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El rol de las mujeres y diversidades sexuales contra las reformas de Milei y sus cómplices
8 de marzo, por Apuntes feministas — Géneros y Sexualidades, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Opinión, Reforma laboral, #8M, #MovimientodeMujeres, Paro General 9M, Teoría de la reproducción social, Lgtbiq+, Géneros y Sexualidades, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Opinión, Reforma laboral, #8M, #MovimientodeMujeres, Paro General 9M, Teoría de la reproducción social, Lgtbiq+
A horas de un nuevo 8M, con paros y movilizaciones que se realizarán este lunes 9 de marzo en distintos puntos del país, esperamos que los presentes apuntes ayuden a problematizar los aportes de la teoría de la reproducción social para enfrentar la reforma laboral y educativa del gobierno de Milei y sus cómplices, en un complejo contexto internacional.
Estos apuntes desde el feminismo socialista buscan ser un aporte para fortalecer con fundamentos nuestra pelea cotidiana, que este lunes 9 de marzo tiene una gran fecha de honor en la que movilizaremos, en Bahía Blanca y en todo el país, contra la reforma laboral esclavista y por todos nuestros derechos.
1. De la ola verde a la Reforma Laboral y Educativa: cómo enfrentar el ajuste y la precarización
Actualmente la crisis de dominación de EEUU se expresa en suelo norteamericano con el creciente rechazo a la política racista y persecutoria del ICE con movilizaciones masivas y paros generales en Minnesota y a nivel internacional con el repudio al avance de militarización y bombardeo a Venezuela. La nueva política guerrerista de alianza con Israel - que dejó 160 niñas asesinadas por bombaedeos- produce crisis dentro de su propio riñón MAGA. El movimiento propalestina anticipó el cuestionamiento posterior a la doctrina Monroe que busca fortalecer el dominio norteamericano en América Latina atacando y profundizando el saqueo, intentando reorganizar regresivamente las condiciones laborales y eliminando los derechos conquistados.
En este contexto el capitalismo argentino y el gobierno de Milei quieren mejorar la tasa de ganancia aumentando la explotación laboral. A diferencia de lo que discuten las principales potencias europeas con la reducción de una jornada laboral como moneda de cambio de grandes recortes en salud y educación para ser destinados a la guerra, en Argentina el proyecto de la Reforma Laboral legaliza la precariedad que atravesamos. El apoyo de sectores del peronismo y complicidad de las direcciones sindicales es parte del problema.
Como dice Paula Varela “en el caso de las mujeres trabajadoras y de sectores populares, la refamiliarización está basada en la imposibilidad de acceder a un empleo full time con un salario que permita alguna independencia económica. Esto es una sentencia a vivir de changas y de trabajos informales, como el trabajo de casas particulares que, además de ser uno de los peores pagos, tiene más del 78% de informalidad y todo indica que esa cifra va a aumentar con esta ley. Es decir, es una sentencia a vivir en la pobreza”.
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La propuesta de la Reforma Laboral y la Reforma Educativa plantearon la emergencia de enfrentar todo el plan de Milei y sus cómplices desde un verano caliente. A dos 2 años de iniciado su gobierno el ataque político e ideológico al movimiento de mujeres y diversidades fue acompañado del desprestigio hacia los derechos conquistados y los trabajos ampliamente feminizados como la salud, la educación y los cuidados en general.
En un sistema capitalista que busca acrecentar la productividad y aumentar las ganancias en un contexto de crisis, el cuerpo de las mujeres y diversidades vuelve a estar en disputa como territorio de guerra. La gran ola verde que supo volverse una expresión internacional de la lucha por el aborto legal y contra la violencia machista enfrentó discursos, agendas y políticas reaccionarias de la derecha. En Argentina primó en el movimiento feminista la esperaza de que el gobierno de Alberto y Cristina, con la gerencia progresista del Estado, pueda empezar a solucionar el problema. Mientras la realización de estos derechos esperaban ser procesados desde arriba, por abajo empeoraban las condiciones de vida de las mujeres y niñas, con mayor pobreza, precarización, despidos y cierres de fábricas.
El feminismo que todo lo cuestiono apareció como un movimiento impotente ante esta realidad. La separación entre las demandas de género e identidad por un lado y el resto de nuestras vidas por el otro le pone un techo a la pelea de conjunto. Mientras la conquista de avances legales como máxima aspiración del movimiento feminista y de la diversidad deja la lucha por la carestía de la vida entrampada detrás de la política entreguista de las burocracias de los sindicatos y la CGT.
Los sindicatos recuperados deben estar a la cabeza de esta iniciativa, como lo hacemos desde La Marrón y Pan y Rosas en el Suteba Tigre con la Mesa de Coordinación Obrera o como impulsamos desde el Suteba Bahía Blanca con la Asamblea Abierta para enfrentar la reforma laboral esclavista, como lo hacemos desde Ademys en solidaridad con Lustramax y la recién recuperada dirección provincial de UnTER. En La Plata también se impulsaron instancias de coordinación junto a estudiantes y trabajadores.
