las mujeres y de nuestras luchas. Algunas conquistas importantes las obtuvimos durante esos años; pero también hubo un aprendizaje en la experiencia: una cosa es que un gobierno deba reconocer una conquista de nuestro movimiento y otra muy distinta es que el movimiento de mujeres dependa políticamente de ese gobierno. La experiencia debería servirnos ahora: enfrentar a Milei no debería significar que, automáticamente, haya que depositar expectativas en cualquier alternativa que se presente como oposición, mientras nos quieren fuera de las calles y buscan el beneplácito de empresarios y derechistas.
Y esto significa que el movimiento feminista no tiene por qué subordinar sus demandas, sus movilizaciones o sus decisiones a las necesidades de ningún gobierno ni de ningún sector opositor que defiende los intereses de las clases dominantes. Significa poder enfrentar a Milei sin volver a entregar nuestra fuerza a nadie y confiar, únicamente, en nuestra propia capacidad de organización y movilización.
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¿Qué hacemos con nuestra fuerza?
Frente a un gobierno que pretende individualizar todos los problemas, necesitamos respuestas colectivas. Frente a la precarización, organización en los lugares de trabajo; frente al ataque a la educación pública, organización en escuelas y universidades; frente a la violencia, redes de solidaridad autónomas para la autodefensa; frente al ajuste, necesitamos discutir cómo unir las luchas feministas con las luchas de la clase trabajadora de la que somos parte. Porque somos trabajadoras formales y precarizadas, desocupadas y jubiladas, estudiantes y jóvenes que buscan su primer empleo. Trabajamos en fábricas, hospitales, escuelas, comercios, oficinas, universidades y plataformas. Sostenemos una parte enorme del trabajo doméstico y de cuidados que permite que toda la sociedad funcione.
Por todo esto, no queremos ir a Córdoba para cumplir con un ritual y volver a esperar un año hasta volver a encontrarnos. Queremos que Córdoba sea un punto de inflexión, para organizarnos y volver con todas nuestras fuerzas a las calles, para derrotar al gobierno de Milei y sus cómplices, los que ganaron elecciones confrontando discursivamente con la derecha y gobiernan tejiendo alianzas con la Casa Rosada. Los mismos que nos dijeron que eran nuestros aliados y después se quejaron de que nos pasamos tres pueblos.
Organizáte y viajá con Myriam Bregman y Pan y Rosas
Por eso, te invitamos a organizarte desde ahora para viajar al 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual con Myriam Bregman y Pan y Rosas. Necesitamos ser miles para fortalecer esta perspectiva de independencia política para el movimiento feminista, con todas las que creemos que no tenemos por qué elegir entre ser cómplices de Milei o subordinarnos a quienes gobernaron antes y nos trajeron a este punto. El movimiento feminista puede construir su propia voz, de lucha, en las calles.
Además, Myriam Bregman y Pan y Rosas expresamos una trayectoria de enfrentamiento a los gobiernos de turno y de defensa consecuente de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. Llevamos más de dos décadas de experiencia en la construcción de un feminismo socialista, aportando en la organización de las mujeres trabajadoras, en el combate contra el machismo para unir las filas de la clase obrera en la lucha contra las patronales y el Estado capitalista, con la perspectiva de una sociedad sin explotación ni opresiones.
Vamos al Encuentro, junto con centenares de mujeres que se están reuniendo en los comités por un partido de la nueva clase trabajadora que impulsa Myriam Bregman, porque también queremos compartir y debatir estas ideas con otras miles de compañeras de todo el país.
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Milei ya decidió, hace rato, que el feminismo es su enemigo. Y cuando se profundiza la crisis de su gobierno, vuelve a arremeter contra nosotras. Ahora nos toca a nosotras decidir qué hacemos con eso. Esperamos que Córdoba no sea el destino de nuestro viaje, sino el punto de partida de un plan de acción de los feminismos que una nuestras demandas a las de todos los sectores en lucha, con el objetivo de derrotarlo.
