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		<title>Pan y Rosas</title>
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		<title>CONTRAPUNTO</title>
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&lt;p&gt;&#034;Nuestra tarea no consiste en impartir justicia en el reparto del trabajo entre los sexos, nuestra tarea es liberar a hombres y mujeres del insignificante trabajo dom&#233;stico.&#034; &lt;br class='autobr' /&gt;
Eugeni Preobrajenski, 1920 &lt;br class='autobr' /&gt;
(1866 - 1937) Economista bolchevique ruso. Desde 1921 se convirti&#243; en uno de los miembros m&#225;s destacados de la Oposici&#243;n de Izquierda, contra el r&#233;gimen stalinista. En 1928 fue expulsado del partido y muri&#243; ejecutado durante las purgas de Stalin. &#034;? poner a la disposici&#243;n de todos los (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#034;Nuestra tarea no consiste en impartir justicia en el reparto del trabajo entre los sexos, nuestra tarea es liberar a hombres y mujeres del insignificante trabajo dom&#233;stico.&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Eugeni Preobrajenski&lt;/strong&gt;, 1920&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(1866 - 1937) Economista bolchevique ruso. Desde 1921 se convirti&#243; en uno de los miembros m&#225;s destacados de la Oposici&#243;n de Izquierda, contra el r&#233;gimen stalinista. En 1928 fue expulsado del partido y muri&#243; ejecutado durante las purgas de Stalin.&lt;/p&gt;
&lt;hr class=&#034;spip&#034; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#034;? poner a la disposici&#243;n de todos los hogares los aparatos dom&#233;sticos que actualmente permiten lograr la mecanizaci&#243;n de las tareas dom&#233;sticas (?), para facilitar a la trabajadora la tarea de madre de familia.&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Partido Comunista Franc&#233;s&lt;/strong&gt;, 1970&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PCF, con gran influencia en el movimiento obrero, tiene un papel decisivo en la traici&#243;n de las jornadas del Mayo Franc&#233;s de 1968. El 30 de mayo, De Gaulle anuncia la disoluci&#243;n del parlamento, la convocatoria a elecciones anticipadas y el &#034;reestablecimiento del orden&#034;. La CGT y PCF aceptan, cambiando la lucha por las elecciones. La traici&#243;n abre la puerta a la represi&#243;n m&#225;s dura contra la vanguardia obrera y estudiantil. En junio, De Gaulle y la derecha consagran su victoria en las urnas: la clase obrera se hab&#237;a negado a votar por el PCF que los hab&#237;a traicionado.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Salario para el trabajo en el hogar</title>
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		<dc:subject>Trabajo</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;En marzo pasado, invitadas a un panel internacional sobre Patriarcado y Capitalismo realizado en Caracas, conocimos a Selma James, coordinadora de la Huelga Mundial de Mujeres.&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;En marzo pasado, invitadas a un panel internacional sobre Patriarcado y Capitalismo realizado en Caracas, conocimos a Selma James, coordinadora de la Huelga Mundial de Mujeres. En su juventud, Selma milit&#243; junto a su compa&#241;ero, el historiador trotskista C.R.L. James, reconocido dirigente negro caribe&#241;o. Luego abandon&#243; la militancia partidaria de izquierda y, en 1965, organiz&#243; la Campa&#241;a Contra la Discriminaci&#243;n Racial. En 1972, con Maria Dalla Costa, public&#243; El poder de las mujeres y la subversi&#243;n de la comunidad donde explican de qu&#233; manera el trabajo dom&#233;stico no remunerado es fundamental en la reproducci&#243;n de la clase obrera. Tambi&#233;n fund&#243; la Campa&#241;a Internacional del Salario para el Trabajo Dom&#233;stico, que exige dinero a los Estados para la remuneraci&#243;n de este trabajo y desde 1985, coordina la Red Internacional 'Las mujeres cuentan', que exigi&#243; a la ONU que los pa&#237;ses contabilizaran el trabajo no remunerado en las estad&#237;sticas nacionales. Es autora, adem&#225;s, de Sexo, raza y clase; Las mujeres, los sindicatos y el trabajo; Marx y el feminismo; Extranjeras y hermanas: mujeres, raza e inmigraci&#243;n y La cocina global, entre otros. Como podr&#225; verse, su planteo difiere del que hacemos desde Pan y Rosas, pero consideramos que, con sus 78 a&#241;os, Selma sigue siendo una de las m&#225;s reconocidas y vitales activistas, a nivel internacional, por el salario para el trabajo dom&#233;stico, con una vasta experiencia en esta lucha. Presentamos en esta tribuna abierta, algunos pasajes de la conversaci&#243;n que mantuvimos con ella en Caracas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La campa&#241;a plantea salario para el trabajo dom&#233;stico y no para el ama de casa, -&#191;por qu&#233; raz&#243;n?