Jueves 19 de octubre de 2006

XXI ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES EN JUJUY

Un encuentro escandaloso

Tras veintiún años consecutivos, se realizó nuevamente el Encuentro Nacional de Mujeres. Esta vez fue en Jujuy y aunque las organizadoras insisten cada año en exagerar el número de asistentes, lo cierto es que la distancia y la coincidencia con el Día de la Madre hicieron que éste fuera uno de los encuentros menos concurrido de los últimos tiempos.

Tras veintiún años consecutivos, se realizó nuevamente el Encuentro Nacional de Mujeres. Esta vez fue en Jujuy y aunque las organizadoras insisten cada año en exagerar el número de asistentes, lo cierto es que la distancia y la coincidencia con el Día de la Madre hicieron que éste fuera uno de los encuentros menos concurrido de los últimos tiempos.

Esta no fue la única diferencia con los encuentros anteriores. En general, las mujeres siempre han aprovechado este espacio para manifestar una fuerte oposición a los gobiernos de turno y un extendido reclamo por el derecho al aborto. Esta vez, con unos días de anticipación, la periodista feminista jujeña María Inés Zigarán denunció que la Comisión Organizadora "integrada mayoritariamente por CTA y PCR, entre otras- se había entrevistado con el gobernador kirchnerista Fellner y el obispo Palentini para garantizarles que la exigencia de libertad de Romina Tejerina y el derecho al aborto no serían los ejes del encuentro.
Lamentablemente, lograron su objetivo: este bochornoso acuerdo del kirchnerismo, la Iglesia y el PCR se expresó en el acto de apertura donde se planteó solidaridad con Romina "por haber sido violada como cientos de mujeres", pero sin exigir su libertad y tampoco se permitió hablar a las organizaciones que integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, por considerar que esto era motivo de "dispersión".

El domingo, en muchos talleres la situación se hizo insostenible. La denuncia que muchas mujeres planteamos sobre este pacto Fellner/ Iglesia/ Comisión Organizadora, exaltó a las católicas, a las kirchneristas y al PCR que terminó haciendo "cordón de seguridad" a las mujeres de la Iglesia para que "no las agredieran". Mientras tanto, las agredidas éramos nosotras que recibimos algunos golpes y varios insultos por parte de las fundamentalistas.

A la salida de los talleres, se impuso un cantito que después se repitió en la marcha de cierre del Encuentro: "No transamos, no transamos, a las organizadoras las dirige el Vaticano".

-¿Marcha combativa o esquivando al enemigo?

Pero antes de que terminara el Encuentro, una vez más, el pacto se puso en evidencia: a pesar de las tres horas de caminata, en una ciudad con un casco céntrico relativamente pequeño, se "logró", mágicamente, -¡NO pasar por la plaza céntrica, la Catedral ni la casa de gobierno!

Por eso, cuando terminó la marcha en las puertas de la Vieja Estación, un nutrido grupo de mujeres seguimos de largo hasta la Catedral, donde ya había unos cuantos chupacirios que rezaban el rosario, bajo la atenta custodia de algunos cadetes de la escuela de policía.

Un grupo de jóvenes feministas rezaba, irónicamente, una oración por el derecho al aborto, mientras cientos de mujeres hacíamos referencia a una escabrosa relación: "sí, señoras, sí, señores/ prohíben el aborto los curas abusadores".

Después del clásico escrache a la jerarquía eclesiástica, algunas marchamos tres cuadras más hasta la puerta de la Casa de Gobierno y la de los Tribunales, insistiendo con la exigencia de libertad a Romina Tejerina. "Al gobierno le exigimos, cárcel a los genocidas/ aborto libre y gratuito/ y libertad para Romina".

Por un bloque de las mujeres de izquierda

Ya con anticipación, en Buenos Aires, Pan y Rosas promovió la realización de un Pre Encuentro en el que participaron, además del PTS, el MAS, CS y el MST-El Socialista. Unos días más tarde, el 28 de setiembre, a este bloque se sumaron el MST "Unite y el PO con quienes marchamos denunciando que la Iglesia y el gobierno de Kirchner son los responsables de las muertes por abortos clandestinos.

