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Se realizó el segundo Encuentro de feministas con Myriam Bregman y Lala Pasquinelli
9 de diciembre de 2025, por CABA — Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Myriam Bregman, Movimiento de mujeres, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Myriam Bregman, Movimiento de mujeres
Después de la conquista de la banca que llevó a Myriam Bregman al Congreso, cientos de referentes y activistas del movimiento de mujeres reunieron en el Club 911 para intercambiar cómo seguir.
Unas 400 mujeres y disidencias participaron este lunes del encuentro de Feministas con Myriam Bregman junto a Lala Pasquinelli y Mujeres Que No Fueron Tapa, en Club 911.
Voces, experiencias, trayectorias y luchas confluyeron para debatir cómo reorganizar al movimiento de mujeres frente a un gobierno que, de la mano del FMI, las iglesias y los partidos mayoritarios, pretende avanzar sobre los derechos conquistados.
El Encuentro, que fue continuidad del realizado en octubre pasado, para dar fuerza a la candidatura de Myriam Bregman, combinó la convocatoria de Pan y Rosas, la agrupación que impulsa el PTS en el Frente de Izquierda, y de cientos que se inscribieron para participar, debatir, y conocer a la izquierda en el formulario que difundieron desde sus redes sociales Mujeres que no Fueron Tapa.
La apertura estuvo a cargo de Myriam Bregman y Lala Pasquinelli. Más tarde se sumaron a la mesa Andrea D'Atri, Celeste Murillo, Ailén Beraldo, Claudia Korol y Martha Rosenberg. Entre el público se destacaron referentes de distintas organizaciones y tradiciones: Yanina Waldhom, Viviana Norman y otras integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, las referentes feministas Mabel Bellucci, Natsumi Shokida (Ecofeminita), Zuleika Esnal (Sudestada), Paula Resnik (Adopten Niños Grandes), Lucía de la Vega (CELS), activistas de Mujeres de Artes Tomar, Susana Vaio y Ana Co (Actrices Argentinas), las documentalistas Andrea Perdomo y Liliana Furio, las artistas Flor Craien y María Pien, además de influencers, trabajadoras de la cultura y estudiantes y una destacada participación de trabajadoras de distintos sectores.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>El encuentro no fue una charla tradicional. Hubo conversatorio y asamblea, con una dinámica viva donde decenas pidieron la palabra para plantear inquietudes y proponer líneas de acción. Cómo volver a poner de pie al movimiento, cómo crear espacios de organización, cómo superar las divisiones entre sindicalizadas y trabajadoras informales, fueron algunos de los debates.
✊??️⚧️?️? Encuentro Feminista con @myriambregman y @mujeresquenofu1 en Club Social Nueveonce pic.twitter.com/67gB6MU4vR
— PTS | Frente de Izquierda Unidad (@PTSarg) December 8, 2025
<script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>También aparecieron con fuerza las preocupaciones más inmediatas de la vida cotidiana: la violencia machista, las condiciones de trabajo, la feminización de la pobreza, y muchos otros temas que atraviesan al movimiento. También se escucharon propuestas para impulsar desde la banca de Bregman debates sobre cuidados y políticas públicas, entre otras muchas ideas.
Tomaron el micrófono Araceli Pintos, despedida del subte tras denunciar el acoso de un policía; trabajadoras del Hospital Garrahan en lucha contra la persecución que reciben con sumarios por luchar por el salario; trabajadoras de Vialidad, gastronómicas, trabajadoras de telecomunicaciones y FOETRA; trabajadoras estatales, de salud, docentes, Madygraf; trabajadoras de la cultura y estudiantes. Muchas agradecieron el espacio como territorio de organización real, distinto del clima restrictivo de sus lugares de trabajo o de ciertas estructuras gremiales. Todas coincidieron en impulsar con fuerza una gran campaña en apoyo a las trabajadoras del subte y del Garrahan en lucha.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>En su intervención, Bregman retomó el balance electoral y subrayó que la conquista de la banca fue colectiva, fruto de un movimiento que, cuando se organiza, se vuelve imparable. Alertó sobre el nuevo escenario parlamentario y el impulso del gobierno para avanzar con la reforma laboral y un paquete de ajuste amplio.
Hubo un señalamiento nítido al rol del peronismo y las conducciones sindicales, cuya política desmovilizadora -planteó- contribuye a la pasividad frente al ataque en curso. Myriam destacó la lucha por el agua en Mendoza como ejemplo de organización desde abajo, y llamó a reconstruir un movimiento de mujeres en las calles. También señaló que la nostalgia por aquél movimiento de la marea verde no puede convertirse en resignación: el 2018 no es un hito perdido, sino un recordatorio de que las fuerzas existen cuando se organizan.
En esa perspectiva, se llamó a comprometerse con las próximas movilizaciones, a impulsar espacios unitarios amplios que permitan que el movimiento de mujeres vuelva a ocupar las calles y a abrir la discusión sobre la necesidad de que las propias mujeres construyan su política y su partido, como clase trabajadora, ante un escenario donde el peronismo ha dejado al desnudo que no puede ser una alternativa real de salida.
Próximamente La Izquierda Diario publicará la entrevista completa y las principales conclusiones e iniciativas que se definieron en la actividad.
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14ª marcha del orgullo: contra el ajuste, los discursos de odio y por justicia por Rosario Sansone
8 de diciembre de 2025, por Bahía Blanca — Géneros y Sexualidades, Violencia de género, Sexualidad, LGTBIQ+, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Marcha del Orgullo, Travesticidio, Géneros y Sexualidades, Violencia de género, Sexualidad, LGTBIQ+, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Marcha del Orgullo, Travesticidio
Una nutrida columna recorrió la ciudad pasando por la comisaría 2º y tribunales pidiendo justicia por el travesticidio de Rosario, contra la reforma laboral y educativa de Milei, el FMI y los gobernadores. También cuestionó la no aplicación del cupo laboral trans, la falta de políticas públicas ante la violencia y los ataques de odio, y los ajustes en salud y educación en la ciudad y la provincia.
Fotos: @unhappyfalcon y @p_viebu)
Bahía Blanca se vistió de orgullo, banderas de la comunidadLGBTTTIQNBA+, abanicos, máscaras, carteles del orgullo, banderas de Palestina, brillos, pañuelos verdes y naranjas y toda la furia de cientos de compañeres, compañeras y compañeros gays, maricas, lesbianas, bisexuales, trans, travestis, no binaries, intersex. Cientos salimos a decir basta a los discursos de odio que el gobierno de Milei utiliza para atacar a las disidencias de sexo y género. Odios que terminan con la vida de muches de nosotres.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Una marcha colorida y llena de furia trava que partió de Sixto Laspiur y Roca y se dirigió a la plaza Rivadavia en el centro de la ciudad. Convocada por la Asamblea del Orgullo LGBTTTIQNBA+ de Bahía Blanca dede manera independiente de los gobiernos y autogestiva, marchamos por un recorrido muy significativo que desde el 2021, y por propuesta de Rosario, se viene realizando.