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La solidaridad internacionalista de Pan y Rosas continúa: construimos organización desde abajo en Venezuela
25 de agosto, por Tras los terremotos — Internacional, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Salud, Pan y Rosas, Edición México, Edición Uruguay, Edición Venezuela, Edición Costa Rica , Bloque4 A3 3, Terremoto Venezuela, Internacional, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Salud, Pan y Rosas, Edición México, Edición Uruguay, Edición Venezuela, Edición Costa Rica , Bloque4 A3 3, Terremoto Venezuela
La campaña de solidaridad internacional ante los terremotos en Venezuela desplegada en muchos países por Pan y Rosas , organización feminista socialista presente en 14 países e integrante de la Corriente Revolución Permanente - Cuarta Internacional (CRP-CI), continúa desarrollándose.
La campaña internacional de solidaridad impulsada por Pan y Rosas continúa. Después de los terremotos que golpearon a Venezuela el 24 de junio, la respuesta internacional de trabajadoras, trabajadores, estudiantes, organizaciones feministas y activistas de distintos países permitió superar la meta inicial y convertir una campaña de solidaridad en una red concreta de apoyo a las mujeres y comunidades afectadas.
Desde el comienzo señalamos que nuestra solidaridad no debía reducirse a una ayuda puntual frente a la emergencia. Y así ha sido: la campaña se propuso acompañar la organización desde abajo, fortalecer la autonomía de las mujeres y de las comunidades afectadas y construir lazos de solidaridad internacional entre quienes enfrentamos, en distintos países, las consecuencias de la desigualdad y el abandono estatal.
Una campaña que se transformó en apoyo concreto
Los recursos reunidos permitieron poner en marcha y sostener distintas iniciativas del Voluntariado Pan y Rosas Venezuela, que trabaja directamente en refugios y espacios comunitarios para relevar necesidades y distribuir insumos.
Entre las acciones realizadas se encuentran la preparación y distribución de kits de higiene y gestión menstrual, así como la adquisición y traslado de productos de higiene personal, pañales para personas adultas, repelentes, agua, materiales para las actividades en los refugios, así como también se donaron toldos, extensiones eléctricas, balones de fútbol, decenas de bombillos recargables y otros insumos necesarios para las comunidades afectadas.
En La Guaira nos hicimos presentes en el Refugio de Los Campitos en Catia La Mar en dos jornadas, en el Puesto de Salud entre las OPP 26 y 27 en Caraballeda, en el Refugio de la cancha de La Pedrera, en Catia La Mar. En Caracas estuvimos en el Refugio Nueva Esperanza, Edificio Las Marlinas, en la Av. San Martín, en el Refugio Diego de Losada, en Los Mecedores. En estos lugares se hizo entrega de kit de higiene menstrual, junto con agua y otros elementos de primera necesidad. Posteriormente se prepararon nuevos kits para su distribución en refugios de Caracas, ampliando el alcance de esta tarea.
La solidaridad también permitió sostener gastos indispensables para hacer llegar estos recursos a quienes los necesitan: transporte, entregas, materiales para la organización de los kits y otros gastos vinculados directamente con el trabajo en los territorios afectados.Pero no se trata solamente de distribuir productos. Cada entrega busca también fortalecer vínculos, relevar necesidades y acompañar la autoorganización independiente, que muestra cómo las mujeres de la clase trabajadora y las comunidades afectadas son protagonistas de las respuestas que se construyen desde abajo frente a la emergencia.
Esta política de solidaridad no se limitó a la distribución de insumos. También permitió articular iniciativas de atención sanitaria, cuidados y acompañamiento en salud mental, fortaleciendo una red internacional que pone en común conocimientos, trabajo y organización al servicio de las comunidades afectadas.
En ese marco se desarrolló la experiencia de la brigada argentina de La Posta de Salud y Cuidados, integrada por trabajadoras y trabajadores de la salud que viajaron a Venezuela para brindar atención en refugios y campamentos, particularmente a niñas y niños, mujeres embarazadas y personas mayores. Junto con esta iniciativa, desde Argentina se impulsó también una línea de acompañamiento en salud mental, articulada con profesionales en Venezuela.
Estas experiencias expresan una dimensión central de nuestra campaña: la solidaridad internacionalista no consiste solamente en reunir y enviar recursos, sino en poner en común capacidades, conocimientos, trabajo y organización para fortalecer las respuestas que las propias comunidades construyen desde abajo. De este modo, la solidaridad se transforma en organización y en vínculos duraderos entre trabajadoras y trabajadores, mujeres, profesionales, estudiantes y organizaciones de distintos países.