El mayor peso de las iglesias busca instalar la vuelta a los hogares como destino natural y la maternidad como parte del mandato de la realización de la heterosexualidad obligatoria. El ataque y desfinanciamiento de la ESI es parte de esto. Pero también es parte de esto que el costo social de la carestía de vida recaiga cada vez más sobre las mujeres y diversidades sexuales. A la jornada de trabajo pago, ya sea formal o precario se le suma el trabajo reproductivo en el hogar, es decir, las tareas de cuidado no remuneradas; y el trabajo social comunitario asociado a la organización colectiva que se vuelve central en momentos de crisis de los salarios.
El aporte de la Teoría de la Reproducción Social es develar la relación entre esta triple jornada de trabajo y el aumento de las tasas de ganancias del capital, en el debate actual de Argentina: La reforma Laboral y Educativa. Un debate que es necesario retomar al calor de las conclusiones del poderoso movimiento de mujeres y disidencias que nutre la tasa de actividad en un 50% en el caso de las mujeres según el Indec.
2. El trabajo invisible que sostiene al capitalismo: mujeres, cuidado y explotación
La teoría de la reproducción social, sistematizada en gran medida por Lise Vogel, tiene su núcleo en evidenciar el rol fundamental de la reproducción de la vida en la generación de la mercancía más valiosa para el capitalismo: la fuerza de trabajo humana. Esto abre un debate crucial con el feminismo. En un momento en que el movimiento de mujeres se encuentra con los límites de haber apostado al Estado como mayor garante de sus demandas, la TRS permite poner en cuestión el tipo de sujeto político que podemos ser. Ya no en calidad de sujetos ciudadanos con reclamos civiles, sino como las que detentamos un poder de fuego por cumplir tareas de cuidados y sostén de la vida que es condición de posibilidad del sostén del actual sistema.
El trabajo de reproducción social no sólo se realiza de forma no paga dentro de los hogares, sino también de manera asalariada en instituciones de salud, educación o cuidados tanto del ámbito público como privado. Estas instituciones terminan permitiendo que el capitalismo se piense a sí mismo en un mediano plazo: resuelven la reproducción social de la fuerza de trabajo, permitiendo a las patronales desentenderse de su costo. Se trata de un tipo de trabajo que al detenerse por medidas de fuerza no afectan directamente la producción de la economía del país pero, aun así, fueron adquiriendo una mayor relevancia por el rol social, cultural y de cuidado para las familias trabajadoras y sus hijos e hijas.
Las instituciones de reproducción social se encuentran en el centro mismo de la organización de las comunidades obreras. Paula Varela (2024) plantea que las escuelas y hospitales poseen una “estructura reticular”, es decir, establecimientos esparcidos por el territorio urbano insertos especialmente en los barrios, transformados por sus características (culturales, étnicas, de niveles de ingresos, problemáticas sociopolíticas) e interrelacionados entre sí “por condiciones laborales, de remuneración, de trabajo concreto y de problemas que afectan al conjunto de la comunidad”.
Esto permite que las trabajadoras sean un oído permanente y un factor de influencia ante las demandas sociales, como vimos en el caso de la coordinación social desde abajo para enfrentar, en Estados Unidos, la política antimigratoria discriminatoria de Trump. Facilita, incluso, la acción coordinada de las trabajadoras de escuelas y hospitales para trabajar sobre las comunidades, como es el caso de las Comisiones de Seguridad e Higiene en el conurbano bonaerense.
No se trata únicamente de escuelas y hospitales como nodos de concentración que relacionan diversas organizaciones territoriales, que tiene la potencia de organizarse en defensa de sus instituciones como fue el caso del Hospital Bonaparte. Al mismo tiempo, la interconexión entre establecimientos permite quebrar las presiones al aislamiento que impone el capitalismo en cada estructura laboral y consolidar una fuerza desde abajo que pueda defenderse ante los embates. No es casual, en este sentido, que uno de los principales ataques que pretende Milei con las reformas laboral y educativa se dirija a romper la organización de cuerpos de delegados que pueden convertirse en una representacion para la lucha independiente de las conducciones burocraticas de los sindicatos. Esa organización puede permitir unificar problemáticas sociales con las de los puestos de trabajo que, de otro modo, no trascienden las fronteras del barrio o comunidad específica.
En contextos de crisis quedó claro que los sectores que son parte del trabajo reproductivo que pueden adquirir un rol hegemónico para unir las luchas. En Chile, durante las movilizaciones por la educación pública en Antofagasta, muchas escuelas y liceos se convirtieron en centros de organización de asambleas que unificaron problemáticas salariales y estructurales de los establecimientos con condiciones de vida.