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al principio no sab&#237;amos que hab&#237;a diferencia entre uno y otro. Primero dijimos &#034;ama de casa&#034;, pero otras compa&#241;eras dec&#237;an que era mejor hablar de &#034;trabajo del hogar&#034;, porque pod&#237;a haber hombres que realizaran ese trabajo. Y ah&#237; se aclar&#243; que tenia que ser &#034;salario para el trabajo del hogar&#034;, no s&#243;lo para contemplar esta cuesti&#243;n, sino tambi&#233;n para que, en la definici&#243;n misma, quedara claro que &#034;eso&#034; era trabajo y que, por lo tanto, las mujeres ten&#237;an un derecho, como cualquier otro trabajador que hace su trabajo. Y tambi&#233;n que no era un servicio personal, sino un trabajo que se realizaba para el funcionamiento del sistema capitalista? por eso exigimos que lo pague el Estado, que el dinero salga de los presupuestos militares, por ejemplo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;En Sexo, raza y clase, plante&#225;s que el trabajo dom&#233;stico conlleva dos problemas: para las mujeres que tambi&#233;n trabajan fuera del hogar, por la cuesti&#243;n de la doble jornada y, para las que s&#243;lo trabajan en su hogar, el aislamiento. -&#191;En qu&#233; medida la campa&#241;a enfrenta esas cuestiones?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nosotras no esperamos que se resuelva ning&#250;n problema con el salario. La &#250;nica manera de solucionar los problemas es construyendo un movimiento por estas reivindicaciones y, en ese proceso, socavar, debilitar estas cuestiones. Esto no quiere decir que no es importante obtenerlo. Pero se obtenga o no, la lucha por ese derecho es en s&#237; misma una experiencia importante para las mujeres. Cuando se habla de &#034;salario para el trabajo dom&#233;stico&#034;, las mujeres entienden perfectamente y enseguida lo relacionan con algo de lo que ellas est&#225;n pidiendo: ya sea para el cuidado de los ni&#241;os, para la salud, subsidios para la vivienda. Cuando exigimos en la ONU que se reconozca el trabajo dom&#233;stico en el PBI de los pa&#237;ses, como una estrategia para que se visibilice que hay un trabajo no remunerado, muchos se opusieron diciendo &#034;si las mujeres saben cu&#225;nto trabajo est&#225;n haciendo van querer que se pague.&#034; -&#161;Es cierto! -&#191;Por qu&#233; van a decir que es lindo trabajar gratis? Van a decir? &#034;si yo produzco la mitad del producto nacional -&#191;por qu&#233; no me est&#225;n pagando?&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Vos dec&#237;s que el salario permite, entre otras cosas, la autonom&#237;a de las mujeres con respecto al marido, a los hombres en general, -&#191;de qu&#233; manera se vincula esta autonom&#237;a econ&#243;mica con otras esferas no econ&#243;micas &#034;como el cuerpo, la sexualidad-, donde las mujeres tampoco tienen autonom&#237;a?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &#161;Es que en una sociedad dominada por el dinero, todo depende del dinero, no hay ning&#250;n &#225;rea de tu vida que est&#233; por fuera de ese problema! Quienes dijeron que el salario para el trabajo dom&#233;stico relegitima el encierro de la mujer en el hogar, no dicen que muchas mujeres no pueden abandonar su casa, por ejemplo, si tienen un marido golpeador o que abusa de ellas, por su dependencia econ&#243;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;En distintos art&#237;culos, plante&#225;s que la fuerza del capitalismo radica en las divisiones que hay al interior de la misma clase trabajadora. En las &#250;ltimas d&#233;cadas se profundiz&#243; m&#225;s a&#250;n esta divisi&#243;n -&#191;Qu&#233; opin&#225;s que deber&#237;a plantearse frente a esto?