Transparencia: cada aporte tiene un destino
Para Pan y Rosas, la solidaridad internacionalista también implica responsabilidad frente a quienes aportaron a esta campaña.
Por eso, realizamos un registro de los ingresos y egresos de los fondos recibidos, respaldado por comprobantes de compra, facturas y registros de los gastos realizados.
Al 22 de agosto de 2026, el registro interno contabiliza aproximadamente USD 4,988.63 en recursos recibidos, provenientes tanto de la campaña internacional realizada a través de GoFundMe como de aportes solidarios directos destinados al trabajo del Voluntariado Pan y Rosas. A esa misma fecha, se habían utilizado aproximadamente USD 3,792.20. Estos recursos fueron destinados principalmente a kits de higiene y gestión menstrual y productos de higiene personal, pañales y otros insumos para personas con necesidades específicas, agua y artículos de primera necesidad, materiales e insumos para los refugios y espacios de organización, transporte, distribución y logística de las entregas y elementos necesarios para las condiciones de cuidado y permanencia en los espacios afectados.
De esta manera, permanece un saldo aproximado de USD 1,196.43, que continuará destinado a las tareas de solidaridad, organización y apoyo que desarrolla el Voluntariado Pan y Rosas, de acuerdo con las necesidades relevadas en los territorios.
Las cifras se expresan en dólares como referencia común para facilitar la rendición pública, dado que las operaciones se realizaron en distintas monedas y mediante diferentes mecanismos de transferencia. El registro detallado conserva los montos originales, las tasas de conversión utilizadas y los costos de los insumos correspondientes, información que está a disposición para el que desee consultarla.
Solidaridad que construye organización
La experiencia de estas semanas confirma algo que para nosotras es central: frente a las catástrofes, no alcanza con esperar la respuesta de los gobiernos ni con concebir la solidaridad como beneficencia.
Frente a las catástrofes, no alcanza con esperar la respuesta de los gobiernos ni con concebir la solidaridad como simple beneficencia. Por ello, denunciamos al Gobierno de Delcy Rodríguez por su tutela bajo el imperialismo estadounidense, y tampoco depositamos confianza alguna en los sectores de la derecha.
En los refugios, en los barrios y en los espacios comunitarios, las mujeres y las trabajadoras están sosteniendo tareas fundamentales para garantizar la vida cotidiana. Allí donde las respuestas oficiales resultan insuficientes, aparecen formas de organización desde abajo que muestran la capacidad de las comunidades para enfrentar colectivamente la emergencia.
Frente a la insuficiencia de la respuesta estatal y el abandono de las necesidades de las mayorías trabajadoras, aparecen formas de organización desde abajo que muestran la capacidad de las comunidades para enfrentar colectivamente la emergencia.
Por eso nuestra campaña buscó acompañar esas experiencias y fortalecerlas.
La articulación con el Voluntariado Pan y Rosas, el Comité de Levantamiento de Información y Asistencia (CLIA), organizaciones feministas, trabajadoras y trabajadores de la salud, estudiantes y activistas de distintos países permitió ampliar una red que va mucho más allá de la entrega de insumos: una red que pone en común recursos, capacidades, conocimientos y organización para responder desde abajo frente a la emergencia.
Cada una de estas experiencias expresa una misma perspectiva: la solidaridad de nuestra clase no conoce fronteras.
Una red internacional que queremos seguir fortaleciendo
Los aportes recibidos desde distintos países demostraron que existe una enorme disposición a organizarse y colaborar cuando la solidaridad se construye desde abajo y con independencia de los gobiernos.
Trabajadoras de la salud, estudiantes, organizaciones feministas, activistas y personas que realizaron aportes individuales hicieron posible que esta campaña pudiera sostenerse y crecer.
Queremos agradecer especialmente a todas las personas y organizaciones que contribuyeron, difundieron la campaña, organizaron actividades y ayudaron a que este llamado cruzara fronteras.
La campaña continúa porque las necesidades también continúan.
Seguiremos destinando los recursos disponibles a fortalecer el trabajo del Voluntariado Pan y Rosas, ampliar las acciones en los refugios y acompañar las iniciativas que las propias mujeres y comunidades afectadas están construyendo.
Porque para nosotras la solidaridad internacionalista no termina cuando pasa la noticia de la catástrofe. Por ello, solidaridad es acompañar, organizarse y luchar juntas.