Este recorrido parte de la llamada zona roja de Bahía Blanca donde muchas trans y travestis se ven obligadas a prostituirse porque ni siquiera tienen acceso a cupo laboral trans como establece la ley. Como venimos denunciando, el municipio de Susbielles y la directora de género Victoria Aure miran para otro lado frente a esta problemática. Tampoco existen protocolos claros de acción ante situaciones de urgencia para nuestra comunidad, y no hay efectores públicos capacitados específicamente en la temática trans. Por esto decimos: el estado es responsable.
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Pero también denunciamos los femicidios de Miriam Velázquez y Mariana Bustos, que fueron víctimas de los discursos de odio y la ausencia de políticas concretas para atender a la violencia de género en nuestro país. Por esto la marcha exigió presupuesto y políticas preventivas de la violencia cis-sexista-machista y heteropatriarcal.
La primera parada fue en la comisaría 2º para denunciar la violencia policial que afecta a las mujeres trans y travestis, que sigue en aumento, con extorsiones, persecución, maltrato y complicidad en las investigaciones sobre los travesticidios, femicidios y crímenes de odio. Nos seguimos preguntando dónde está Tehuel y exigiendo respuestas al estado.
La marcha y el documento leído al finalizar, afirmó la necesidad de la aplicación de la ESI en todos los niveles educativos, por la aplicación efectiva de la ley de identidad de género, del derecho al aborto junto con el apoyo a la demandas del colectivo de discapacidad, contra el ajuste a los hospitales, el desmantelamiento de las salas medicas barriales.Se denunció fuertemente el intento de reforma laboral que anunció el gobierno de Milei, y las consecuencias en nuestros derechos y que nos quieren precarizan aún más. También se planteó que las condiciones de vida en la ciudad se agravaron con la inundación del 7 de marzo, mientras las empresas del polo y el puerto facturaron millones. El impacto de esa precarización de la vida es mayor en mujeres y disidencias sexuales. Otro punto fuerte fue el apoyo al pueblo palestino que resiste el genocidio donde la mayoría de las víctimas son las infancias y las mujeres. Se vieron muchas banderas y remeras en solidaridad y contra el genocidio en la movilización.
Al documento, que se redactó a partir de las Asambleas del orgullo que se realizaron de forma abierta durante un mes y medio, adhirieron organizaciones estudiantiles, sindicales, feministas, partidos de izquierda y agrupaciones artísticas. Al final del documento, que reproduciremos a continuación, pueden ver la lista completa de adhesiones.
Luego del cierre de la marcha se realizó un festival con la participación de varios artistas locales (Las Pelotudas Estas, Mora y Kampi, DJ Gatita, Friki Frankie y Eura, DJ Rose) que llenaron de música, baile y brillos el cierre de la noche, porque queremos pelear por otra vida, pero también juntarnos a celebrar que podemos levantar la voz con orgullo, y enfrentar colectivamente este mundo de gusanos capitalistas, como decía Lohana Berkins.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>A continuación, compartimos el documento completo que se leyó en la Plaza:
14° Marcha del Orgullo de Bahía Blanca
Compañeres, compañeras y compañeros gays, maricas, lesbianas, bisexuales, trans, travestis, no binaries, intersex, hoy nos volvemos a encontrar en la marcha número 14 en nuestra ciudad de Bahía Blanca. Este año nos enfrentamos a un panorama difícil en cuanto a derechos humanos, pero aun así prevalecemos. Nuevamente volvemos a organizarnos, de manera autoconvocada y autogestiva, para garantizar este momento de encuentro tan importante para nuestra comunidad.
Queremos recordar y reivindicar la marcha del 1 de febrero como un gran punto de encuentro y unión de las luchas que nos permitió levantar la voz contra los discursos de odio del gobierno de Milei.
Los discursos del presidente como el de Davos habilitan y legitiman los ataques a las mujeres y al colectivo LGBTTTIQNBA+.En nuestra ciudad hace un año que asesinaron a Rosario Sansone, la prendieron fuego, y seguimos exigiendo que la carátula del juicio sea travesticidio y que el estado se responsabilice. Aunque no es el primer travesticidio de la ciudad es el primero en llegar a juicio. Por eso nuestra consigna principal de este año es:
¡JUSTICIA POR ROSARIO SANSONE! ¡FUE TRAVESTICIDIO! EL ESTADO ES RESPONSABLE!
En la ciudad de Bahía Blanca, hasta el día de hoy, no se implementa el cupo laboral travesti-trans.
Tampoco existen protocolos claros de acción ante situaciones de urgencia para nuestra comunidad, y no hay efectores públicos capacitados específicamente en la temática trans.
Mientras tanto, todas nuestras compañeras trans y travestis siguen viviendo en la precariedad, sin acceso real a la salud, a la vivienda, ni a la educación.
Todos estos factores nos hacen prácticamente imposible alcanzar condiciones de vida dignas. Es ridículo tener que seguir pidiendo que no nos maten, que no nos obliguen a vivir más en la marginalidad. Pero acá estamos, porque la violencia es estructural y el Estado sigue siendo cómplice con su silencio y sus políticas de ajuste.Exigimos que termine la inacción total, y las promesas vacías en cuanto a la implementación del Cupo laboral de la comunidad Travesti-Trans, y al gobierno municipal de Federico Susbielles y a su directora de género Victoria Aure les decimos que con la foto no alcanza: necesitamos políticas concretas y urgentes que mejoren nuestra calidad de vida.
!NO QUEREMOS PERDER MÁS COMPAÑERAS, CUPO LABORAL TRANS YA,
DERECHOS LABORALES PARA LES TRABAJADORES SEXUALES, BASTA DE PERSECUCIÓN POLICIAL¡ !SEGUIMOS PREGUNTANDO DÓNDE ESTÁ TEHUEL, EL ESTADO ES RESPONSABLE¡
Este año también perdimos a Miriam Velázquez y Mariana Bustos. En un año marcado por el aumento de los femicidios y la violencia de género en nuestro país, volvemos a repetir que los discursos de odio y el desfinanciamiento tienen consecuencias concretas en nuestras vidas. Uno de los tantos ejemplos de esto es que la OMS dice que tiene que haber un refugio para violencia de género cada 10.000 habitantes y en Bahía Blanca una ciudad de 300.000 habitantes hay solo uno.!EXIGIMOS PRESUPUESTO Y POLITICAS PREVENTIVAS DE LA VIOLENCIA CIS-SEXISTA-MACHISTA Y HETERO PATRIARCAL YA¡
En este contexto de avasallamiento de derechos donde más de la mitad de les menores de edad están bajo la línea de pobreza y una de cada tres infancias se va a la cama sin cenar, el impacto de la crisis es mayor en nuestras infancias y adolescencias. Deseamos que nuestras juventudes tengan las necesidades básicas satisfechas y puedan tener acceso al derecho a la educación.