En el Encuentro, lamentablemente, el PO y el MST-Unite privilegiaron sus intereses de aparato y eligieron realizar actos solitarios con sus propios militantes, a cierta distancia de la Catedral, en vez de participar en común con el bloque de izquierda y los grupos feministas que escrachamos a la Iglesia y la Casa de Gobierno.

Antes que eso, en la marcha, eligieron ubicarse detrás de la Comisión Organizadora y el PCR en vez de encolumnarse tras una bandera común que denunciaba a la Iglesia y el gobierno, exigía el derecho al aborto y la libertad de Romina Tejerina; además de pronunciarse por la exigencia al gobierno de la aparición con vida YA de Jorge Julio López.

Es evidente que el seguidismo a la traidora política del PCR es elegido por estas corrientes, antes que la más amplia unidad de las mujeres en la lucha por nuestros derechos, con total independencia del Estado, el gobierno y los partidos patronales. Llamamos especialmente a las mujeres del PO a revertir esta posición y convocar a acciones unitarias para el próximo 25 de noviembre, Día de Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres.

-¡A luchar con Pan y Rosas!

La agrupación Pan y Rosas participó con una delegación de cien militantes del PTS y más de doscientas estudiantes y trabajadoras independientes de Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Jujuy y el Gran Buenos Aires, que debatieron en los talleres de Anticoncepción y Aborto, Trabajo, Sindicatos, Estrategias para la Legalización del Aborto, DD. HH., Educación, Pueblos Originarios, Género, etc.

Las mujeres trabajadoras de nuestra delegación (enfermeras, telefónicas, estatales, docentes, obreras de la alimentación, etc) debatieron abiertamente con la CTA en muchos talleres y plantearon la necesidad de poner en pie una gran campaña contra la precarización laboral que afecta a más de la mitad de las trabajadoras. Exigiendo la libertad de Romina, la aparición con vida de López, el derecho al aborto libre y gratuito y expresando nuestra solidaridad con las y los trabajadores del Hospital Francés y otros sectores en lucha. Pan y Rosas tuvo una destacada y combativa participación, expresando nuestras posiciones en los talleres, pero también agitando las consignas contra la Iglesia y el gobierno en el acto de apertura y la marcha de cierre y repartiendo miles de periódicos y volantes con nuestra declaración ante este XXI Encuentro Nacional de Mujeres.

Con la bronca que generó el pacto transado entre la Comisión Organizadora, el gobierno y la Iglesia, pero con el entusiasmo de haberlo enfrentado y denunciado ante miles de mujeres, las compañeras de Pan y Rosas volvimos decididas a continuar luchando.

Lamentablemente, este Encuentro "que habíamos decidido hacer en Jujuy porque es allí donde Romina se encuentra injustamente detenida- no sólo no sirvió para avanzar en un plan de lucha por su libertad y por el derecho al aborto libre y gratuito, sino que fue un retroceso con respecto a años anteriores. Más que nunca, el gobierno y la Iglesia lograron inmiscuirse en el Encuentro que se supone autónomo, de la mano de algunas corrientes políticas y sectores que intervienen en las comisiones organizadoras, abriéndoles el paso.

Como si fuera una letanía, los comunicados de prensa de esta Comisión Organizadora repitieron que hubo 15.000 mujeres, que las felicitaron por la organización del Encuentro, que se pudo debatir con respeto sobre diversos temas y desde distintas posturas. Pero la realidad es que, quienes participamos desde hace muchos años de estos Encuentros Nacionales de Mujeres, sabemos que aquí pasó otra cosa.

Las mujeres que queremos luchar por nuestros derechos no podemos esperar al año próximo, a que se realice el XXII Encuentro en Córdoba. Debemos avanzar en reunir y multiplicar las ideas, las propuestas y la energía de miles de luchadoras de todo el país, movilizándonos por nuestros derechos de manera independiente de la Iglesia, el Estado y los partidos patronales que nos mantienen sometidas en la opresión y el oscurantismo clerical.
- ¡No pedimos, exigimos, nuestro derecho al pan, pero también a las rosas! Pongamos ya manos a la obra para que el próximo 25 de noviembre seamos miles de mujeres las que nos movilicemos contra la violencia, la opresión y la explotación de la que somos víctimas.