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Adoctrinadxs: ¿La ESI tiene la culpa de la baja natalidad?
25 de agosto, por LID+ — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Educación, Andrea D'Atri, Javier Milei, Derecho al aborto libre, seguro y gratuito, ESI (Educación Sexual Integral), Antiderechos, #PanYRosas, Docentes, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Educación, Andrea D'Atri, Javier Milei, Derecho al aborto libre, seguro y gratuito, ESI (Educación Sexual Integral), Antiderechos, #PanYRosas, Docentes
En las últimas semanas, los sectores más reaccionarios han vuelto a colocar a la Educación Sexual Integral (ESI) y los derechos conquistados por el movimiento de mujeres y diversidades en el centro de sus ataques ideológicos y materiales. Desde los absurdos dichos de Clara Muzzio (vicejefa de Gobierno porteño), quien tildó a la ESI de “ideología siniestra” y “monstruosa”, hasta las provocaciones de Javier Milei responsabilizando al aborto voluntario por la baja de natalidad y la crisis del sistema previsional.
Para desmontar estas mentiras conversamos con Andrea D'Atri -legisladora de mandato cumplido por el PTS/Frente de Izquierda y fundadora de la agrupación feminista socialista Pan y Rosas- y Antonela Polti -especialista en ESI y docente de historia en CABA-, en el programa Adoctrinadxs transmitido por La Izquierda Diario+.
La mentira demográfica de Milei y la derecha
Javier Milei afirmó recientemente que en Argentina estamos "pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes" debido a que la tasa de natalidad supuestamente no permite la “reposición” de la población, impactando directamente en el crecimiento y en el sistema previsional. Esta narrativa, común a las derechas globales, carece de todo sustento científico e histórico.
Como señala Andrea D'Atri, la tasa de natalidad en Argentina y el mundo viene cayendo drásticamente desde el año 2014, mientras que la legalización del aborto se conquistó varios años después. Desconociendo en el análisis que hoy en día, las mujeres enfrentan jornadas laborales extenuantes y cargan con la mayor parte de la crisis. En Argentina, el 75% de los hogares monomarentales -sostenidos únicamente por mujeres solas- se encuentran endeudados, representando a los sectores más empobrecidos de la clase trabajadora.
¿Por qué los gobiernos ultraliberales en lo económico sostienen discursos tan profundamente conservadores en lo social? La respuesta reside en una cruda necesidad económica del capitalismo en crisis. A medida que el gobierno de Milei y los gobiernos provinciales desmantelan el Estado, privatizan y recortan el presupuesto en salud, educación pública, de cuidado y de jubilaciones, el sistema necesita que el costo de esas tareas de cuidado e infraestructura social recaiga de manera gratuita y privada sobre los hogares, es decir, sobre las espaldas de las mujeres. La llamada "batalla cultural" no es más que una cobertura ideológica para legitimar el retorno forzado de la mujer al rol exclusivo del hogar y la maternidad obligatoria, liberando al Estado de garantizar estos derechos básicos.
El vaciamiento de la ESI y los límites históricos de la ley
El ataque ideológico se traduce en un vaciamiento presupuestario y de contenidos sumamente concretos. En CABA el gobierno intentó censurar en la capacitación de promotores estudiantiles de ESI la enseñanza de los derechos sexuales reproductivos y no reproductivos. Asimismo, atacaron el postítulo de capacitación gratuita y pública en el Joaquín V. González, cuya apertura debió defenderse con una dura lucha de la comunidad educativa. En las provincias, por ejemplo, en Tucumán, el gobierno peronista de Jaldo cerró directamente el programa provincial de ESI, mientras que desde el Ministerio de Educación tucumano llegaron a culpar a la ESI por la baja matrícula en el nivel inicial.
A nivel nacional, el gobierno de Milei desmanteló por completo el Plan Enia, una política pública fundamental que había logrado reducir drásticamente el embarazo adolescente no planificado en todo el país. Esto ya se traduce en un desabastecimiento de insumos básicos (como preservativos y anticonceptivos) y el consecuente aumento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
Sin embargo, para dar una pelea consecuente, también es necesario balancear los límites de origen de la propia Ley 26.150 de ESI. Como explicaron las entrevistadas, la ley nació con una "trampa" en su artículo 5, el cual permite que los contenidos se adecuen al "ideario" de cada institución. Este artículo fue una concesión directa de consenso del Consejo Federal de Educación para incorporar la voluntad de la jerarquía eclesiástica católica (entonces liderada por el cardenal Jorge Bergoglio en CABA) y evangélica, limitando la universalidad y laicidad de la educación sexual en muchas provincias donde el peso de la iglesia es enorme.
