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Lali y Miranda! hicieron vibrar a miles en el Madrid Orgullo 2026
6 de julio, por LGBTIQ+ — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Estado español, Lali Espósito, Lgtbiq+, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Estado español, Lali Espósito, Lgtbiq+
La artista argentina se presentó ante más de 25.000 personas en el escenario principal de Plaza de España por el Madrid Orgullo 2026. En un contexto marcado por el avance de las políticas reaccionarias y los discursos de odio a ambos lados del Atlántico, el show combinó pop, la sorpresa de Miranda! y un fuerte mensaje de lucha.
Este viernes 4 de julio, las calles de Madrid se tiñeron con los colores de la diversidad. En el marco del Madrid Orgullo (MADO) 2026, el festival LGTBIQ+ más importante de Europa, Lali Espósito volvió a adueñarse del escenario principal en Plaza de España. Ante una multitud calculada en más de 25.000 personas, la cantante argentina brindó un show de 45 minutos a puro pop.
La jornada, una de las más convocantes de todo el festival, arrancó arriba con los acordes de "Disciplina", un tema que la comunidad ya ha adoptado como un verdadero himno de liberación de los cuerpos. A partir de ahí, el setlist repasó éxitos como "Motiveishon", "Soy" y "Fanático".
Sin embargo, el pico de euforia colectiva de la noche llegó promediando el show, cuando de manera completamente inesperada subieron al escenario Ale Sergi y Juliana Gattas. El dúo Miranda! apareció para interpretar junto a Lali "Mejor que vos", desatando una ovación ensordecedora que retumbó en todo el centro madrileño y demostrando la enorme potencia de lxs musicxs argemtinxs.
Para entender el peso de la presentación de Lali en Madrid, es imposible disociar el hecho artístico del espeso clima político actual. Lali Espósito viene de ser el blanco predilecto de los ataques del gobierno de Javier Milei en Argentina, sufriendo el ensañamiento del aparato estatal y de los trolls libertarios por el solo hecho de pararse en defensa de la cultura, el feminismo y las disidencias.
Ese mismo libreto reaccionario es el que hoy ejecuta en España la extrema derecha de Vox —aliados globales de Milei— con la complicidad y el aval del Partido Popular. En un Madrid donde la derecha intenta recortar derechos, desfinanciar la salud pública para las transiciones de género y perseguir la educación sexual.
El arrollador paso de Lali por Europa se da en un año consagratorio para su carrera. Tras hacer historia en Argentina al meter a más de 160.000 personas en dos estadios River Plate completamente agotados, la artista se encuentra presentando su sexto álbum de estudio, titulado significativamente No Vayas a Atender Cuando el Demonio Llama.
El éxito de la gira —que viene sumando sold outs en distintas ciudades españolas— deja una lección clara para los gobiernos ajustadores: las campañas de desprestigio y la persecución ideológica no pueden frenar el lazo genuino entre las mayorías populares y los artistas que deciden no callarse.
Hacia el final del show, Lali invitó a un numeroso grupo de amigos a subir al escenario para armar una verdadera fiesta colectiva, antes de dejar las bandejas en manos del DJ Cascales.
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Emergencia en Venezuela: crisis, mujeres y cuidados
5 de julio, por El Círculo Rojo — Internacional, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Pan y Rosas, Feminismo, Edición México, Venezuela, Edición Uruguay, Edición Venezuela, El Círculo Rojo, Tareas de cuidado, Terremoto Venezuela, Internacional, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Pan y Rosas, Feminismo, Edición México, Venezuela, Edición Uruguay, Edición Venezuela, El Círculo Rojo, Tareas de cuidado, Terremoto Venezuela
El protagonismo de las mujeres en las redes comunitarias deja en evidencia su centralidad. Solidaridad feminista internacional con las mujeres de Venezuela.
· Además de destruir edificios e infraestructura, el terremoto en Venezuela rompió la normalidad: dejó en suspenso los mecanismos que hacen que naturalicemos cosas de la vida cotidiana.