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo es, esencialmente, esa divisi&#243;n. La divisi&#243;n del trabajo es la divisi&#243;n de los trabajadores. Por ejemplo, nosotras con un grupo de lesbianas impulsamos un gran apoyo a la huelga de mineros, en Inglaterra [durante el gobierno de Margareth Thatcher, NT]. Est&#225;bamos por fuera del sindicato -&#191;c&#243;mo nos acercamos? Dijimos &#034;las lesbianas de este grupo estamos enamoradas del l&#237;der de los mineros.&#034; Y a los mineros y a sus esposas les cay&#243; muy bien y, de alguna manera, socavamos las divisiones que hab&#237;a entre ellos y nosotras. Siempre hay alguna manera de socavar esas divisiones que existen al interior de nuestra clase, hay que buscar c&#243;mo?&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Acabar con la esclavitud dom&#233;stica</title>
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		<dc:subject>Trabajo</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;La revoluci&#243;n obrera triunfante en la Rusia de 1917 abri&#243;, para el conjunto de las masas, un horizonte impensable hasta entonces: por primera vez en la historia, la clase trabajadora hab&#237;a tomado el poder y se dispon&#237;a a poner en pie su propio Estado, una barricada en la lucha contra la burgues&#237;a y por la revoluci&#243;n socialista internacional.&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La revoluci&#243;n obrera triunfante en la Rusia de 1917 abri&#243;, para el conjunto de las masas, un horizonte impensable hasta entonces: por primera vez en la historia, la clase trabajadora hab&#237;a tomado el poder y se dispon&#237;a a poner en pie su propio Estado, una barricada en la lucha contra la burgues&#237;a y por la revoluci&#243;n socialista internacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Inmediatamente, el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky, que condujo a las masas proletarias hacia la conquista del poder, tomar&#225; una serie de medidas tendientes a conseguir la igualdad jur&#237;dica de las mujeres: libertad para elegir su profesi&#243;n, igual salario que los varones por el mismo trabajo, acceso a los empleos del Estado, prohibici&#243;n de despidos de mujeres embarazadas, derecho al divorcio y educaci&#243;n mixta. Pero los revolucionarios consideraban que las mujeres s&#243;lo podr&#237;an gozar plenamente de sus derechos y lograr la igualdad con los hombres ante la vida, s&#243;lo si lograban librarse de la milenaria esclavitud dom&#233;stica, como llamaba Lenin a las tareas del hogar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El dirigente de la Revoluci&#243;n Rusa dec&#237;a a los obreros de Mosc&#250; en 1920: &#034;El poder de los soviets es el &#250;nico que aboli&#243; por primera vez las viejas leyes burguesas, las leyes infames que consagraban la inferioridad legal de la mujer y los privilegios del hombre, en especial en el matrimonio y en sus relaciones con los hijos. El poder de los soviets es el &#250;nico en el mundo que aboli&#243; por primera vez, como poder de los trabajadores que es, todos los privilegios que, ligados a la propiedad, se manten&#237;an en provecho del hombre, en el derecho familiar, a&#250;n en las rep&#250;blicas burguesas m&#225;s democr&#225;ticas. All&#237; donde hay propietarios terratenientes, capitalistas y comerciantes, no puede haber igualdad entre el hombre y la mujer, ni a&#250;n ante la ley. All&#237; donde no hay propietarios terratenientes ni capitalistas ni comerciantes, all&#237;, el poder de los soviets construye una nueva vida sin esos explotadores, all&#237; hay igualdad del hombre y la mujer ante la ley. Pero esto todav&#237;a no es suficiente. La igualdad ante la ley todav&#237;a no es la igualdad frente a la vida. Nosotros esperamos que la obrera conquiste, no s&#243;lo la igualdad ante la ley, sino frente a la vida, frente al obrero. (?). El proletariado no podr&#225; llegar a emanciparse completamente sin haber conquistado la libertad completa para las mujeres.