Además, el Estado nunca garantizó la capacitación obligatoria y universal en servicio para todo el plantel docente, enviando capacitaciones solo a 1 o 2 docentes por escuela y dejando su réplica librada a la voluntad del equipo de conducción, sin recursos ni tiempo garantizado.
El camino es la organización desde abajo: ¡Al 39° Encuentro en Córdoba!
Frente a la ofensiva reaccionaria del gobierno nacional, la complicidad de los gobernadores provinciales y el lobby de las iglesias que siguen interfiriendo en la educación pública, la docencia y la juventud demuestran que la resistencia sigue en pie. Antonella Polti destaca cómo, a pesar de los intentos del Ministerio de Educación porteño de imponer la "educación socioemocional" -un enfoque despolitizado e individualista-, las docentes en las aulas continúan organizándose y aplicando la ESI de forma transversal, defendiendo a las infancias y adolescencias como sujetos de derecho.
Con esta perspectiva, la agrupación Pan y Rosas junto a Myriam Bregman y Andrea D'atri se preparan para viajar con delegaciones de docentes, estudiantes y trabajadoras de todo el país al 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad que se realizará en Córdoba los días 10, 11 y 12 de octubre.
En un escenario global cruzado por enormes procesos de resistencia, donde la juventud y muy especialmente las mujeres muestran un profundo giro a la izquierda y un rechazo al conservadurismo reaccionario, apostamos a canalizar esa inmensa fuerza y rebeldía para transformar la realidad de raíz.
¡Sumate a viajar con Pan y Rosas y defendamos la ESI en las calles!
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Milei llega a Misiones días antes del Encuentro Pluricultural de Mujeres y Disidencias.
23 de agosto, por Misiones — Política, Géneros y Sexualidades, Sociedad, Edición Argentina, Misiones, Política, Géneros y Sexualidades, Sociedad, Edición Argentina, Misiones
El malestar en la provincia se transforma en una fuerza social organizada capaz de enfrentar el ajuste, la estafa del endeudamiento y la violencia territorial contra campesinos y pueblos originarios.
La visita confirmada del presidente Javier Milei a Misiones entre el 3 y 4 de septiembre se dará poco antes del Encuentro Pluricultural de Mujeres y Disidencias de la Tierra Colorada. Esta coincidencia evidencia dos proyectos de país opuestos: mientras el Ejecutivo desembarca para consolidar su agenda de recortes —e insiste en descalificar los reclamos del movimiento feminista culpando a los "pañuelos verdes" por la caída de la natalidad—, las organizaciones sociales, feministas y ambientales independientes fortalecen un espacio de resistencia y organización combativa desde abajo.
El mandatario encabezará el cierre de la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Puerto Iguazú. El evento reunirá en el Hotel Loi Suites a gobernadores alineados con el ajuste (Passalacqua, Cornejo, Jalil y Valdés), funcionarios clave del gabinete nacional (Caputo, Sturzenegger, Quirno y Werning) y directivos de grandes grupos económicos locales como La Cachuera y Cooperativa Piporé y nacionales como Arcor, Aluar, Pluspetrol y la UIA
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Arauco, policía y justicia: la violencia territorial como forma de gobierno
La agresión sobre el territorio es una práctica sistemática que articula a corporaciones como Arauco, la policía provincial, patotas y el aval judicial. Se han denunciado constantes ataques a comunidades Mbya Guaraní y pequeños productores campesinos, incluyendo quema de viviendas, destrucción de cultivos, detenciones arbitrarias y causas armadas. A la violencia en Puente Quemado II se sumaron recientes desalojos forzados en San Pedro ejecutados por la policía y personal de Arauco.
Este aparato represivo actúas como el brazo territorial del plan de ajuste: mientras la Nación reduce derechos y liquida presupuestos, la gestión provincial facilita la entrega de tierras al agronegocio y a las forestales, empujando la autoorganización de las comunidades afectadas.Endeudamiento masivo: la estafa financiera sobre las familias
El endeudamiento familiar representa una crisis estructural profunda. Los hogares misioneros acumulan casi 300 mil millones de pesos en deudas y una morosidad récord del 18,7%, según datos publicados en medios locales afectando con mayor fuerza a la juventud precarizada y trabajadoras informales debido a las tasas usureras de fintech y entidades bancarias.