· A la vez, la organización de la supervivencia en escenarios precarios es gestionada por las mismas mujeres que en la "normalidad" también se encargan de cuidar (que tengas ropa, comida, salud, sobre todo de los chicos y las personas mayores).
· El trabajo de cuidados gratuito e invisible que realizan las mujeres ahora está a la vista de todo el mundo, porque ya no se hace de forma individual en cada casa, antes y después de la jornada laboral que es lo que organiza nuestro tiempo.
· Como dicen las venezolanas y los venezolanos, el terremoto es un fenómeno natural, pero sus consecuencias no: las desigualdades preexistentes se agudizan. Antes del terremoto, casi el 70% de los hogares venezolanos vivía debajo de la línea de pobreza y ya existían muchos obstáculos para acceder a los servicios básicos. Esa dificultad ya significaba una sobrecarga de trabajo no remunerado para las mujeres y las niñas, que se traduce en una menor participación en el mercado laboral remunerado, menos tiempo para estudiar o tiempo libre.
· Ese trabajo se intensifica en contextos de desastre y deja en evidencia su carácter estructural: como les decía al principio, se caen los mecanismos que lo invisibilizan.
· Cuando las feministas decimos que las mujeres son más afectadas en las crisis o las catástrofes, estamos hablando de esto. No es el terremoto en sí, es la forma en que está organizada la reproducción de la vida en las sociedades capitalistas, que son muy desiguales y cada vez más precarias. Y hace que cada servicio público que se ajusta o elimina —o deja de existir en una catástrofe— se transforme en sobrecarga de trabajo gratuito que casi siempre realiza una mujer, una adolescente o una niña.
· Esa combinación hace que las mujeres sean mayoría entre las personas pobres, en el trabajo precario y de bajos salarios. La emergencia en Venezuela hoy agudiza esa desigualdad.
Acá subrayo algo que cuenta Suhey Ochoa, de La Izquierda Diario y militante de Pan y Rosas Venezuela: que la respuesta desde abajo está muy organizada y la solidaridad es enorme, pero los "refugios improvisados en escuelas, instalaciones deportivas o espacios públicos no suelen contar con condiciones adecuadas para atender las necesidades diferenciadas de mujeres, niñas y personas dependientes".· En esos espacios se reproduce la sobrecarga de las tareas de cuidado infantil, no hay atención prenatal o postnatal y casi no hay dispositivos de protección frente a situaciones de violencia. Durante los primeros días posteriores al terremoto, la organización CARE registró 22 casos de violencia sexual, algunos de ellos en refugios. Y algo que suele banalizarse: la gestión menstrual. Sé que para los varones es algo difícil de imaginar, pero menstruar sin agua y sin insumos no es solamente un tema de higiene y dignidad personal: también puede generar problemas de salud graves.
· Este tema ya había aparecido cuando empezó el ataque de Israel a la Franja de Gaza: las mujeres también tuvieron que organizarse para sostener la vida de ellas y sus familias sin agua, sin acceso a los cuidados básicos que necesitaban los bebés que nacieron en estos años. Las feministas palestinas hablan de un "genocidio reproductivo". Recordá esto cada vez que escuches a un funcionario del gobierno preocupado por el descenso de la tasa de natalidad.
· Vuelvo a Venezuela: hay algo que se repite en los escenarios de crisis, las mujeres son protagonistas de las redes solidarias que garantizan el acceso a la salud y la alimentación.
· Pero no termina ahí: el quiebre de la normalidad y la participación política de las mujeres —su rol en las redes comunitarias— superan el lugar al que las relega la organización social en tiempos normales, a cargo de tareas invisibilizadas y menospreciadas.
· Eso provoca otros cambios y deja abierta la disputa por cómo se reconstruye la vida cotidiana, en qué condiciones, qué lugar tienen los cuidados, quién y cómo los organizan.