Defendemos la plena aplicación de la esi que salva vidas en todos los niveles educativos. Exigimos presupuesto y capacitación para les trabajadores de la educación. Rechazamos cualquier intento de sanción a quienes aplican la esi y también planteamos la derogación del artículo 5 pedido por las iglesias que habilita a cada institución a adaptar los contenidos según el ideario de cada una, permitiendo a instituciones privadas y confesionales no aplicarla. Asimismo reclamamos la falta de preservativos y métodos de prevención así como la falta de acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. frente a las presiones de los antiderechos, reclamamos el acceso al aborto libre, legal, seguro y gratuito en toda la Argentina. Se restringe nuestro derecho porque no hay misoprostol y mifepristona en los hospitales. ¡Basta de objetores de conciencia y de desfinanciar la Ley de IVE! ¡Ni un paso atrás!
Volvemos a repetir como todos estos años!EDUCACION SEXUAL INTEGRAL PARA DECIDIR, ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR Y ABORTO LEGAL PARA NO MORIR¡ !IGLESIA Y ESTADO ASUNTO SEPARADO¡
También repudiamos el DNU 62/2025 que contradice erróneamente la ley de identidad de género. En este DNU se explicita la “prohibición” de las intervenciones quirúrgicas y los tratamientos hormonales en personas menores de edad, cuando la ley no plantea eso.
La sociedad argentina de pediatría, en un comunicado reciente dice que
“desde los equipos de salud no se realizan hormonizaciones ni cirugías en la infancia, en esta etapa se realiza un acompañamiento médico pediátrico, social y psicológico. Las intervenciones médicas farmacológicas, en el caso de ser necesarias sólo pueden realizarse más tardíamente iniciada la pubertad bajo estándares científicos y principios éticos. Del total de los casos asistidos , solo una proporción menor necesita tratamiento farmacológico ”La interrupción abrupta de estos acompañamientos interdisciplinares es peligrosa para la salud mental y física de las infancias y adolescencias trans .
Denunciamos también los faltantes de hormonas que interrumpen los tratamientos y todo el ajuste sobre salud pública que genera falta de insumos, sobrecarga laboral, bajos salarios, y la renuncia de muchos profesionales que son parte de los equipos interdisciplinarios que acompañan estos procesos.
Ahora conocimos también los recortes para el presupuesto 2026 en el programa de respuesta al vih, hepatitis, tuberculosis e infecciones de transmisión sexual, con un recorte del 38% de los fondos, reduciendo las metas para los tratamientos, la compra de preservativos (que ya no se está realizando), eliminando la compra de PreP y PEP (medicaciones preventivas de la transmisión del vih), incumpliendo la Ley 27.675.El mismo gobierno nacional que ataca a los sectores más vulnerables, llegando a robar el 3% de las partidas de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad, impone estas medidas y responsabiliza al pueblo de su salud como si fuera un negocio y no una cuestión de salud pública. Esta situación también se puede ver a nivel local, en los recortes del gobierno provincial y municipal que afectan al hospital municipal y al hospital Penna como así a las salitas médicas barriales que sufren cierres y falta de personal, obstaculizando el nivel de atención primaria. Todos estos recortes afectan particularmente al acceso a la salud mental en momentos en que hay una grave crisis respecto a esto que impacta en la juventud y en nuestra comunidad. Ante todo esto decimos
!NO ES AUSENCIA DEL ESTADO ES POLÍTICA ACTIVA DE NEGAR NUESTROS DERECHOS Y ESTIGMATIZARNOS¡
En un momento donde aumenta la militarización y las acciones bélicas en el mundo, como comunidad queremos posicionarnos en defensa de los derechos humanos y rechazar el genocidio sobre el pueblo palestino desplegado por el estado de israel con apoyo de Trump y los Estados Unidos. La mayor parte de las víctimas en la franja de Gaza son mujeres e infancias.
Una de las primeras acciones llevadas a cabo por el estado de Israel en el marco del genocidio palestino, fue cortar el suministro de agua en la franja de Gaza a través de la subsidiaria Mekorot. Rechazamos los acuerdos firmados por 10 provincias argentinas bajo los últimos dos gobiernos nacionales con esta empresa pro genocida, que comprometen el derecho soberano al acceso al agua y refuerzan el imperialismo.
Rechazamos también los planes de Trump y el FMI que impulsan políticas imperialistas, empobrecedoras y de control social sobre América latina. Tanto para imponer el RIGI a medida de las multinacionales, como ahora para impulsar una reforma laboral que busca retroceder 100 años en derechos laborales conquistados, el gobierno de ultraderecha de Milei tiene cómplices en los gobernadores y el parlamento. También en las conducciones de los sindicatos mayoritarios como la CGT, que es parte de la negociación para la futura contrarreforma laboral, en lugar de participar de las luchas y abrir espacios de participación de base para decidir cómo enfrentar lo que viene.
Sabemos que estas medidas impactan doblemente sobre mujeres y disidencias sexo-genéricas que somos la amplia mayoria entre les precarizades y en los numeros de pobreza. Enfrentemos los intentos de contrarreformas que nos precarizan y quieren avanzar sobre nuestros derechos.
Las disidencias sexuales somos parte del colectivo de discapacidad, somos estudiantes, trabajadores de todas las áreas, incluyendo cuidados, salud y docencia. Y estamos en contra de los recortes presupuestarios en todas estas áreas.
En Bahía también sufrimos una inundación que agravó la precariedad en la que vivimos las mayorías, y puso en evidencia la urgencia estatal por reactivar la actividad económica de las grandes empresas del Polo y el Puerto, mientras los barrios seguían bajo el agua. Desde abajo surgió una profunda solidaridad, y los de arriba mostraron que no era prioridad prevenir estas situaciones ni revertir la profunda desigualdad en una ciudad donde un puñado de grandes empresas factura millones de dólares, y ni siquiera querían aceptar un pequeño aumento extraordinario de las tasas por única vez.
Si en lugar de profundizar los recortes en los sectores más vulnerables en el marco de esta crisis, se frenara el saqueo de los pagos multimillonarios al FMI y se generara un impuesto progresivo a las grandes ganancias de multinacionales y grandes empresas, sería posible mejorar las condiciones de vida de millones.