Otro ejemplo emblemático lo tenemos en Bahía Blanca, donde la inundación del 7 de marzo mostró que la solidaridad tuvo rostro de mujer, las escuelas se transformaron en refugios autoorganizados por las comunidades más afectadas como pasó en Ing. White en Mosconi y la Técnica 1, los comedores barriales asistieron a las familias durante meses garantizando la alimentación y elementos de limpieza y con la Posta de Salud brindamos atención psicosocial y clínica en las zonas de mayor impacto junto a docentes, estudiantes y trabajadoras de la salud. A un año de la inundación Bahía sigue siendo una ciudad al servicio de los intereses de las ganancias del puerto y el polo petroquímico, la otra cara del 7 de marzo pasado fue la solidaridad que estalló desde abajo para ayudar con asistencia inmediata a todos quienes lo necesitaron.
Las escuelas y los hospitales están anclados en territorios en los que funcionan fábricas y pequeñas empresas y otras organizaciones que ayudan a la reproducción social como pueden ser comedores y sociedades de fomento. El potencial del trabajo reproductivo radica en la capacidad de construir puentes entre estas instituciones y organizaciones que son parte de la vida, alimentación, contención y cuidado de la clase trabajadora, posiciones principalmente feminizadas. Desde este lugar, ya sea convirtiendo los establecimientos y su interconexión en amplificadores de las demandas sociales, o volviendo las problemáticas del establecimiento una causa a defender por toda la comunidad, es que el trabajo de la reproducción social cumple un rol central en la construcción de una hegemonía obrera para enfrentar la implementación de la Reforma Laboral por ejemplo.
En ese sentido, encontramos que el trabajo reproductivo puede adquirir potencialidad estratégica. Varela y Rossi (2024) encuentran que es un tipo de trabajo que no se puede deslocalizar ni automatizar completamente, dos mecanismos de los que históricamente se vale el capital para quebrar huelgas y dificultar el acceso a la organización. Las patronales tienden a reorganizar aquellas unidades productivas ancladas en zonas conflictivas o en las que se haya desarrollado una fuerte organización, o bien a reemplazar ese tipo de labores por maquinaria especial. Las escuelas y los hospitales condensan las contradicciones de los territorios y así se convierten en “potenciales nodos de articulación entre la producción y la reproducción” junto a la comunidad. Es por esta razón que las derechas a nivel internacional buscan avanzar hacia la educación en el hogar como modelo en sus (contra) reformas educativas.
3. ¿Menos nacimientos, más opresión? Milei, las derechas y el cuento de la natalidad para descargar el ajuste
En 2025, luego de la publicación de l libro de Vogel, el IPS presentó el libro “Marx, las mujeres y la reproducción social” de Martha Gimenez como continuidad de recuperar la actualidad de la perspectiva marxista del feminismo revolucionario. En este aporte la autora logra ampliar el alcance de la teoría de la reproducción social. Giménez sostiene que la reproducción social no solo implica la reproducción biológica y de la fuerza de trabajo, sino también la reproducción de la población, las clases sociales, las relaciones de producción y las distintas formas de opresión (género, raza, edad, etnia, etc.). Para Giménez, la reproducción social es un proceso que refleja y presupone condiciones económicas, políticas, legales e ideológicas cambiantes a nivel macro, y es clave para entender cómo se reproducen las formas sociales de conjunto en el capitalismo.
Gimenez afirma que “El impacto del proceso del desarrollo capitalista sobre la familia, que resulta en la división entre esferas privada y pública de producción y vida social, ha sido (...) la base material de la opresión de las mujeres bajo el capitalismo” (Gimenez, 2025, pág.168). En esta división el modo de producción capitalista -MPC- apunta a generar un excedente que será apropiado por los dueños de los medios de producción, mientras que la supervivencia de quienes producen esas ganancias dependen de sus salarios. Esta relación que se establece entre las clases es el corazón del análisis de El Capital de Karl Marx. La reproducción social de esta fuerza de trabajo asalariada, su continuidad en futuras generaciones y la organización de la vida social toda constituye la formación social capitalista -FSC-.
Las derechas internacionales y el liberalismo de Milei intentan hacer responsable al feminismo de la caída de la tasa de ganancia ocultando que en realidad la baja natalidad es parte de una contradicción propia del capitalismo, y nunca culpa de las mujeres. El aumento de cantidad de trabajadores en el mundo no satisface las necesidades de la acumulación de capital, y sin embargo, las excede todo el tiempo, ya que la desocupación estructural se mantiene, mientras aumenta la desigualdad y los superricos.