Te puede interesar: Pongamos en pie una gran campaña internacional por nuestras hermanas venezolanas
· Sobre estas ideas se apoya la campaña internacional de la agrupación Pan y Rosas en apoyo a las venezolanas, al pueblo de Venezuela. De eso se trata el QR que ven en YouTube; si están escuchando la radio, van a poder encontrarla en nuestra página circulorojo899.com. Toda ayuda sirve, y se va a priorizar la provisión de insumos de gestión menstrual, pañales, alimentos para lactantes y otros insumos básicos para centros de salud, organizaciones de mujeres, feministas y con perspectiva de género de Venezuela, para su distribución entre las mujeres más necesitadas.
También pueden encontrar toda la información sobre la campaña en las redes de Pan y Rosas Venezuela, Pan y Rosas Argentina y en La Izquierda Diario.
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Pendiente de Revisión: ¿Cancha inclinada o negocios? Mundial, fútbol masculino y femenino
3 de julio, por LID+ — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Fútbol, Estados Unidos, Vélez, Selección Argentina, Vélez Sarsfield, Canadá, Fútbol Femenino, Estado de México, Comision de género, Patriarcado, Sociedades Anónimas Deportivas, Mundial de futbol 2026, Fútbol femenino, Feminismos, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Fútbol, Estados Unidos, Vélez, Selección Argentina, Vélez Sarsfield, Canadá, Fútbol Femenino, Estado de México, Comision de género, Patriarcado, Sociedades Anónimas Deportivas, Mundial de futbol 2026, Fútbol femenino, Feminismos
Publicamos el quinto episodio de “Pendiente de Revisión” por LID+ con la conducción de Sofa Achigar y Yohia Cardoso Marino. En este episodio, la conversación fue con la periodista especializada en deportes China Grayani.
Este capítulo solo contó con la conducción de Sofa, quien conversó con la periodista especializada en deportes China Grayani, sobre las selecciones de fútbol masculino y femenino de los países anfitriones de este mundial, cuáles son las diferencias entre la liga femenina estadounidense y europea, cómo está la selección femenina argentina y cuánto viene creciendo en el último tiempo. Intentamos responder algunas preguntas y pensamientos en voz alta: ¿cómo impacta el movimiento de los feminismos en el mundo del deporte? ¿Cómo es esto en el fútbol? ¿Qué experiencias de organización existen en el ámbito futbolístico y cómo son las comisiones de género en los clubes?.
La China trabaja actualmente en la sección Deportes de El Destape, es creadora del sitio “Historias de gol”, trabajó en Crónica, C5N, Vélez, DeporTV, y también fue columnista en Alerta Spoiler en los inicios de La Izquierda Diario+. La encontrás en redes sociales como @chinagrayani.Realización: Maryline Joncquel, Tomás Potenzoni, Maximiliano Martínez, Anita Méndez, Magy Luzardo, Esteffy LoPre y Mariana Abril.
Agradecimiento especial a Andrea D'Atri y Dolores Contreras.Los viernes cada quince días, a partir de las 13 h, dale play.
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Natalia Morales: "En Jujuy también rechazamos el proyecto de falsas denuncias"
2 de julio, por Legislatura — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Jujuy, Violencia de género, Falsas denuncias, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Jujuy, Violencia de género, Falsas denuncias
La Legislatura provincial aprobó el rechazo al proyecto de la senadora Carolina Losada sobre "Falsas denuncias" que criminaliza a las mujeres, personas de la diversidad sexual e infancias que denuncian violencia de género y abuso. El proyecto salió como despacho de mayoría de la Comisión de Género presidido por el PTS FITU, se opusieron al mismo el bloque de la LLA y diputados del PJ.
El rechazo se da en el marco de cuestionamientos que hubo a esta iniciativa como reacción al movimiento de mujeres y diversidades sexuales y sus conquistas.
La diputada Natalia Morales, del bloque PTS FITU, manifestó que tomaron el planteo de organizaciones feministas que fueron recibidas en la Comisión de Género que preside, y a partir de eso se propuso sacar la declaración que tuvo la mayoría de las firmas de la comisión, de tres bloques, salvo el diputado Ballesty de la Libertad Avanza y Daniela Vélez del PJ.