Por todo esto, nos pronunciamos a favor de la unión de todas las luchas recuperando la experiencia de febrero que nos permitió organizarnos en común, porque entre todas las personas que somos oprimidas y explotadas económicamente por este sistema, somos la amplia mayoría.
Compañeres, compañeras, compañeros:
Nos quieren invisibles, nos quieren oprimides, nos quieren precarizades, nos quieren muertas, muertes y muertos.
Porque saben que si nosotres tuviéramos el poder que ellos tienen, armaríamos un mundo tan maravilloso que sus almas frías y retorcidas no podrían soportar. No les demos la oportunidad de silenciarnos, por las compañeras que no están , por les compañeres que vienen y por quienes estamos acá, lucharemos contra este mundo de gusanos capitalistas para poder ser mariposas en libertad.¡LO DIJERON LOANA, SACAYÁN Y ROSARIO: AL CALABOZO NO VOLVEMOS NUNCA MÁS!
ROSARIO SANSONE ¡PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE!
Adhesiones:
UltraVioleta Visuales, Conducción CEAV, Agrupación Mujeres de Bahía Blanca, Secretaría de Género y Diversidades de Ate Bahía Blanca, Banda Amuletos, La Sonámbula Blue's, Secretarías de DDHH y Cultura del CEHum (UNS), Tesis XI, La Marrón Docente, PTS, Pan y Rosas, MST LIbre Diversidad, Suteba Bahía Blanca, Agrupación Granate, Unión de Músicos del Sur, ADUNS, Socorristas en Red. -
Revista Todas (1979-1980): un compromiso feminista con el puño en alto
7 de diciembre de 2025, por Ideas de Izquierda — Géneros y Sexualidades, Feminismo, Feminismo socialista, Edicion Perú, Bloque idz inferior2 5, Géneros y Sexualidades, Feminismo, Feminismo socialista, Edicion Perú, Bloque idz inferior2 5
En 1979, con obstinación y porfía, un grupo de militantes políticas y feministas dimensionaron los enfoques múltiples derivados de la dictadura cívico militar y sus secuelas por los crímenes de lesa humanidad y lanzaron la revista Todas, publicación de las mujeres.
Gran parte de su staff provenía de las filas del entonces Partido Socialista de los Trabajadores (PST) de orientación trotskista, que tuvo un rol decisivo en el sostenimiento de la publicación pero ninguna injerencia sobre sus contenidos y de las actividades paralelas que se encaraban. Basta repasar los temas abordados para apreciar qué lejos estaba de sostener una línea política partidaria.
El PST tomó relevancia por ser el único partido político argentino en los años setenta que estuvo empeñado en proponer un programa específico en diversos planos sobre la égida de las mujeres, tanto por sus reivindicaciones como por las formas de contiendas contra la explotación de clase y la opresión y discriminación sexista. De alguna manera, logró apartarse de la mirada economicista propia del marxismo clásico con el tratamiento de cuestiones como la conquista del aborto libre y gratuito, la doble jornada, las guarderías infantiles, la división sexual del trabajo, el uso y difusión de los nuevos métodos anticonceptivos, la servidumbre del trabajo doméstico, entre otros tantos, estuvieron presentes en su agenda política de aquel entonces.
Este texto se trabajó en el encuentro sobre prensa de izquierda y feminismos en dictadura, organizado por el grupo “Políticas comunicacionales y culturales en dictadura y postdictadura” (IIGG/UBA) .
Susana Zaldúa (1946-2021), militante del PST en aquellos años e integrante del grupo editorial, recordaba lo siguiente: “Todas significó un gran desafío durante la dictadura cívico militar al encarar un proyecto político cultural feminista. Convocábamos a sectores culturales e intelectuales más allá de nuestra militancia clandestina” [1].
Su dirección quedó a cargo de la poeta y cronista Martha Ferro (1942-2011), militante del PST, alumna de psicología de la UBA, amante de los beatniks, titiritera, poeta, feminista de garra y legendaria periodista de policiales en Crónica, Crítica, Flash, Revista Esto y La Voz del Mundo [2]. En Todas ella tuvo un rol protagónico en tanto adalid, poeta y redactora de misceláneas. Su feminismo estaba cruzado por un posicionamiento clasista, anticapitalista Había vivido en New York entre 1968 y 1974, años marcados por un clima donde primaba una tentativa de subvertir el orden social económico con planteos enfrentados contra las instituciones, las normas y las jerarquías, en donde se alzaron movimientos que luchaban contra todo tipo de dominaciones.
El Consejo de redacción del primer número de Todas estuvo formado por Mónica Abad y Nélida Luna, en la sección fotográfica lucían las firmas de Jorge Fama y Sara Faccio, que también intervino en la revista Persona [3]. Luego, esta sección quedó en manos de Mabel Maio.
Martha Isolina Ferro (P:12, 4:3:11), Susana Zaldúa (de su blog Soy Trotska y Pincharrata) y Moira Soto (Fundación Konex) Para nutrir de una calidad eximia a un envase casero, ambas publicaciones recopilaban ensayos de Simone de Beauvoir, Kate Millet, Virginia Woolf, entre otras tantas intelectuales y escritoras feministas europeas y estadounidenses.
El nombre de esta publicación fue sin amarre político partidario ni feminista y se eligió con cierta simplicidad. Con la ayuda de una responsable política proveniente del PST, Alba Naiman, se comenzó a trabajar con un mayor profesionalismo. Alba, entre sus diversas actividades militantes, fue traductora en 1975 The Origins of Materialism: The Evolution of a Scientific View of the World (Los orígenes del materialismo. La evolución de una visión científica del mundo) del intelectual y político marxista estadounidense, George Novack (1905-1992) [4], publicado por Pluma editora en la Colección Teoría y Crítica. Zaldúa también recuperaría el empuje vigoroso de su compañera Alba. Su lugar fue clave en el proyecto editorial por su capacidad organizativa y nivel teórico político. Disponía de una formación muy sólida marxista y logró incorporar argumentos centrales del feminismo histórico y los debates de los setenta [5].
La redacción de Todas funcionaba en una oficina en pleno centro de Buenos Aires, precisamente, en Avenida de Mayo y Piedras. Las entradas y salidas de sus integrantes eran sigilosas, casi felinas. Debían tener cuidado para no levantar sospechas debido a que la ciudad estaba asediada por los gendarmes de la dictadura.