La caída de la tasa natalidad aparece como justificación del cierre de cursos y de unificación de salas de inicial, descargando de forma directa el ajuste y reproduciendo las multitareas para las maestras a cargo en vez de proponer pares pedagógicos para mejorar la calidad educativa. Una vez más un problema del mismo funcionamiento del capitalismo es utilizado para reforzar las cadenas de opresión sobre las mujeres, justificando reformas laborales y educativas que aumentan la precariedad de la vida sobre las mujeres.
Esto explica que en Argentina se haya votado una reforma que no apunta a resolver el problema del desempleo y los salarios de hambre mientras en suelo europeo las iniciativas de reducción de la jornada laboral van de la mano del aumento de los gastos militares, la vuelta al servicio obligatorio militar para mayores de 18 años y el recorte en áreas de servicios sociales y de salud. Argentina ocupa otro lugar en el mundo en esta crisis internacional, sufrimos el saqueo y la expoliación de otras potencias y hasta el fantasma de la sustitución de mano de obra por inteligencia artificial resulta futurista producto de nuestro atraso productivo.
Aquí la ganancia se obtiene a razón de una mayor explotación intensiva de la fuerza de trabajo. Lo que conocemos como triple jornada laboral para las mujeres es una rutina de trabajo que empieza en la casa, sigue en la fábrica, el hospital o la escuela, y vuelve de nuevo a las tareas del hogar, pero ya excediendo las 8 (o incluso 12) horas de trabajo diario encima. Esta circunstancia se magnifica al considerar que muchas mujeres, además, llevan a cabo tareas de alimentación y cuidado socio comunitarias que atienden a familias enteras, además de la propia, en los barrios y asentamientos populares.
Los grandes capitalistas han avanzado en lograr desentenderse de parte del precio de la mano de obra que necesitan explotar. Si bien conformaron sistemas educativos y de salud nacionales, actualmente en crisis, descargan cada vez más el costo de la vida sobre los pocos ingresos de las familias trabajadoras: la falta de vivienda y el fenómeno de los trabajadores pobres es expresión de esto. En todo el mundo las nuevas derechas están retornando a una exaltación ideológica de la familia como el “último bastión de occidente”. La cruzada contra el feminismo de Milei se enmarca en toda una recuperación de la llamada “internacional reaccionaria” de formas de vida ultraconservadoras donde el rol de las mujeres en la estructura familiar estaría naturalmente determinado y la miseria económica sería el destino de la mayoría de la clase trabajadora.
Hoy enfrentamos una crisis de la reproducción social: el agotamiento de recursos en los hogares y comunidades, la precarización del empleo y la destrucción de los servicios públicos hacen que la reproducción de la vida cotidiana sea cada vez más difícil de garantizar. En contextos de ajuste y retroceso social, el capitalismo tiende a profundizar los lazos con el patriarcado para garantizar la continuidad de la reproducción social al menor costo posible. La explotación de la fuerza de trabajo humana se convierte en la constante que el gran empresariado no puede arriesgarse a perder ni a disminuir su nivel de productividad. Por eso, a la par que impulsan reformas para maximizar la explotación, extraen también mayores recursos de la reproducción, transfiriendo los costos desde la esfera “pública” hacia la esfera “privada”.
4. Milei y nuevas derechas, posiciones para pelear por la coordinación con la fuerza del movimiento de mujeres y disidencias sexuales
Pensar a las mujeres como sujetos cruciales en el mecanismo de valorización del capital vuelve urgente un debate de estrategias dentro de las perspectivas vigentes en la actualidad en el movimiento de mujeres. El auge del feminismo interseccional permitió mapear desigualdades y visibilizar cómo se entrecruzan. Sin embargo, cuando la clase se trata solo como una opresión más entre otras, se pierde de vista que no es un marcador identitario más, sino el terreno donde se generan las relaciones sociales que producen y sostienen todas esas desigualdades. Al no explicar el origen histórico y material de esas relaciones de desigualdad, el feminismo interseccional puede resultar una herramienta analítica útil, pero no logra delinear estrategias de superación del problema central.
Los aportes de la TRS permiten, por el contrario, establecer líneas superadoras para un feminismo que se proponga ir hacia la raíz de la relación entre explotación y opresión. Que cada escuela y hospital se transforme en un punto de apoyo para construir comunidad, fusionando las demandas sobre el presupuesto, los salarios, las condiciones de estudio y acceso a la salud a las problemáticas de distintas organizaciones y familias trabajadoras de fábricas y pequeñas empresas que habitan el territorio. Esta es la clave para construir una fuerza arrolladora desde abajo, que escape a la trampa de las burocracias, mientras se sigue avanzando en pelear para recuperar los sindicatos construyendo fuertes agrupaciones combativas.