&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Opinaban que, para ello, las mujeres deb&#237;an incorporarse a la producci&#243;n social y que el cambio no pasaba por una reconsideraci&#243;n instituida legalmente del valor del trabajo dom&#233;stico que era menospreciado en la sociedad capitalista. Por el contrario, estaban convencidos de que la &#250;nica forma de lograr esta incorporaci&#243;n al mundo productivo y a la pol&#237;tica, la cultura, la vida p&#250;blica, era eliminando el trabajo dom&#233;stico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Exist&#237;a, como en la actualidad, una visi&#243;n feminista que abrogaba por una divisi&#243;n m&#225;s justa del trabajo dom&#233;stico entre los miembros del hogar. Pero los bolcheviques, aunque expl&#237;citamente planteaban que esta colaboraci&#243;n entre compa&#241;eros era la actitud que deb&#237;an tener los revolucionarios frente a las tareas de la vida cotidiana, consideraban que lo fundamental era que el Estado obrero brindara todas las facilidades necesarias para eliminar la realizaci&#243;n individual de las tareas de la reproducci&#243;n de la fuerza de trabajo. Por eso, en los primeros a&#241;os de la revoluci&#243;n, a pesar de las enormes dificultades econ&#243;micas que enfrentaba el Estado obrero, se constituyeron varias comunas, integradas por viviendas individuales para varias familias y un centro comunitario con comedor, sala de esparcimiento y espacios para los ni&#241;os que eran utilizados por todos los miembros de la comuna. Los lavaderos comunitarios, las guarder&#237;as y los comedores donde las tareas las desempe&#241;aban otros asalariados y asalariadas, e incluso la construcci&#243;n de viviendas plurifamiliares se basaron en esa convicci&#243;n. De esta forma, industrializando y socializando la mayor cantidad de tareas posible, las mujeres no se ver&#237;an obligadas a continuar la jornada laboral en el hogar. Las horas libres alentar&#237;an la mayor participaci&#243;n de las mujeres en la vida pol&#237;tica de la Rusia de los soviets y empezar&#237;an a soldar uniones basadas en el amor y el respeto mutuo, libremente elegidas, entre seres humanos que empezaban a conquistar as&#237; la igualdad tambi&#233;n frente a la vida.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>&#191;Yo no trabajo?</title>
		<link>https://panyrosas.org.ar/Yo-no-trabajo</link>
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		<dc:subject>Trabajo</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;En la puerta del jard&#237;n de infantes, varias mujeres conversan mientras esperan que entren los chicos.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://panyrosas.org.ar/Pan-y-Rosas-No-2,13" rel="directory"&gt;Pan y Rosas N&#186; 2&lt;/a&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En la puerta del jard&#237;n de infantes, varias mujeres conversan mientras esperan que entren los chicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;En la oficina me est&#225;n matando, nueve horas todos los d&#237;as, a veces ni puedo salir a comer... &#034;dice una mujer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;-&#191;Nueve horas te parece mucho? Mi cu&#241;ada entr&#243; hace poco a una f&#225;brica de alfajores, -&#161;no baja de 12 horas por d&#237;a! -&#161;Pobre! Antes no trabajaba y ten&#237;a tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;-&#191;Y vos qu&#233; hac&#233;s Mariana?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;No, yo no trabajo, soy ama de casa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;-&#161;Vos s&#237; que zafaste! Todo el d&#237;a en tu casa... &#034;comentaron las dem&#225;s. Son&#243; el timbre y se saludaron. Mariana se fue pensando &#034;-&#191;vos s&#237; que zafaste?&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es un lugar com&#250;n pensar que las tareas dom&#233;sticas no son trabajo, que las amas de casa no trabajan? -&#161;Hasta las mismas mujeres, muchas veces, creen que lo que ellas hacen no es &#034;nada&#034;!