También sostuvo que "es importante el rechazo y repudio a los proyectos de "falsas denuncias", como el de la senadora Carolina Losada, que hoy pretenden replicarse en los ámbitos legislativos como el de Jujuy".
"Sabemos que bajo una supuesta búsqueda de "equidad", lo que realmente se esconde es un intento reaccionario de disciplinar, amedrentar y silenciar a las mujeres que sufren violencia de género", afirmó.
"Instalar el fantasma de las "falsas denuncias" es una operación política y negacionista que carece de sustento real. Los datos de ONU Mujeres demuestran que estas representan menos del 1% a nivel internacional, y en Argentina son apenas el 0,25% de las condenas, vinculadas en su mayoría a delitos económicos, no de género. El Código Penal ya las tipifica; no hay ningún vacío legal que llenar".
También indicó que la Declaración que salió de la Comisión de Género y que fue aprobada en la Legislatura por mayoría, plantea que el proyecto de Carolina Losada busca que la falta de pruebas —común en delitos que ocurren en la intimidad— sea reinterpretada como falsedad, trasladando la carga de la prueba a la víctima.
"Si ya es una carrera de obstáculos denunciar ante un sistema judicial largo, costoso y sin patrocinio gratuito, ahora pretenden meter penas de 3 a 6 años de prisión, persiguiendo incluso a peritos y testigos. Por eso el propio Comité de la CEDAW instó al Estado argentino a retirar este proyecto que solo busca obstaculizar el acceso a la justicia", desarrolla la Declaración.
Morales apuntó que la respuesta política de la avanzada reaccionaria y el accionar profundamente misógino del gobierno de Javier Milei ante la histórica organización de las mujeres que generó antecedentes enormes en la Argentina. "Le temen al movimiento que instaló el Ni Una Menos y que en nuestra provincia se movilizó masivamente ante el brutal femicidio de Agostina Vega, donde quedó en evidencia, una vez más, el rol cómplice de un Estado y una Justicia patriarcal que no accionaron, que miraron para otro lado y llegaron tarde como siempre".
"Quieren imponer las "falsas denuncias" para que ninguna mujer se atreva a denunciar. Pretenden tapar con impunidad legal y recortes presupuestarios la violencia estructural. Pero no se lo vamos a permitir. ¨Por eso es importante que la comisión de género haya expresado rechazo ante este atropello y que el ámbito legislativo lo haya acompañando", manifestó.
"Frente al negacionismo de género, apostamos a la fuerza organizada, la movilización persistente y la lucha en las calles del movimiento de mujeres y diversidades para frenar este intento de impunidad patriarcal".
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[No somos una hermandad] El feminismo es revolucionario
1ro de julio — Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Edición Estado Español, Feminismo, José Carlos Mariátegui, Donald Trump, #NoSomosUnaHermandad, antifeminismo, Contrapunto 189 - 04/07/2026, Géneros y Sexualidades, Edición Argentina, Edición Estado Español, Feminismo, José Carlos Mariátegui, Donald Trump, #NoSomosUnaHermandad, antifeminismo, Contrapunto 189 - 04/07/2026
“En esencia, el feminismo es una cosmovisión que trata muchas de las cosas que hacen únicas a las mujeres como obstáculos a superar en lugar de regalos divinos a abrazar”. Esto lo dijo Erika Kirk en la apertura de la conferencia de mujeres de Turning Point Action (la organización fundada por Charlie Kirk, un activista de ultraderecha asesinado en 2025 en Estados Unidos). Erika, que hoy preside la conferencia, repitió algunos de los hits ya conocidos: “tené más bebés de los que puedas mantener”, “los hijos, la familia, tu marido, matrimonio, son recursos no renovables”.
Otra de las estrellas de la conferencia fue la influencer Savanna Faith Stone, una celebridad entre las girlies conservadoras, que dice que el objetivo del feminismo es “destruir el matrimonio y la familia” y es “la mentira más grande que le vendieron a las mujeres”. Savanna apoya el sistema de “un voto por hogar”, a cargo del jefe de familia, porque cree que es mejor para la sociedad. De esta forma, dice, se evitaría la polarización que provoca “la tiranía sobre los hombres o pensar que somos iguales a ellos”.