Esta perspectiva devuelve a la clase obrera -profundamente feminizada- su papel central, no porque las demás opresiones sean secundarias, sino porque es la posición que articula materialmente todas ellas y puede transformarlas de raíz. Si el movimiento feminista y de disidencias sexuales no avanza en este camino le seguirá rezando al gran Estado capitalista que nos explota y nos oprime a la espera de que resuelva nuestros problemas. Un feminismo de las trabajadoras, como propone Giménez, puede leerse como parte de esta comprensión para construir alternativas desde una clase trabajadora que, además de ser explotada en el mercado laboral, sostiene de forma invisibilizada el trabajo doméstico y comunitario que mantiene en pie al sistema.
Bibliografía
Díaz, Ariane "Economía política de la reproducción social II: patriarcado y capitalismo" en Semanario Ideas de Izquierda, 2019
Giménez, M. Marx, las mujeres y la reproducción social, Ediciones IPS, 2025.
Varela, P., Rossi, G. y Cambiasso, M. ¿Hacia dónde va el trabajo? Informalidad, digitalización y reproducción social en América Latina, CEIL-CONICET, 2023.
Vogel, L. El marxismo y la opresión de las mujeres, Ediciones IPS, 2023.
Womack Jr., J., Posición estratégica y fuerza obrera. Hacia una nueva historia de los movimientos obreros, México, FCE-Fideicomiso Historia de las Américas, Colegio de México, 2007.
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Ni Una Menos: "Seguimos en las calles por la soberanía de nuestros cuerpos y nuestros territorios, contra la represión de Milei y Cornejo"
7 de marzo, por Vendimia — Géneros y Sexualidades, Mendoza, Día Internacional de las Mujeres, #8M, Géneros y Sexualidades, Mendoza, Día Internacional de las Mujeres, #8M
En el marco de las acciones por nuevo 8M, Día Internacional de las Mujeres, desde Ni Una Menos Mendoza confluyeron con la masiva movilización del contracarrusel este sábado. Mailé Rodíguez Abalo, integrante de Pan y Rosas y el PTS, aseguró que "no vamos a tolerar la censura y represión, porque las mujeres también estamos defendiendo el agua"
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La Ferni: cantar para resistir y encontrarse
7 de marzo, por Entrevista — Géneros y Sexualidades, Cultura, Música, LGTBIQ+, Feminismo, Música popular, Arte Popular , Marea verde, Personas trans, Principal Grande2, Géneros y Sexualidades, Cultura, Música, LGTBIQ+, Feminismo, Música popular, Arte Popular , Marea verde, Personas trans, Principal Grande2
Desde el espacio de entrevistas Al Hueso, conversamos con La Ferni, una de las voces más singulares de la escena cultural argentina actual. Cantora y artista, su recorrido combina música, identidad y una trayectoria marcada por la búsqueda expresiva y la presencia en distintos escenarios culturales.
A lo largo de su camino fue construyendo una voz propia donde el folclore, la poesía y la experiencia personal se entrelazan. Su forma de cantar no es solo una propuesta artística: también invita a pensar las identidades, las tradiciones y los lugares que habitamos.
En esta charla hablamos de su historia, de la música como espacio de expresión y de los escenarios que fue conquistando con una voz potente y sensible. También de los cruces entre cultura y política, del movimiento feminista y de la importancia de sostener coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Una conversación para escuchar a una artista que, desde la música y su recorrido personal, sigue ampliando los márgenes de lo posible.
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Día Internacional de las Mujeres: marchá hoy con Pan y Rosas y Myriam Bregman
7 de marzo, por Se marcha — Géneros y Sexualidades, LGTBIQ+, Mujeres trabajadoras, Violencia machista, Día Internacional de las Mujeres, Crímenes de odio, #ParoInternacionalDeMujeres, #8M, #Asamblea8M, ESI (Educación Sexual Integral), #Rumbo al 8M, Feminismos, Géneros y Sexualidades, LGTBIQ+, Mujeres trabajadoras, Violencia machista, Día Internacional de las Mujeres, Crímenes de odio, #ParoInternacionalDeMujeres, #8M, #Asamblea8M, ESI (Educación Sexual Integral), #Rumbo al 8M, Feminismos
La movilización en la Ciudad de Buenos Aires será este lunes 9 de marzo desde las 16:30 h de Congreso a Plaza de Mayo. Las convocatorias en otras ciudades del país también son mayoritariamente el lunes. “Contra las reformas esclavistas de Milei, el FMI y sus cómplices” dirá la bandera que encabezará la manifestación en el territorio porteño.
Este lunes 9 de marzo se realizará en la Ciudad de Buenos Aires la movilización por el Día Internacional de las Mujeres. La convocatoria es a las 16:30 en el Congreso de la Nación para marchar hacia Plaza de Mayo, en una jornada impulsada por organizaciones feministas y colectivos LGTBIQ+, sociales, sindicales y políticas. Comenzará a las 17.30 h y a las 18.30 h se hará la lectura de un documento en la Plaza de Mayo.