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n se suele pensar que las mujeres que trabajan fuera de su hogar, cuando regresan de la empresa, la escuela, la f&#225;brica o el hospital, terminaron su jornada laboral y pueden descansar, como cualquier otro trabajador. Sin embargo, las mujeres son las que, mayoritariamente, ponen la ropa a lavar, la tienden, la planchan, preparan la comida, hacen las compras, limpian la casa, tienden las camas, ayudan a sus hijos con las tareas escolares, etc. -&#191;Y esto no es trabajo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &#191;Qu&#233; diferencia existe entre la tarta pascualina hecha en casa y la que se puede comprar en la rotiser&#237;a? -&#191;Qu&#233; diferencia hay entre lavar, colgar y planchar la ropa o mandarla a un lavadero autom&#225;tico? La diferencia no est&#225; en los resultados del trabajo (comida, ropa limpia), sino en el trabajo mismo: en la rotiser&#237;a y en el laverap hay una empleada o un empleado que cocina o lava la ropa a cambio de un salario. En casa, no se cobra ni un peso por hacer las mismas tareas: es un trabajo gratuito que realizan, mayoritariamente, las mujeres y las ni&#241;as desde hace siglos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Mantenimiento de &#034;m&#225;quinas&#034; muy especiales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Millones de personas en el mundo viven de la venta de su fuerza de trabajo, a cambio de un salario. S&#243;lo una peque&#241;a minor&#237;a de par&#225;sitos capitalistas son los due&#241;os de las f&#225;bricas y empresas que explotan a estos millones de trabajadoras y trabajadores. Entre los &#034;gastos&#034; del capitalista, est&#225; el mantenimiento de las m&#225;quinas. Para que funcionen bien hay que ponerles aceite, repararlas, limpiarlas, ajustarle las tuercas? eso lo hacen los operarios de mantenimiento, a los que se les paga un salario por esta tarea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero los trabajadores y trabajadoras tambi&#233;n necesitan &#034;mantenimiento&#034; para poder vender su fuerza de trabajo al capitalista: cada ma&#241;ana tienen que estar descansados, con energ&#237;a renovada, con la ropa limpia y tienen que comer. Si las m&#225;quinas son obsoletas, hay que reemplazarlas por m&#225;quinas nuevas. -&#161;Lo mismo pasa con los trabajadores! Cuando el patr&#243;n explot&#243; durante a&#241;os a un obrero, cuando le quit&#243; su salud y su vitalidad? es necesario &#034;reponerlo&#034; por nuevos j&#243;venes trabajadores. Pero a diferencia de lo que sucede con las m&#225;quinas, gran parte de ese trabajo de &#034;mantenimiento&#034; no lo cubre el salario que cobra el trabajador: se hace gratuitamente en el hogar de la familia trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todas las sociedades divididas en clases existen tres procesos para la reproducci&#243;n de la fuerza de trabajo: en primer lugar, ciertas actividades diarias para restablecer la energ&#237;a de los productores permiti&#233;ndoles volver a trabajar; en segundo lugar, las mismas actividades para mantener a los miembros inactivos de las clases explotadas &#034;ni&#241;os, viejos, enfermos, desocupados e incluso a quienes est&#225;n implicados exclusivamente en estas actividades de &#034;mantenimiento&#034;, como las amas de casa-; y tercero, procesos de &#034;reemplazo&#034; que renuevan la fuerza de trabajo, sustituyendo a los miembros de las clases explotadas que mueren o ya no pueden trabajar por nuevas generaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese trabajo &#034;invisible&#034;, hecho mayoritariamente por las mujeres, permite que millones de asalariadas y asalariados se levanten todos los d&#237;as para ir a su trabajo, que a cada generaci&#243;n de asalariados, le siga otra generaci&#243;n de asalariados, y que todos los miembros de la familia trabajadora que no son &#034;productivos&#034; para el capitalismo, sean mantenidos sin que a la patronal le cueste un centavo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Gratuito y, adem&#225;s, invisible&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La fuerza de trabajo, en las sociedades capitalistas, es tambi&#233;n una mercanc&#237;a, es decir, tiene un valor de uso (su capacidad para generar m&#225;s valor, produciendo otras mercanc&#237;as) y un valor de cambio (lo que cuesta, es decir, el salario). Seg&#250;n Marx, el valor de cambio de la fuerza de trabajo es equivalente al &#034;valor de los medios de subsistencia necesarios para el mantenimiento del trabajador&#034;, algo muy por debajo de las enormes riquezas que verdaderamente produce