Estos discursos no son ni una novedad ni lo más interesante de esta conferencia. Las narrativas sobre resguardar lo que hace únicas a las mujeres, los supuestos privilegios femeninos bajo amenaza, son tan antiguos como el movimiento feminista. Son una reacción al desafío de prejuicios y discriminaciones (por eso se llaman discursos reaccionarios). Entre los sectores que se oponían al sufragio femenino era muy común destacar que las mujeres gozaban de “privilegios” que la igualdad eliminaría como la exención del servicio militar o del deber cívico de participar del jurado (en Estados Unidos hay jurados populares para diferentes causas) o el “derecho” a ser mantenidas por sus esposos (que en los hechos era dependencia económica).
Los mismos argumentos que usaron los grupos antisufragio femenino a comienzos del siglo XX los usaron en los años 1970 referentes como Phyllis Schlafly, la arquitecta del movimiento “pro familia” que supo transformar la oposición a la igualdad en una identidad política. Muchas de las oradoras y participantes de la conferencia de mujeres conservadoras no lo saben pero mucho de lo que dicen y creen fue diseñado por Schlafly. Ya sé que la recomendé hasta el hartazgo pero si te interesa esta historia, te diría que vayas corriendo a ver Mrs. America. Schlafly también hablaba de los privilegios amenazados por la Enmienda de Igualdad de Derechos; de hecho su organización se llamaba STOP (un acrónimo en inglés para “Dejen de sacarnos nuestros privilegios”). Alertaban sobre el fin de la exención del servicio militar (con dramatismo de la guerra de Vietnam en curso, ¿qué familia querría enviar a sus hijas a la guerra?) o los beneficios por viudez para amas de casa.
Nada más efectivo que presentar como amenaza un desafío a los prejuicios que naturalizan la opresión y la dependencia económica de las mujeres. La defensa del “voto por hogar” se basa en argumentos como priorizar la familia o respetar la autoridad tradicional masculina, todo enmarcado en una apelación al pasado, como si la decadencia social o la degradación de las democracias capitalistas fueran una consecuencia de esos desafíos. Algo interesante de ese regreso al pasado es que mucho de él se trata de una construcción -como la imagen de las amas de casa exaltada por la tendencia tradwife. La “feminidad bíblica” (que incluye la sumisión al marido) que circula en podcasts conservadores y conferencias como Turning Point Action, también es una construcción y es desafiada por historiadoras como Beth Allison Barr, que cuestiona la idea de que el sistema “un voto por hogar” restauraría una costumbre norteamericana perdida. Al contrario, la hipótesis provocadora del libro de Barr (ella misma formada en el cristianismo), The Making of Biblical Womanhood, es que “el patriarcado puede ser parte de la historia cristiana, pero eso no lo hace cristiano. Solo nos muestra las raíces históricas (y muy humanas) de la feminidad bíblica”.
Me fui un poco por las ramas, pero decía que estos discursos no eran ni novedad ni lo más interesante de esta conferencia. Si el perfil de las oradoras de la conferencia de mujeres conservadoras es claro, pasa todo lo contrario en las asistentes. Algunas usaban pines que decían “las chicas lindas no votan socialistas” pero solo una minoría minúscula celebró el sistema de “un voto por hogar”. Las visiones antifeministas del público tienen más que ver con la imagen construida de los feminismos que con las ganas de volver al hogar a depender del marido sin voz ni voto: “la sociedad se apropió de la palabra feminismo, que debería ser simplemente la igualdad de los sexos, en la que realmente creo”; “se trata de juntarse, apoyar a las mujeres, estar en un espacio seguro para abrazarnos”; “¡creo que podría haber una futura presidenta de los Estados Unidos en esta sala hoy!” ¿Feminismo en una conferencia antifeminista?