Las propuestas oficiales de refinanciación no resuelven la situación, sino que consolidan la perpetuación de la estafa. Como remarcó Myriam Bregman, “no hay endeudados, hay estafados”: las familias terminan absorbiendo montos desmedidos en un contexto de caída salarial e quita de subsidios.
La asfixia financiera agrava el malestar popular en los barrios, demostrando que el endeudamiento y la violencia territorial son parte de un sistema integral para transferir la crisis sobre las familias trabajadoras.Te puede interesar: https:www.laizquierdadiario.com/La-expropiacion-financiera-en-la-Argentina-de-Milei
La interna política: maniobras arriba, indignación abajo
Mientras el malestar social crece, las cúpulas sostienen disputas de poder. La ruptura entre el gobernador Hugo Passalacqua y Carlos Rovira derivó en la disolución del bloque Innovación Federal y la creación de una nueva bancada de siete diputados conformada por los misioneros Herrera Ahuad, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik junto a tres representantes salteños.
Del espacio quedaron relegados los legisladores afines a la Casa Rosada. La conducción recayó en Herrera Ahuad, quien busca negociar con la Nación bajo el esquema de evaluar proyectos ley por ley. A esto se suma la fractura en el Senado, donde Sonia Rojas Decut y Carlos Arce crearon el monobloque Movimiento por Misiones, marcando un mayor desgaste de la conducción rovirista.
En paralelo, Passalacqua inició acercamientos con referentes del peronismo nacional para reubicarse ante las tensiones fiscales entre la Nación y las provincias.
Para las mayorías populares, estas fricciones palaciegas representan una farsa política electoral que no altera el constante deterioro del costo de vida por la inflación y los recortes.La resistencia desde las bases
El mes de septiembre reúne instancias de movilización decisivas: la visita presidencial, el Encuentro Pluricultural y la Marcha Nacional de la Bronca del 19 de septiembre. Las asambleas federales marcan una ruta de unidad para articular las demandas populares.
La respuesta a disconformidad social encuentra un cauce independiente de las cúpulas partidarias tradicionales y la burocracia sindical. Este sábado se realizó una asamblea nacional virtual con más de 240 conexiones de dirigencias combativas, movimientos sociales, activistas ambientales y estudiantes de todo el país, incluyendo delegaciones misioneras de Posadas, Oberá y Eldorado que una alternativa propia ante el ajuste, promoviendo la coordinación hacia un plan de lucha y paro nacional.Te puede interesar: https://www.laizquierdadiario.com/Avanza-la-preparacion-nacional-de-una-gran-Marcha-de-la-Bronca-el-19-de-septiembre
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Orgullo: Jáuregui en presente, por Mabel Bellucci
22 de agosto, por Libros — Géneros y Sexualidades, Cultura, Edición Argentina, Libros, Carlos Jáuregui, Orgullo, Mabel Bellucci, Géneros y Sexualidades, Cultura, Edición Argentina, Libros, Carlos Jáuregui, Orgullo, Mabel Bellucci
Tercera edición de Orgullo: Carlos Jáuregui, una biografía política. Una presentación para volver sobre el activismo sexual argentino y sus resonancias en el presente.
El auditorio del CeDInCI estaba colmado el jueves 20 de agosto, en un nuevo aniversario de la muerte de Carlos Jáuregui, para la presentación de la tercera edición de Orgullo. Carlos Jáuregui, una biografía política, de Mabel Bellucci. La mesa, coordinada por Constanza Brunette, de Editorial Marea, reunió a Bellucci; a Rafael Blanco, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Gino Germani; y a Marcelo Ferreyra, histórico activista de la diversidad sexual y cofundador, junto a Jáuregui, de Gays por los Derechos Civiles. María Belén Correa, activista trans y fundadora del Archivo de la Memoria Trans, participó conectada desde Alemania, mientras que la activista feminista y por los derechos sexuales Alejandra Sardá envió desde Uruguay una carta que fue leída durante el encuentro.