Además, en la CABA hubo un pañuelazo convocado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto el domingo 8 de marzo en Congreso (Av. Entre Ríos y Av. Rivadavia) a partir de las 16.30 h. Pan y Rosas y otros colectivos feministas de la izquierda e independientes participaron de esta actividad.
La jornada tiene una fuerte impronta antigubernamental con ejes en las denuncias contra la reforma laboral esclavista que hay que enfrentar en las calles, contra la ley de baja de punibilidad que busca criminalizar a las hijas e hijos del pueblo trabajador, así como también con el rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares. El impacto de las políticas de ajuste con más fuerza sobre las mujeres tanto trabajadoras formales como informales y precarizadas, atravesó las discusiones en la preparación de la jornada. Despidos e intentos de vaciamiento como ocurre con el emblemático caso de la fábrica de neumáticos FATE, cuya comisión de mujeres tendrá protagonismo destacado en la jornada. Durante la marcha, se busca que cobre mayor visibilidad el reclamo de la reincorporación de Araceli Pintos, trabajadora del subte despedida por la empresa concesionaria Emova luego de denunciar una situación de acoso por parte de un policía de la Ciudad. Ella junto a sus compañeras y compañeros de la línea D, darán inicio al Día Internacional de las Mujeres con una apertura de molinetes en la estación Congreso de Tucumán (Av. Congreso y Av. Cabildo) exigiendo la reincorporación a su puesto.
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Estarán presentes las trabajadoras del Garrahan que vienen de obtener un triunfo el año pasado producto de su lucha por aumento salarial, actualmente están siendo atacadas por el gobierno con sumarios por defender la calidad del Hospital. Las docentes de inicial, primaria y media en todo el país vienen de un paro enorme con el comienzo de clases, y en la Universidad ya han anunciado el no inicio de clases con paro también. Se trata se ramas fuertemente feminizadas en la mayoría de los puestos laborales, pero también por el vínculo con las familias lo que pone en el centro una crisis en las tareas de cuidado.
También será un día donde se escuchará con fuerza Ni Una Menos, y el repudio a los femicidios, transtravesticidios y crímenes de odio, en el marco de que La Libertad Avanza ha convertido su batalla contra la mal llamada “ideología de género” en machismo y violencia contra las mujeres y la comunidad LGTBIQ+ como política e ideología de Estado.
Cómo enfrentar a Milei “que cada día nos quita más tiempo de vida”
Durante las asambleas y reuniones de preparación para la acción que se realizará en la Ciudad de Buenos Aires, hubo debates candentes entre los sectores de las cúpulas sindicales y las organizaciones políticas referenciadas en el peronismo y las trabajadoras que están en gremios y listas opositoras ligadas al sindicalismo antiburocrático, combativo y la izquierda, como viene reflejando la Izquierda Diario aquí y aquí.
Hacia la movilización que ya se aproxima, una polémica es sobre el carácter del paro en los lugares de trabajo, si se trata de una acción simbólica o de prepararlo con asambleas, reuniones de las comisiones de género o habladas, para que sea efectivamente una nueva parada de lucha contra el gobierno de Milei y quienes lo sostienen ya sea votándole las leyes en el Congreso como ocurre con radicales y peronistas con peluca, o por la vía de convocatorias a movilizaciones rutinarias, sin mucha difusión ni perspectiva como ocurre con las conducciones de las CTAs que son más discurso que pretende ser combativo que acciones decisivas de resistencia.
En ese marco, por estos días hay otra controversia en las redes sociales sobre el cambio de la fecha ya que el Día Internacional de las Mujeres es el 8 de marzo. El cambio al día lunes fue una propuesta que realizaron los gremios enrolados en el Frente Sindical de Unidad (FRESU), la CGT, los partidos del peronismo y el acompañamiento de algunos colectivos feministas y LGTBIQ+. Así, fue lo acordado de forma mayoritaria en las asambleas abiertas que se realizaron durante el mes de febrero para preparar la jornada y donde podía participar cualquier persona que se acerque. Este cuestionamiento a esa decisión expresa también la bronca que se viene acumulando por abajo contra las cúpulas sindicales producto de su rol ante el gobierno, que encabeza la CGT con su abierta negociación de algunos de los puntos de la reforma laboral. Como también se puede ver en redes, ese malestar también refleja la poca difusión que tuvieron las asambleas por parte de las convocantes. En ese sentido, la agrupación Pan y Rosas cuya referente es Myriam Bregman, propuso en las primeras asambleas relanzar el espacio para que sea realmente participativo y no de una mayoría de compañeras de las agrupaciones nada más, realizando las asambleas en espacios públicos que han sido apropiados por los feminismos los últimos años, como el Parque Lezama, y con un compromiso de difusión masiva vía redes, en los lugares de trabajo, de estudio y en los barrios, para que se enteraran más personas y recuperar los encuentros de amplia participación. Esa idea fue rechazada por la mayoría de las organizaciones a excepción de los colectivos feministas de la izquierda.