esa fuerza de trabajo. Es decir que al trabajador no se le paga por lo que hace, sino por lo que a &#233;l le cuesta vivir. La mayor parte de su tiempo de trabajo est&#225; destinada a engrosar las ganancias del capitalista. Y lo que es peor, dentro de esos &#034;medios de subsistencia necesarios para el mantenimiento del trabajador&#034;, hay muchos que no se compran en el mercado con parte del salario, sino que se hacen gratuitamente en el hogar. Lo que muestra que, en realidad, el capitalista siempre gana. Cuando a las m&#225;quinas hay que cambiarles un repuesto, no le queda otra que comprar la pieza y que un obrero, que cobra un salario, la reponga. Pero cuando los obreros necesitan reponer su energ&#237;a, no hace falta que el empresario pague lo suficiente como para ir a restaurantes o comprar comida hecha todos los d&#237;as? alguien, en la casa, prepara la comida gratuitamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero hay algo m&#225;s: en el capitalismo, como en ninguna otra sociedad de clases anterior, las tareas de mantenimiento y reproducci&#243;n de la fuerza de trabajo est&#225;n extremadamente aisladas espacial, temporal e institucionalmente, del mundo de la producci&#243;n. Eso hace que una parte del trabajo necesario para el &#034;mantenimiento&#034; del trabajador, que se cumple en la jornada laboral &#034;es decir, en el mundo de la producci&#243;n- sea visible y reconocido por todos (&#034;-&#161;Yo me rompo el lomo para traer la plata a casa!&#034;). Pero otra parte de ese trabajo necesario, el que se realiza gratuitamente entre las cuatro paredes del hogar &#034;es decir, en el mundo destinado exclusivamente a la reproducci&#243;n-, nadie lo percibe (&#034;-&#161;De qu&#233; te quej&#225;s, si vos no hac&#233;s nada!&#034;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo dom&#233;stico no tiene horario y, en ocasiones, incluso se realiza mientras el resto de la familia goza de su derecho al ocio o al descanso. Adem&#225;s, nadie parece advertirlo, excepto cuando hay alguna &#034;falla&#034;. No es com&#250;n reconocer lo bueno que es que la comida est&#233; hecha y servida, diariamente, cuando tenemos hambre. Pero si no est&#225; a tiempo, es f&#225;cil quejarse. A nadie se le ocurre decir, cada ma&#241;ana &#034;-&#161;Qu&#233; bueno que el ba&#241;o est&#233; limpio!&#034;, pero si por alguna raz&#243;n no se pudo limpiar el ba&#241;o, seguro que alguien dir&#225; &#034;-&#191;Qu&#233; estuviste haciendo que est&#225; todo sucio?&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;-&#191;Por qu&#233; las mujeres?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo lo dicho hasta ahora no explica por qu&#233; el trabajo dom&#233;stico todav&#237;a recae casi exclusivamente en las mujeres de la familia, a&#250;n cuando actualmente se advierte una tendencia a compartir m&#225;s equitativamente las tareas dom&#233;sticas entre los miembros adultos del hogar. Esto se origina en tiempos remotos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se estima que en la prehistoria, antes que existiera la propiedad privada y la sociedad se dividiera en clases sociales antag&#243;nicas, todos los miembros de la comunidad hac&#237;an alguna actividad para garantizar la subsistencia del grupo: cazar, pescar, recolectar o cocer los alimentos ten&#237;a la misma importancia vital para todos. Todos los integrantes de la comunidad deb&#237;an &#034;trabajar&#034; para garantizar la miserable subsistencia cotidiana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, el perfeccionamiento en las t&#233;cnicas de agricultura y domesticaci&#243;n de animales, entre otros descubrimientos y desarrollos realizados durante este per&#237;odo prehist&#243;rico, dieron lugar a un enorme avance de las fuerzas productivas que permitieron, por primera vez, que los seres humanos controlaran la producci&#243;n de su propio sustento. Surgi&#243;, entonces, la posibilidad de acumular un excedente con lo producido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#237; se encuentra el origen de la divisi&#243;n de la sociedad en clases: el trabajo de un sector mayoritario de la sociedad alcanzaba para mantener la existencia de un grupo minoritario que se vio eximido de la obligaci&#243;n