Otra cosa llamativa de este semillero conservador fue que Donald Trump ya no despierta las pasiones que encendió en esta misma conferencia hace unos años.“Ya no creo en Trump”, dice la influencer Savanna Faith Stone, “hizo parecer que todo iba a ser más accesible; ahora la economía está peor… Prometió no más guerras en Medio Oriente y estamos en guerra”. ¿Se apagaron los motores de la batalla cultural o esa batalla no está tan disociada de las condiciones materiales como querrían los guionistas de la ultraderecha?
Creo que existe una explicación adicional y menos coyuntural a los matices y las contradicciones que flotaron en ese encuentro de mujeres conservadoras. La resumió José Carlos Mariátegui en un artículo de 1924: “El feminismo, como idea pura, es esencialmente revolucionario”. Nada de eso borra los debates y el choque de estrategias que a menudo existe dentro del movimiento: “nadie debe sorprenderse de que todas las mujeres no se reúnan en un movimiento feminista único”. El impacto del movimiento feminista, que revive cada vez que decretan su muerte, es tan hondo que llega a lugares impensados y por eso creo que sigue siendo relevante pensarlo.
Mariátegui fue un entusiasta temprano del feminismo en nuestro continente, tan convencido de su relevancia como de las discusiones que creía ineludibles (como en cualquier movimiento policlasista): “las feministas de la burguesía aceptan todas las consecuencias del orden vigente, menos las que se oponen a las reivindicaciones de la mujer. Sostienen tácitamente la tesis absurda de que la sola reforma que la sociedad necesita es la reforma feminista. La protesta de estas feministas contra el orden viejo es demasiado exclusiva para ser válida”. Me gusta su ímpetu para discutir, como hacés cuando te sentís parte de una lucha. Cada tanto pienso qué interesante sería leer a otros como él hoy, cuando los feminismos latinoamericanos siguen provocando reflexiones, con el mismo entusiasmo y la misma convicción de quien siente propia esa lucha y no solamente una causa noble o legítima que merece su apoyo o acompañamiento.
Hablando de José Carlos Mariátegui. El sábado conversamos con Martín Bergel, que es historiador e investigador sobre su obra, sobre la reedición de La escena contemporánea (Fondo de Cultura Económica). En ese texto y en general en sus textos se pueden encontrar muchas formas de pensar las batallas culturales que siempre fueron políticas.
Se tiene que morir mucha gente es una serie española, una comedia negrísima, basada en la novela homónima de Victoria Martín. Cuenta la historia de tres amigas de treinta y pico que se conocen desde la primaria y cuya relación cambió bastante (y sigue cambiando durante los seis episodios). Las tres se encuentran en un momento en el que supuestamente deberías tener todo encaminado pero, como en la vida real, las cosas son más complicadas. Ansiedad, incertidumbre laboral, económica, en realidad todos los tipos de incertidumbre y esa insatisfacción que cada una siente distinto: Bárbara como vacío, Maca como inseguridad con sus vínculos y Elena como un abismo al que se asoma después de ahogarse en las apariencias de una fiesta de gender reveal. Hay dos cosas que me gustaron mucho. Una es la niña interior de Bárbara que la acompaña y persigue para recordarle qué patética es su vida (me gusta un poco porque la actriz Sofía Otero es increíble y otro poco porque te enfrenta a esa voz que a veces te taladra desde adentro en un mundo que no suele ayudar). La otra es que cuando todo se nubla, el refugio es femenino: con la comunidad de señoras que comen, toman, fuman y se desnudan en el campo o con las amigas que más o menos lejos, más o menos como pueden, siempre están. Es de Movistar+ y se encuentra por ahí.
Parroquiales. Los sábados a las 12 en Radio Con Vos hacemos El Círculo Rojo. Podés vernos y escucharnos y, si tenés ganas, sumarte a nuestra comunidad (nos ayudás con lo que podés y a cambio hay algunos descuentos). Si querés contarme algo, escribime respondiendo este correo, y acá podés leer las entregas anteriores.
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