Marchá con Pan y Rosas en todo el país
De Congreso a Plaza de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires, Myriam Bregman y Pan y Rosas en el Frente de Izquierda Unidad te invitan a movilizar con fuerza para pelear por poner en pie al movimiento de mujeres nuevamente, independiente de los partidos políticos que representan los intereses de los empresarios y burócratas. Sumate en tu ciudad.
CABA
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script><script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>La Plata
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Bahía Blanca, Buenos Aires
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Córdoba capital
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Rosario
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>Santa Fe capital
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>San Lorenzo, Santa Fe
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Las docentes a las calles: contra Milei y Macri, ¡organicemos la fuerza de las mujeres y la comunidad educativa!
6 de marzo, por 8 M — Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Día Internacional de las Mujeres, #8M, Docentes, Géneros y Sexualidades, Ciudad de Buenos Aires, Día Internacional de las Mujeres, #8M, Docentes
Este lunes 9 de marzo paramos y marchamos por el Día Internacional de las Mujeres. Las docentes que venimos de protagonizar un paro enorme en todo el país volvemos a copar las calles para gritar bien fuerte: ¡Abajo la reforma laboral esclavista! Esta medida que nos afecta especialmente a nosotras y a las familias de la escuela pública, el gobierno de Milei la consiguió gracias al apoyo de gobernadores del PRO, radicales y peronistas. Mientras la CGT se dedicó a negociar, fuimos miles las que estuvimos en el Congreso abrazando las luchas de FATE, Garrahan, Lustramax y tantas otras.
Un ataque directo a quienes sostenemos las escuelas
Marzo tiene siempre fechas que nos atraviesan, el 8M es una de ellas, porque es el día internacional de la mujer y las docentes somos parte de este movimiento internacional. En las asambleas Ni una menos, se propuso que el 9M sea con paro feminista y movilización. La convocatoria ya cuenta con la medida de paro llamada desde Ademys y UTE. Nosotras planteamos desde Pan y Rosas que tiene que ser con paro general ya que sabemos que sin esto muchas compañeras no podrán participar de la marcha e insistimos con la necesidad de ligar la fecha a la pelea contra la reforma laboral esclavista y denunciar el rol traidor, o pasivo, de las centrales sindicales.
Las maestras hemos estado en primera línea en las calles ante cada ataque, y lo hicimos también frente a la reforma laboral esclavista, con el paro tardío convocado por la traidora CGT. Fuimos las docentes junto a decenas de trabajadores y trabajadoras a la Panamericana para acompañar a los trabajadores de FATE ante el anuncio de cierre por parte del empresario Quintanilla que busca dejar a 900 familias en la calle. En el Congreso nuestra diputada Myriam Bregman y Nicolás del Caño denunciaron la brutalidad en cada sesión y fuimos la primera línea que resistió en un gran corte el 27 de febrero llenando de guardapolvos el Obelisco venciendo el protocolo represivo.
Las docentes vemos diariamente como se deterioran nuestras condiciones de vida y la realidad de las infancias y adolescencias que son cada día más golpeadas por el ajuste de quienes gobiernan y sus cómplices. Un ataque constante a la salud y la educación por parte de un gobierno de ultraderecha al que no le interesan para nada nuestras vidas. La reforma laboral nos afecta de manera directa a las mujeres, por ejemplo instalando el banco de horas y desorganizando la vida familiar. Ir al médico, a las reuniones en la escuela, o simplemente organizar el día a día será una tarea aún más imposible que en la actualidad si se aplica.
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Mientras se producen estos ataques por parte del gobierno nacional con el aval de todos los partidos (UCR, PRO, peronistas), en la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Jorge Macri y Mercedes Miguel profundiza el vaciamiento de la educación pública gracias a la pasividad de de la conducción celeste de la UTE que cogobierna con ellos: cierre de grados, jardines, de orquestas infantiles en los barrios populares, y despidos en el programa de alfabetización M+M. Estos ataques no son casuales: se dirigen a la docencia que es mayoritariamente femenina y contra las familias trabajadoras de nuestros estudiantes.
Mientras nos precarizan, nuestra formación como el Postítulo de ESI y la Ley 26150 también están bajo la lupa de un ajuste feroz. Pretenden borrar la perspectiva de género y de derechos de nuestras escuelas.
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Como venimos denunciando, las leyes están en vigencia, pero sin presupuesto no hay derechos sexuales y reproductivos garantizados. En las instituciones educativas, y también en centros de salud vemos un desfinanciamiento casi total en prevención, en tratamientos para VIH, preservativos, y la injerencia anti derechos vinculados a sectores evangélicos y católicos en centros de salud de CABA.