de trabajar para garantizar su subsistencia. Como es de esperarse, la sociedad cambi&#243; dr&#225;sticamente. Ahora, los que se hab&#237;an apropiado de las tierras y los bienes debieron asegurarse la legitimidad de su descendencia, que ser&#237;a la que heredar&#237;a las propiedades. Las mujeres, adem&#225;s, por su capacidad reproductiva, se convertir&#225;n en un preciado tesoro para la reproducci&#243;n de la fuerza de trabajo, de m&#225;s manos que podr&#225;n crear mayores riquezas. Entonces, adquiri&#243; una gran importancia la filiaci&#243;n, como asimismo la fidelidad de la mujer a un solo var&#243;n. &#034;Si la funci&#243;n primordial de la mujer en la vida es producir herederos leg&#237;timos, tiene que ser controlada eficazmente por los hombres de la familia. Ese control se logra confin&#225;ndola idealmente a una esfera exclusivamente femenina, de la que est&#225;n excluidos todos los hombres salvo los de su propia familia, es decir, el hogar.&#034; 1&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; se fue gestando la gran divisi&#243;n entre producci&#243;n y reproducci&#243;n, entre lo p&#250;blico y lo privado, entre el mundo del trabajo y el hogar. Durante siglos, los hombres ocuparon predominantemente el espacio de la producci&#243;n social, mientras las mujeres quedaron relegadas al espacio de la reproducci&#243;n en el &#225;mbito privado. La Iglesia, el Estado, la escuela y la misma familia fueron las instituciones que inculcaron la idea de que esto era as&#237; por mandato divino, porque siempre hab&#237;a sido del mismo modo, porque era obvio y natural que as&#237; fuese? ocultando la verdadera historia de c&#243;mo las mujeres llegaron a esta situaci&#243;n de subordinaci&#243;n, destinadas casi exclusivamente a los fatigosos y repetitivos quehaceres dom&#233;sticos sin que nadie tuviera en cuenta que esto, tambi&#233;n era un trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el advenimiento del capitalismo, la familia de las clases trabajadoras se transforma en una unidad de asalariados: por primera vez en la historia, las mujeres, e incluso las ni&#241;as y los ni&#241;os, fueron incorporados masivamente a la producci&#243;n extra-dom&#233;stica. El capitalismo incorpora su fuerza de trabajo a f&#225;bricas, talleres y empresas; pero no exime a las mujeres de las tareas dom&#233;sticas, porque en ese trabajo no remunerado radica en gran parte el sostenimiento de la familia proletaria. En vez de liberarla de las cadenas de la esclavitud que la oprimieron durante siglos, el capitalismo hace recaer sobre las mujeres una doble jornada laboral: una parte, a cambio de un salario siempre menor que el que cobran los hombres por realizar el mismo trabajo; otra parte, sin remuneraci&#243;n alguna, al interior del hogar. As&#237; viven millones de mujeres en el mundo. Muchas mujeres trabajadoras deben recurrir a otras mujeres para cubrir ambas jornadas de trabajo: vecinas, madres o hijas se har&#225;n cargo, entonces, de cuidar a los m&#225;s peque&#241;os durante las horas en que la madre est&#225; trabajando fuera del hogar o bien, parte de su salario debe destinarlo a pagarle a otra mujer que cuidar&#225; a los ni&#241;os o realizar&#225; las tareas dom&#233;sticas en su ausencia2. Pero a&#250;n cuando en los grandes centros urbanos se haya extendido el uso de electrodom&#233;sticos -que, si bien no eliminan las tareas, las hacen m&#225;s livianas-, la realidad es que millones de mujeres en el planeta no tienen acceso a redes de agua potable, ni gas, ni electricidad y siguen realizando el pesado trabajo dom&#233;stico como en tiempos remotos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#034;Queremos empleo, trabajo tenemos un mont&#243;n&#034;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#201;ste era un slogan de las feministas de los a&#241;os 60; una forma humor&#237;stica de visibilizar que los quehaceres dom&#233;sticos son trabajo no remunerado. Sin embargo, es evidente que con pedir empleo no alcanza, porque las mujeres que trabajan fuera de su hogar, no se desentienden de las tareas dom&#233;sticas, cargando sobre sus espaldas con una doble jornada laboral. Frente a esta situaci&#243;n, hay quienes defienden la idea de un salario para