Pero si algo atravesó la presentación fue la imposibilidad de pensar a Jáuregui únicamente como una figura del pasado. Primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), fundador de Gays por los Derechos Civiles y una de las figuras decisivas del movimiento de la diversidad sexual en Argentina, su biografía apareció una y otra vez como una intervención sobre el presente y, también, como una forma de preguntarse qué significa militar hoy.
Mabel, Mabela, se ubicó allí desde un lugar particular. Archivista, investigadora y activista queer, al explicar el proceso que la llevó a revisar nuevamente el libro, afirmó: “Por más que siempre escribamos y pongamos nuestro nombre y apellido, siempre la producción intelectual es una producción colectiva”.
Esa posición atraviesa también su relación con Jáuregui. Recordó los tres años en que militó junto a él: tiempos de acciones callejeras, reparto de preservativos, intervenciones en la zona roja y una militancia profundamente política que no renunciaba a la diversión. Al hablar de las causas anti imperialistas y anti coloniales que recupera en esta nueva edición —entre ellas, el compromiso de Jáuregui con la causa Palestina— explicitó además su propio lugar: “yo me asumo como socialista”.
La nueva edición parte justamente de esa voluntad de volver a mirar. Bellucci retoma el libro desde las preguntas y debates del presente, revisando qué aspectos de Jáuregui habían quedado menos explorados y qué nuevas lecturas podía aportar sobre su trayectoria política y militante.
Uno de los desplazamientos de esta tercera edición consiste en incorporar más elementos de su vida personal y de su formación. No para producir una intimidad anecdótica, sino para comprender mejor una decisión política. Carlos tenía formación como historiador, experiencia docente, recorridos académicos en La Plata y Buenos Aires y viajes de estudio a París y Nueva York. Podría haber desarrollado -destaca Mabel- una carrera académica promisoria. Eligió otra cosa: renunció a esa posibilidad para dedicarse enteramente al activismo.
Ese movimiento entre producción intelectual y militancia atraviesa, de modos distintos, tanto al biografiado como a su biógrafa. En Bellucci, la investigación no aparece separada de una toma de posición política; en Jáuregui, las herramientas del historiador se vuelven parte de una práctica militante. Belén Correa recordó precisamente esa característica: su insistencia en que cada hecho político debía inscribirse dentro de una historia, desde el recorrido de una marcha hasta la decisión de hacer salir una bandera desde el Monumento a la Bandera en Rosario.
Rafael Blanco destacó que esta tercera edición amplía especialmente tres zonas: el VIH/SIDA, la construcción de la visibilidad y el orgullo. También subrayó la incorporación de fragmentos del diario personal de Jáuregui, que permiten acercarse a una sensibilidad difícil de recuperar solamente a través de documentos y testimonios de terceros. Para “Rafa”, el libro sigue funcionando como un “artefacto político”: una herramienta para devolver espesor histórico a palabras y prácticas que hoy pueden aparecer naturalizadas.
En la carta enviada desde Uruguay, Alejandra Sardá llevó esa pregunta directamente al presente. Propuso pensar qué puede aportar hoy la experiencia de Jáuregui frente a un mundo que describió como violento y desesperanzado. Su respuesta fue recuperar una militancia audaz, irreverente, capaz de abrir puertas para otros, pero también discutir cierta épica sacrificial del activismo: “que también sobrevivir y vivir bien sea parte de nuestra rebeldía y de nuestro activismo”.
Marcelo Ferreyra retomó brevemente otra de las persistencias que recorre el libro: la necesidad de continuar la lucha contra la discriminación, incluso —o especialmente— en contextos adversos.
Bellucci volvió, finalmente, sobre algunos de los materiales que incorpora esta edición: el impacto de la histórica tapa de Siete Días, los debates dentro del activismo frente a la epidemia de VIH/SIDA, la figura de Roberto “Robi” Jáuregui, una extensa entrevista de Carlos publicada en la revista Acontecimiento y distintos textos inéditos aportados por Ferreyra.Más que cerrar una biografía, la tercera edición parece volver a abrirla. Bellucci escribe desde los archivos, pero también desde la experiencia militante y desde un presente que obliga a formular nuevamente viejas preguntas. En ese cruce, Jáuregui deja de ser únicamente una figura para recordar. Se convierte otra vez en alguien con quien discutir.
Mabel Bellucci, Rafael Blanco y Marcelo Ferreyra (LID)