Femicidios: La violencia estructural que el gobierno niega
La realidad es escalofriante: en los primeros dos meses de 2026, el Observatorio "Adriana Marisel Zambrano" ya registra 43 víctimas de violencia de género. Mientras los femicidios no cesan, el gobierno de Javier Milei adopta un discurso negacionista, desfinancia programas de prevención y vacía las áreas de atención a las víctimas.
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https://www.laizquierdadiario.com/El-informe-de-femicidios-que-desmiente-el-discurso-negacionista-del-gobiernoSi bien los gobiernos anteriores no lograron políticas eficaces, la gestión actual agrava la vulnerabilidad al destruir los pocos lazos de protección estatal existentes. Ante el rol del Estado y la violencia estructural, la respuesta sólo puede ser la organización colectiva e independiente.
El "poder socio-reproductivo": nuestra fuerza estratégica
Un aspecto central de esta ofensiva es el intento de eliminar el derecho a huelga mediante la "esencialidad" educativa votada junto a la reforma laboral el pasado viernes 27 de febrero. No es solo un ataque administrativo; es un intento de disciplinar a los sectores que vienen protagonizando las luchas más duras, como vimos en el Hospital Garrahan o las docentes que nos organizamos en distintas partes del país.
Atacar a la educación y a la salud no es solo frenar luchas puntuales (como la del Garrahan); es atacar lo que llamamos "poder socio-reproductivo". Es la capacidad estratégica que tenemos las trabajadoras de hospitales y escuelas de involucrar a la comunidad en las distintas peleas. Porque de nosotras, y de nuestras condiciones de trabajo, depende la reproducción de la vida de miles de personas. Como demostró la lucha del Garrahan, cuando las trabajadoras se plantan, no lo hacen solas: lo hacen junto a las familias que comprenden que defender el salario y las condiciones laborales es defender la salud y el futuro de sus hijos.
En otras partes del mundo se vienen gestando jornadas de lucha enormes y una organización muy amplia y comunitaria que tienen como protagonistas a las docentes en primera línea: como en Catalunya (España) con huelgas masivas y en Minneapolis (EEUU) enfrentando al ICE asesino de Trump y organizando a la comunidad contra sus políticas racistas y represivas.
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Estas alianzas son potencialmente poderosas porque exceden las demandas propias de los gremios y plantean otros cuestionamientos más profundos: ¿Queremos una educación y salud al servicio de las ganancias de unos pocos o al servicio de las necesidades del pueblo trabajador? ¿Cómo y para qué queremos educar y cuidar? ¿Para formar mano de obra precarizada y sumisa, o para desarrollar sujetos críticos capaces de transformar esta realidad? ¿Por qué el Estado nos llama "esenciales" para prohibirnos luchar, pero nos trata como "descartables" a la hora de financiar nuestros salarios y nuestras escuelas?
Es nuestro derecho, como clase que vive de su trabajo, problematizar y repensar las condiciones de nuestra propia reproducción social.Basta de tregua: Exigimos asambleas y plan de lucha
No podemos permitir que la conducción Celeste de UTE-CTERA siga siendo cómplice del ajuste por omisión o negociación. En la Ciudad ya dejaron pasar el "BA Aprende", la "Huella", los recortes sistemáticos y desde hace años los descuentos por paro. Así como decidieron no ingresar a la Plaza de los Dos Congresos cuando se votó la reforma laboral. El paro de no inicio en la Ciudad fue desigual y sin haberlo construido previamente en instancias asamblearias y mucho menos proponiendo su continuidad. Algo que podría haber sido muy progresivo, terminó siendo testimonial por el carácter que le impusieron.
Es urgente imponer desde abajo que se convoque a asambleas de toda la docencia porteña, de todos los niveles, para discutir un plan de lucha serio. Necesitamos unir todas nuestras fuerzas: maestras de todos los niveles y áreas junto al resto de las luchas en curso. Si tocan a una, nos organizamos todas.
Este 9 de marzo: ¡Marchá con Myriam Bregman y Pan y Rosas!
Desde Pan y Rosas y la Agrupación 9 de Abril, te invitamos a ser parte de una columna independiente, feminista y socialista. Salgamos junto a Myriam Bregman, a enfrentar todos estos ataques. La historia del movimiento de mujeres y de la clase trabajadora nos enseña que los derechos no se mendigan, se defienden y conquistan en la calle.
Llevemos nuestras demandas, la bronca y nuestra solidaridad de clase para enfrentar el plan de hambre de Milei y de su mejor alumno Jorge Macri en la Ciudad.
Lunes 9 de marzo, desde las 16.30 marchamos de Congreso a Plaza de Mayo
Sumate a la columna de Pan y Rosas. Al finalizar haremos un acto junto a Myriam Bregman y Andrea D´Atri.Contra el ajuste y el paquete de reformas esclavistas: ¡Ni un paso atrás! ¡Plata para educación y no para el FMI! Defendamos la ESI
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