el ama de casa; sin embargo, esto tambi&#233;n encierra una paradoja que es la de condenar a las mujeres &#034;por un subsidio m&#237;nimo- al encierro en el hogar, en jornadas que no tienen l&#237;mite de horario, ni vacaciones, ni jubilaci&#243;n, ni mucho menos la posibilidad de organizarse junto al resto de la clase trabajadora. Por eso, el marxismo revolucionario pelea por el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles, con un salario equivalente a la canasta familiar, mientras exigimos un subsidio para todas las personas desocupadas, entre las que contamos a decenas de miles de amas de casa de familias trabajadoras y del pueblo pobre. Enfrentamos as&#237; a los capitalistas que utilizan a las amas de casa como una reserva de fuerza laboral contra las trabajadoras y trabajadores ocupados y sus salarios. Tambi&#233;n exigimos que las tareas que hoy realizan gratuitamente las mujeres en el &#225;mbito privado de su casa, se tranformen en trabajo asalariado fuera del hogar, aliviando esta pesada carga que recae exclusivamente sobre sus espaldas. Por eso exigimos guarder&#237;as y escuelas gratuitas, financiadas por el Estado, abiertas las 24 horas del d&#237;a, para poder afrontar el cuidado de los ni&#241;os y ni&#241;as a&#250;n cuando madres y padres trabajen en horarios nocturnos o tengan turnos rotativos, como es frecuente en algunas industrias; servicios sociales de bajo costo y buena calidad como restaurantes, casas de comida para llevar, lavander&#237;as, etc. en todos los barrios, subsidiados por la patronal y el Estado. Tambi&#233;n planteamos la necesidad de un plan de viviendas y que los alquileres no superen el 10% del ingreso familiar, entre otras medidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#034;Cuando una mujer avanza, ning&#250;n hombre retrocede&#034;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque nuestra cr&#237;tica no se dirige contra las mujeres que, personalmente, buscan alguna salida individual a las intolerables presiones del machismo; se&#241;alamos que no existe soluci&#243;n individual para millones de mujeres oprimidas. Porque sabemos que la ra&#237;z de toda opresi&#243;n se encuentra en la existencia de la propiedad privada y la explotaci&#243;n de millones de hombres y mujeres que no tienen m&#225;s que su fuerza de trabajo. Por eso, aunque la familia se beneficie del trabajo no remunerado que se realiza en el hogar, no planteamos una lucha contra los hombres, sino que dirigimos nuestras demandas contra los responsables de las condiciones econ&#243;micas y sociales donde se ancla la opresi&#243;n de las mujeres: la clase dominante, su Estado, su gobierno y sus agentes. S&#243;lo con su desaparici&#243;n se podr&#225;n transformar radicalmente todas las condiciones de vida y podremos aspirar al pleno desarrollo de las relaciones humanas basadas en una verdadera igualdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por eso sostenemos que, s&#243;lo conquistando su independencia pol&#237;tica de la burgues&#237;a, la clase obrera y sus aliados &#034;incluyendo a las mujeres que luchan por su liberaci&#243;n- conseguir&#225;n transformarse en una fuerza poderosa, confiar en sus propias fuerzas y avanzar en el camino de la revoluci&#243;n proletaria. S&#243;lo la revoluci&#243;n socialista podr&#225; sentar las bases materiales para la socializaci&#243;n del trabajo dom&#233;stico y la igualdad social y econ&#243;mica de la mujer que permitir&#225;n erradicar todas las formas de opresi&#243;n heredadas del milenario patriarcado.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;1 Stolcke, V.: 'Los trabajos de las mujeres' en Debate sobre la mujer en Am&#233;rica Latina y el Caribe, Vol.III 'Sociedad, subordinaci&#243;n y feminismo', de Magdalena Le&#243;n (ed.), Asoc. Colombiana para el Estudio de la Poblaci&#243;n, Bogot&#225;, 1982.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2 El trabajo dom&#233;stico es uno de los sectores m&#225;s 'feminizados' y precarizados del mercado laboral, sobre el que nos referiremos en un pr&#243;ximo n&#250;mero dedicado exclusivamente a la doble explotaci&#243;n de las mujeres.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
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