Ahora bien, como en todo origen siempre hay algo de épico. Ferro recordaba las improvisaciones y dificultades en el armado de esta publicación: “Comenzamos sin ninguna experiencia previa, y las compañeras que arrancaron estaban bastante mal con la militancia. Luego fueron las mejores. Pero no teníamos ninguna experiencia previa en armar una revista. Bueno nosotras decíamos que cada una escriba lo que le pareciera y así salió el primer número. A algunas no les gustaba que les corrigieran cosas y eso…, la chica que diagramaba no tenía la menor idea. Así empezamos, con la ayuda de una responsable política por el partido, Alba, porque reconozcamos que sin ella hubiéramos cometido muchas macanas”. Y proseguía con sus pareceres: “El comité de redacción actuaba diciéndoles a las compañeras que se fijaran en un tema para investigar. Y había entusiasmo. El diario Buenos Aires Herald, nos dio mucha bola” (Moretti, 2010:1).
Según, relata Marina Moretti en su otro artículo “La revista Todas (1979-1980): mujeres resistiendo a la dictadura”, editado en Periodismo Popular, 2016: “No fue sólo una publicación, ni su militante distribución, sino también encuentros cada quince días que incorporaban las propias vivencias, lecturas feministas y la exploración de la sexualidad como campo de transformación social: las compañeras estaban chochas, les gustaba militar con la revista”.
Si bien no era una publicación oculta tampoco era totalmente de superficie. Tenía un precio y se conseguía en los kioscos con el objetivo de llegar al público de las jóvenes y, en particular, de las obreras. Si bien Todas se financiaba en forma autónoma, tenía algunos sponsors, que en general promocionaban servicios de profesionales independientes, propios del perfil de una publicación femenina tradicional. En sus tres números se encontraban anuncios de escuelas de actuación, animación infantil, talleres de expresión corporal, gimnasia para embarazo y post-parto, educación física, peluquería unisex (Todas, 1979:17). Posiblemente, quienes publicitaban podrían ser afines, cercanos o simpatizantes al grupo editor o al proyecto político que respaldaban. Además, aparecían anuncios sobre cursos para abordar el libro El segundo sexo de Simone de Beauvoir así como talleres de poesía, cuento y ensayo. Sus actividades se realizaban en la propia redacción de Avenida de Mayo.
Aunque no era una revista clandestina tampoco estaba totalmente exhibida. En la editorial del número II, el colectivo editorial planteaba: “Esta revista, sin distribuidora, repartida con nuestras manos en los kioscos de Buenos Aires, ha realizado el milagro de sobrevivir y continuar su marcha hacia adelante”.
Las cuestiones más neurálgicas se centraban en la doble jornada, la violencia doméstica, el trabajo de las enfermeras. También existía una sección literaria donde se publicaban cuentos de escritoras inglesas del siglo XIX. Para Martha Ferro editar Todas representaba una táctica más que necesaria para salir del encierro tanto de la dictadura como para atraer a las asalariadas, interesadas por la lucha de sus conquistas desde las filas partidarias (Molina, 2007:1).
Se distribuyeron alrededor de 3.000 ejemplares con suma facilidad entre las trabajadoras de sanidad, bancarias, fabriles y docentes. A la vez, rescataban el apoyo de publicaciones hermanas provenientes de México, España, Francia y Estados Unidos. Esas mismas eran las que enviaban colaboraciones para publicar y difundían en el exterior su existencia. De la misma forma, contaban con el apoyo de programas de radios locales y de diarios de tiraje nacional. Por ejemplo, el diario Clarín se hizo eco de la publicación en una nota “Revista Todas”, del 5 de marzo de 1979 y la describía elogiosamente por estar dirigida al público femenino y no ser una publicación antimasculina totalmente alejada de las formas tradicionales que toman como ingredientes sustanciales la moda, la cocina.
Todas se vinculaba con feministas reconocidas, personalidades de la cultura y diversas colaboradoras desenvueltas en el mundo gráfico de los setenta. En la actualidad, muchas de ellas al entrevistarlas no recordaban cómo se conectaron con la revista. Ni tampoco quienes eran las personas que las presentaron. Fue el caso de la periodista Moira Soto [6]. Ella relata: “en ese entonces yo escribía críticas de cine feministas en el diario La Prensa, seguramente alguien me llamó porque ya tenía un poco de nombre periodístico, quizás habrá sido por eso. También porque era una revista cultural y yo siempre colaboraba en publicaciones de ese estilo”.
Todas: la rebelión de las mujeres
Con esta dualidad entre la clandestinidad y la visibilidad Todas se manejó así a lo largo de su trayectoria. Marina Moretti lo confirmaba: “no podía hacer explícitas muchas cosas, ni su origen, ni una denuncia descubierta al régimen, ni el perfil trotskista y socialista de sus protagonistas. Sin embargo, a través de aspectos culturales de denunciaba la desigualdad entre los géneros” (Moretti, 2010: 2).
La síntesis fue muy especial, rara, casi surrealista: el PST tuvo un rol decisivo en el sostenimiento de la revista y en su cierre, pero casi ninguna injerencia sobre todo lo demás, es decir (ni más ni menos) sobre sus contenidos y de las actividades paralelas que se encaraban. Basta repasar sus supuestos para apreciar qué lejos estaba de sostener una línea política partidaria.
Nora Ciapponi, obrera, luchadora sindical e internacionalista, conoció de cerca a su musa, Martha Ferro, y hablaba de ella con admiración: “Era muy destacada en su labor como periodista. Tenía relaciones con el Frente de Liberación Homosexual (FLH) como con la Unión Feminista Argentina (UFA)” [7].
Las responsables políticas y feministas de Todas tenían como guía aquellas publicaciones feministas de ese período: la revista FEM en México; Des Femmes en Francia; Vindicación Feminista, Opción y Mujeres de la Mar en Barcelona. Y a partir de 1978 surgió La librería de la Mujer en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla.
La presentación del primer número de Todas se llevó a cabo en un teatro de San Telmo, La Rueda Cuadrada, abierto en 1975, y era uno de los primeros café concert de Buenos Aires. En esa ocasión acudieron más de 300 mujeres que la habían leído y que se entusiasmaron. El segundo número fue más exitoso. Magdalena Esponsa, que estaba en el Frente de Artistas, contactó a dos grandes actrices: Cipe Lincovsky e Inda Ledesma. Ambas brindaron su ayuda y actuaron en el teatro Margarita Xirgú para todas las trabajadoras. Tenían un compromiso político vinculadas al Partido Comunista (PC) (Moretti, 2010: 2).
“Para sorpresa nuestra vinieron 300 mujeres, unas veinte serían del partido. Lo interesante era las mujeres que habían venido, traídas por las compañeras, que no tenían nada que ver con nada, eran trabajadoras de sanidad, de fábricas, bancos, etc. Utilizamos los títeres, el teatro de cachiporras” (Moretti, 2010: 1). Esta convocatoria tomó de sorpresa a las propias integrantes de Todas. Sin duda, el interés desbordaba por parte de sus lectoras y con su presencia se pronunciaron a favor del proyecto, por más que corriesen riesgos físicos concretos. Por lo visto, la difusión se hizo de boca a boca y no todas estaban comprometidas con el partido. En la editorial del número II relataban la alegría de las mujeres que se acercaron para ofrecer su apoyo incondicional.
En cuanto al segundo número de Todas, marcó ciertos itinerarios a partir de la experiencia acumulada. Con el título: “Las mujeres de este número” se presentaron algunas de sus protagonistas: María Elena Walsh, Inda Ledesma y Beatriz Matar. De igual forma, continuando con la corriente mundial en crear espacios académicos vinculados a los Estudios de la Mujer, la mirada historiográfica se hizo presente al abordar las condiciones laborales de las enfermeras y la importancia del movimiento sufragista del Norte durante el siglo XIX.
Apenas apareció la revista empezó a concurrir a las reuniones editoriales Pamela Wheaton, periodista estadounidense del diario Buenos Aires Herald (uno de los pocos medios gráficos junto al periódico Nueva Presencia que acompañaban la soledad de los organismos de derechos humanos). Pamela, en algunas oportunidades, participaba en las rondas que realizaban los jueves la Asociación de las Madres de Plaza de Mayo denunciando las secuelas atroces del terrorismo de Estado por la desaparición forzosa y muerte de sus hijos e hijas. En realidad, las conocía ya que estas militantes y también otros integrantes del movimiento de derechos humanos frecuentaban asiduamente las oficinas del Buenos Aires Herald. De inmediato, se integró a las reuniones editoriales como colaboradora [8]. Al mismo tiempo, ella sostenía que “Todas era un homenaje a la mujer trabajadora”. Tal era su compromiso que se dedicaba a difundirla en publicaciones estadounidenses. Wheaton representaba una pieza clave para la circulación local de esta revista, por sus estrechos contactos con mujeres intelectuales y feministas de Buenos Aires.
También la publicación Des Femmes, con entusiasmo y hermandad, hacía lo suyo “que con entusiasmo realizó un intercambio rico en ideas y hechos con las compañeras argentinas” (Todas, 1980:34). Incluso, a Todas se la invitó a participar en el Congreso Latinoamericano de la Mujer realizado, en octubre de 1980, en la ciudad de Sao Pablo (Todas, 1980: 24). Y para que las expresiones de solidaridad no quedasen centradas en apoyos cosmopolitas, el semanario literario AMARU y algo más brindó su patrocinio. Oriunda de la provincia de Buenos Aires, más exactamente de la localidad de Lanús, esta publicación comenzó a salir en 1975 bajo la coordinación de Nora Cao, Juan C. Giménez, Victoria Suz junto a la poeta guionista y editora feminista Nuria Pérez Jacky, quien integró la Unión de Mujeres Argentinas (UMA), de orientación comunista. Desde 1981 a 1985 Nuria dirigió la revista Aquí Nosotras, órgano de prensa de dicha agrupación. Ella ofrecía la sección “Papiros” para concretar un fluido canje de inquietudes entre ambas publicaciones (Todas, 1980: 24).
En cuanto a la situación del grupo editor, Ferro aclaraba: “Nosotras sí éramos feministas, pero la revista no podía hacerlo. Tampoco terminaba como todas las publicaciones, nos vamos a juntar todos y vamos a tomar el poder. Teníamos presente que lo único que queríamos era llegar a las trabajadoras” (Moretti, 2010: 1).
Si de violencia doméstica hablamos
En esos años contar se involucraron en visibilizar la violación, el reclamo del uso de métodos anticonceptivos y, en especial, la situación de la mujer maltratada. Se publicó una nota a doble página llamada “Violencia Doméstica” (Todas, 1980: 16/17) bajo el título “El pan nuestro de cada día”. A partir de las premisas de la periodista francesa Anne Tristán, focalizaban el conflicto [9]. Además, contaban la experiencia en Inglaterra de las casas de refugios, en donde las feministas habían obtenido apoyo del estado para su concreción, garantizando el éxito en cuanto a seguimiento y recuperación emocional y psicológica de las víctimas.
A lo largo de los primeros meses de 1980 Todas ofreció un panorama sobre las crecientes olas de violencia que se llevaban a cabo en Londres, París y San Sebastián junto con multitudinarias manifestaciones feministas de repudio y exigencia de castigo [10]. Por ejemplo, en el número II apareció una columna que describía casos de violencia hacia las mujeres levantados de los diarios nacionales, sin la connotación clásica de la época en precisarlos como crímenes pasionales, definición clásica de la época. Este dato se apuntó como un hecho novedoso ya que aún la militancia feminista de Buenos Aires carecía tanto de marcos teóricos como profesionales para su abordaje. La problemática aparecerá dentro de la agenda institucional recién a partir de la postdictadura, en particular, hacia 1983 en adelante.
No se sabe si Martha habría leído sobre la violencia física y el maltrato hacia las mujeres, lo cierto fue que su sacudida respondía más a ese feminismo de brío que la caracterizaba.
Igualmente, le impactó la lectura Nuestros cuerpos. Nosotras mismas, escrito en 1969, por la Colectiva del Libro de Salud de las Mujeres de Boston (Moretti, 2010: 1). Entre la diversidad de puntos abordados, se encontraba el de la violencia física junto con las propuestas de entrenamiento para la autodefensa como derecho a la protección física. Posiblemente, con este texto ella habría tomado dimensión del aprendizaje a utilizar la propia fuerza como respuesta a las intimidaciones de poder y ataque sobre los cuerpos de las mujeres. No obstante, en las diferentes entrevistas que le realizaron a lo largo de su carrera como periodista policial, estos hechos puntuales los rescataba al pasar.
Así la describía Elsa Campos, correctora y delegada gremial del diario Crónica e integrante del PST: “Yo la conocí en el partido en 1978. Si bien no tenía el punzón feminista del presente, su impronta lo dejaba insinuar. En realidad, mi trato más personal con ella fue cuando, en 1982, entró al diario Crónica. En aquel entonces no era una militante feminista como se piensa ahora, su feminismo era clasista. No ocultaba su lesbianismo” [11].
Ferro residió desde 1968 hasta 1974 en Nueva York. Entonces cabría preguntarse qué experiencias trajo consigo de su estadía en Estados Unidos. Fueron años marcados por un clima de alta agitación antisistémica en aquella metrópolis en la cual se asienta la estatua de la Libertad. Se alzaron luchas contra todo tipo de opresiones no solo por parte de las feministas: manifestaciones de la comunidad negra por la conquista de sus derechos civiles, de estudiantes, mujeres, homosexuales, en paralelo a un poderoso movimiento antibelicista contra la guerra de Vietnam. Representó un tiempo de insurrección de los movimientos de las izquierdas revolucionarias, así como de exploraciones contraculturales, artísticas, estéticas y musicales. Las mujeres militaban en diferentes espacios que estaban interconectados: contra el segregacionismo racial, la pena de muerte, el reclutamiento de varones para servir a la maquinaria de la guerra, el sexismo, la discriminación, el alcance de un cambio social (Bellucci, 2014: 26).
No obstante, Ferro no intervino en ningún frente político como militante ni como observadora. Estaba por fuera de todo tipo de activismo feminista y/o lésbico. Este dato lo confirmó su amigo, Néstor Latrónico, fundador del “Gay Liberation Front”: “Ella era la líder, una seductora nata. Era una militante como persona. Todas sus amigas eran lesbianas y quizás alguna de ellas fuese militante feminista. Eso no lo sé” [12]. No obstante, este activista gay recalcaba que por decisión propia ella no quiso integrarse al sistema pese a su condición de residente legal. Las impresiones de Adriana Carrasco, su compañera y esposa de entonces, iban en la misma dirección que las de Latrónico: “Ferro estaba por fuera de todo tipo de activismo feminista y/o lésbico. Debía sobrevivir y para eso contaba con trabajos precarios e inestables. “Yo lavaba platos, vendía panchos en la calle”, contaría tiempo después (Moretti, 2010: 1). A esto, se sumaba su inglés básico que poco le interesó mejorar. Por supuesto, alguien diría que no abonaba a su favor, aunque Latrónico recalcaba que por propia decisión no quiso integrarse al sistema, pese a su condición de residente legal.
La agrupación feminista argentina Las Rojas consideraba que Martha para nada despreciaba el conocimiento intelectual y el aprendizaje frente a su capacidad, tesón y pasión conociendo el poderoso movimiento feminista radicalizado de la época. “Por supuesto que leí sobre el tema, sobre todo a las feministas norteamericanas. Yo viví siete años en Nueva York” (Las Rojas, 2011: 1) En cambio, en el artículo “La cronista roja”, escrito por María Moreno en Página/12 del Suplemento Radar, 6 de marzo de 2011, contaba que la íntima amiga de Ferro, Graciela Fernández, tenía otra opinión sobre su paso en esta ciudad: “Por primera vez podía ser quien era, adherir al feminismo radicalizado sin perder su fidelidad a la cocina criolla”.
También se sabía que su compromiso militante en New York se centró en luchar contra la discriminación xenófoba hacia los inmigrantes latinos: “Vivió en el ghetto de Connecticut trabajando a favor de la infancia puertorriqueña más desmadrada que los chicos negros protegidos por los Panthers, superstars del momento. Fue comandante de las Rent Strikes (huelgas de alquiler) de la calle 6 entre la Primera y la Segunda” (Moreno, 2011: 25).
Hacia fines de 1979, la situación política comenzó a cambiar. Al cerrar Todas las fuerzas de las izquierdas se volcaron hacia la creación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), fundado por Emilio Mignone, siendo su primer presidente. También se constituyó la Comisión Permanente en Defensa de la Educación (COPEDE) de orientación trotskista y la Coordinadora para la Educación.
Ferro hizo referencia a las reacciones que se produjeron con la desaparición de la revista: “Muchas estuvieron en desacuerdo con la decisión del partido. Lo importante fue que hacia adentro, las compañeras tomaron el tema de la mujer, y se convirtieron en feministas” (Molina, 2007: 1). Y ella consideraba que “cuando la tuvimos que levantar fue un golpe. El partido tenía terror al movimientismo y había también mucho machismo” (Moretti, 2010: 2). En fin, para Ferro esta maravillosa experiencia significó “una pequeña revolución que dejó huellas, y entre las feministas nos hicimos respetar un poco más”. A diferencia, Susana Zaldúa presentaba otros motivos para esa decisión: “No se podía sostener más por el miedo que teníamos a los allanamientos. Tenían la dirección de la oficina que figuraba en la contratapa. Muchas de nosotras aún estábamos en la clandestinidad” [13].
En realidad, cualquiera de estos dos argumentos podría haber sido válido al momento de comprender su cierre. No hay menos que decir que la revista Todas logró insertarse dentro de la genealogía feminista que definía la producción de textos como un modo de intervención política y afectiva del que no se vuelve atrás. Tal como lo propuso la poeta y activista feminista Robin Morgan en 1970, al publicar La hermandad es poderosa, lanzó una profecía: “Este libro es una acción.”
Bibliografía
Bellotti, Magui (2002). El feminismo y movimiento de mujeres. Una contribución al debate. Argentina 1984-1989, Buenos Aires: Centro de Documentación de la Mujer.
Bellucci, Mabel (2014). Historia de una desobediencia. Aborto y Feminismo, Buenos Aires: Capital Intelectual.
Calvera, Leonor (1990). Mujeres y feminismo en la Argentina, Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano.
Colectiva del Libro de Salud de las Mujeres de Boston (1969). Nuestros cuerpos. Nosotras mismas, Boston: Grupo Editor.
Flores, Valeria (2015). El sótano de San Telmo. Una barricada proletaria para el deseo lésbico en los ‘70, Buenos Aires: Madreselva.
Novack, George (1975). Los orígenes del materialismo. La evolución de una visión científica del mundo, Buenos Aires: Pluma editora.
Tristan, Anne, (2001). El silencio del río: este crimen que aún no hemos nombrado: 17 de ooctubre de 1961.París: Syros.Publicaciones y Portales Online
Bosch Fiol, Esperanza y Ferrer Pérez, Victoria (2000). “La violencia de género: De cuestión privada a problema social”, Intervención Psicosocial, vol. 9, Madrid: Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.
Carrasco, Adriana (2018). “Martha Ferro, una feminista con mil vidas”, Buenos Aires: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.
Moretti, Marina (2010). “Entrevista a Marta Ferro, directora de la revista Todas (1979/1980)”, Buenos Aires: Mimeo.
Moretti, Marina (2016). “La revista Todas (1979-1980): mujeres resistiendo a la dictadura”, Buenos Aires: Periodismo Popular.
Wheaton, Pamela (1980). “A study of women in Argentina and the effect of the international feminism movement on them”, New York: mimeo.Crónicas de Prensa Gráfica
“Defensa personal” en Nuestros cuerpos. Nosotras mismas, 1977.
“Protégete a ti misma. Protege a las demás”, en Nuestros cuerpos. Nosotras mismas, 1977.
“Revista Todas”, en Clarín, 5 de marzo de 1979.
“Violencia Doméstica”, en Todas, agosto de 1980.
“Martha Ferro: Una feminista a las trompadas”, en El Nuevo MAS, 28 de febrero de 2011.
“El grito”, Mabel Bellucci, Página/12, 4 de marzo de 2011.
“La cronista roja”, María Moreno, Página/12, Suplemento Radar, 6 de marzo de 2011.Entrevistas
Entrevista a Elsa Campos, marzo 2011, abril de 2018.
Entrevista a Adriana Carrasco, vía correo electrónico, marzo 2011, mayo 2018.
Entrevista a Nora Ciapponi, marzo de 2011, mayo 2018.
Entrevista a Néstor Latrónico, abril de 2018.
Entrevista a Nuria Pérez Jacky, marzo de 2019.
Entrevista a Moira Soto, vía correo electrónico, mayo 2018.
Entrevista a Susana Zaldúa, vía correo electrónico, enero 2019.
Entrevista a Pamela Wheaton, vía correo electrónico, enero 2019.[1] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, enero de 2019. Gracias a las entrevistas realizadas a diferentes amigos/as de Martha Ferro. A su esposa, Adriana Carrasco, a las militantes del PST, en especial, a Susana Zaldúa y a Elsa Campos que me permitieron trabajar con intensidad la revista Todas.
[2] Bellucci, Mabel, “El grito”, Buenos Aires: Página/12, 4 de marzo de 2011. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6361-2011-03-04.html.
[3] Esta revista nació en agosto de 1974 hasta 1982. Con mano férrea y sin olvidar detalle alguno, dicha publicación estuvo dirigida por María Elena Oddone, alma mater del Movimiento de Liberación Feminista (MLF).
[4] Novack fue un intelectual prolífero en su escritura. Egresó en la Universidad de Harvard en la carrera de finanzas. La Gran Depresión lo radicalizó políticamente de tal manera que llegó a convertirse en miembro del Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores (Socialist Workers Party, SWP), desde 1940 hasta 1973.
[5] Entrevista realizada por la autora en febrero de 2019.
[6] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, mayo de 2018.
[7] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, mayo de 2018.
[8] El diario Uno más Uno, de México, denunció que el 27 de marzo de 1980, Wheaton junto con sesenta manifestantes de familiares de detenidos y desaparecidos habían sido arrestados en plena ronda. Desde ya, que su encarcelamiento fue noticia a nivel internacional.
[9] Ella escribió Le silence du fleuve, ce crime que nous n'avons toujours pas nommé : 17 octobre 1961 (El silencio del río: este crimen que aún no hemos nombrado: 17 de ooctubre de 1961) publicado por Syros, 2001.Trata alrededor de la masacre del 17 de octubre de 1961 contra una pacífica protesta de argelinos y argelinas organizada en París, que reclamaba el derecho a la independencia. Esta manifestación desembocó en una represión brutal que causó entre 70 y 200 muertos y otros reprimidos por parte de la policía francesa y por el Frente de Liberación Nacional (FLN). Algunas de las víctimas fueron arrojadas al Sena.
[10] En 1971, se constituyó en Inglaterra el movimiento de mujeres maltratadas, con una primera casa de acogida. Tres años más tarde, se abrió otra en Holanda y luego muchas más en Estados Unidos.
[11] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, marzo de 2011y abril de 2018.
[12] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, abril de 2018.
[13] Entrevista realizada por la autora, Buenos Aires, enero de 2019.
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Marcha en La Matanza exigió justicia por el femicidio de la docente Ingrid Galván
6 de diciembre de 2025, por Ni una menos — Géneros y Sexualidades, Sociedad, Educación, Zona Oeste del Gran Buenos Aires, Femicidio, La Matanza, Nathalia González Seligra, Natalia Hernández, Géneros y Sexualidades, Sociedad, Educación, Zona Oeste del Gran Buenos Aires, Femicidio, La Matanza, Nathalia González Seligra, Natalia Hernández
Familiares, docentes y estudiantes se movilizaron en Rafael Castillo para exigir justicia por la vicedirectora que falleció víctima de femicidio. "Las mujeres y diversidades sabemos que tenemos que volver a las calles por justicia”.
El viernes por la tarde, apenas concluidas el horario de turno tarde, docentes, alumnas, amigas y familiares marcharon para exigir justicia por la vicedirectora de las escuelas secundarias N°17 de Laferrere y N°26 de Rafael Castillo. Desde la puerta, en las calles Sudamérica y Lanza, partió la movilización recorriendo el Barrio Central y cortando la avenida Carlos Casares con un grito que resonó en todo el barrio: Ni una menos, vivas nos queremos.
El martes 2 de diciembre se había confirmado la muerte de Ingrid, luego de pasar casi un mes internada. El dolor y la bronca movilizaron a sus compañeras de trabajo, quienes organizan jornadas de debate y concientización dentro de las escuelas, junto a los alumnos , convencidas de que la comunidad educativa debe ser parte activa del reclamo.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>“No queremos bajar los brazos, no queremos que esto pase más. Ingrid no murió, la mataron, fue un femicidio. Las mujeres y diversidades sabemos que tenemos que volver a las calles por justicia”, afirmó Liliana Vera Ibáñez, docente y compañera de Ingrid en la Escuela N°17. Allí, propuso formar una comisión de Justicia por Ingrid “para seguir peleando y darle continuidad a lo que empezamos hoy en esta marcha”.
Marina, docente de la secundaria N° 26 expresó entre lágrimas, que “el barrio no se va a callar, nosotras no nos vamos a callar”, a la vez que reforzó que se trató de un femicidio recordando que “a Ingrid la mataron”. Una estudiante de la secundaria N°26 la recordó en una carta que leyó en la plaza del barrio, al final del recorrido y antes de la suelta de globos: “Su fuerza, su entrega y la luz con la que marcó cada camino. Su partida fue producto de una violencia que no debería haber existido jamás”.
En la convocatoria también se hicieron presentes docentes de diferentes escuelas de La Matanza, entre ellas referentes de la Multicolor del Suteba como Natalia Hernández, Nathalia González Seligra y Romina del Plá, diputada del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.
El femicidio de la vicedirectora no es un hecho aislado: en Argentina, una mujer es asesinada cada 26 horas, sino que es parte de los discursos de odio fomentados desde el Estado nacional, de los recortes y ajustes de los gobiernos desfinancian programas como la ESI y reducen los recursos destinados a mujeres en situación de violencia. Frente a ese panorama, la comunidad educativa de La Matanza decidió organizarse.
Estos son algunos de los aspectos que se denunciaron en el documento impulsado entre las docentes convocantes, denuncia: "La crisis económica y la vulneración de derechos, nos están empujando hacia un abismo, dónde se compromete nuestra integridad. La falta de atención y de recursos pone en peligro la vida de compañeras como Ingrid, que dedicaba su tiempo a tareas de cuidado en el hogar y a la vida laboral en la escuela. Es de las mujeres de quienes se espera el cuidado, la paciencia y también el silencio.”











